El motivo (real) por el que te sofocas al subir las escaleras, y cómo hacerlo sin cansarte tanto

No son los kilos, ni los años, ni siquiera que fumes (aunque influye mucho) o que estés en baja forma

¿Te fatigas a la mínima? Revisa tus hábitos y acude al neumólogo. (Foto: Getty Images)
¿Te fatigas a la mínima? Revisa tus hábitos y acude al neumólogo. (Foto: Getty Images)

La verdadera razón por la que te cuesta tanto realizar cualquier tipo de esfuerzo físico es… que tienes EPOC.

Es muy probable que no sepas de qué te estoy hablando. Voy a tratar de explicártelo. La enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica (EPOC) es una de las enfermedades respiratorias más prevalentes y comunes.

En España, mata a 18.000 personas cada año y la padecen más de 2 millones de personas. Es una patología respiratoria que se caracteriza por una limitación crónica del flujo aéreo poco reversible y se asocia principalmente al tabaco.

Pero aunque fumar (o ser fumador pasivo) es uno de los motivos principales de su aparición, estar expuesto a irritantes pulmonares que causan daño a los pulmones y a las vías respiratorias como los humos químicos, el polvo del ambiente o ciertas sustancias del lugar de trabajo son otros factores que contribuyen a desarrollar EPOC.

Por cierto, la mayor parte de los síntomas (falta de aliento y fatiga) empiezan a los 40 años, pero se calcula que un 70 por ciento de los que padecen la enfermedad no lo sabe porque no ha sido diagnosticada y, por lo tanto, no reciben tratamiento.

El primer paso es saber que te enfrentas a una enfermedad progresiva y crónica sin tratamiento curativo y que debes aprender a convivir con ella de la forma adecuada para no perder calidad de vida.

“De entre las enfermedades respiratorias que tratamos día a día, los neumólogos sabemos que la EPOC es todavía poco conocida y extraña para muchos enfermos y toda una sorpresa para las personas recién diagnosticados”, explica el Dr. Ciro Casanova, coordinador del Área de EPOC de la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (SEPAR).

La elección de medicamentos, dosis, vía de administración y frecuencia de uso deben estar siempre bajo control del equipo médico. Pero lo más importante es DEJAR DE FUMAR.

También debes seguir una dieta saludable realizando muchas comidas de poca cantidad a lo largo del día y evitando grasas, comidas preparadas o frituras.

A la hora de cocinar carnes o pescado, utiliza técnicas de cocina ‘sanas’, a la plancha o al vapor, y no olvides tomar suficientes frutas y verduras. Evita los alimentos flatulentos o que produzcan gases como la col, la coliflor o el pepino, y determinadas legumbres.

Hacer ejercicio de manera habitual también te ayudará a controlar la enfermedad, reforzar la musculatura y disminuir la fatiga. En este vídeo, y otros similares que encontrarás en la web ¡Hola EPOC!, los expertos te explican cuál es la manera más ‘light’ de subir tramos largos de escaleras si tienes dificultades respiratorias y sufres fatiga crónica:

Además, puedes poner en práctica estos cinco ejercicios fáciles y asequibles. Si los repites a menudo notarás que tu resistencia y fortaleza física va en aumento; y verás como poco a poco te vas a ir sintiendo mucho mejor:

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