El milagro económico de la pandemia según el CIS

El Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) ha sido la fuente más fiable de datos sociológicos a lo largo de más de 40 años de democracia. Lo que supone una fuente única de datos para saber cómo somos y hemos sido como sociedad a través del tiempo. Desde que el director actual del CIS, José Félix Tezanos, militante del PSOE, fue nombrado, se han estado tomando decisiones que le han llevado a un significativo protagonismo mediático y un creciente escepticismo alrededor de la credibilidad del CIS, una institución pública. 

En esta columna se ha señalado ya cómo desde el CIS se ha pretendido influir en las percepciones de la sociedad o soportar decisiones políticas con estudios que tras ser analizados mostraban sesgos relacionados con la alteración de preguntas, resultados y conclusiones. O cómo preguntas que evidencian que partidos políticos y líderes sufren una crisis de legitimidad sin precedentes en nuestra democracia han sido fragmentandas en varias preguntas, desde el CIS, para reducir el problema. Cuando la ciencia deja de ser fiable las barreras contra la desinformación se disuelven.

En los dos últimos barómetros de CIS, de abril y mayo, se vuelven a cometer errores que comienzan en cómo se redactan las preguntas y el sesgo que imponen en las respuestas. Una de las preguntas acientíficas del barómetro de mayo, entre otras más, es la 21 (ver imagen, abajo). Esta pregunta además de ser especulativa se basa en un hecho imposible de evaluar y por tanto con escasa validez científica. La pregunta en cuestión es sobre “la situación económica general de España al margen del COVID-19”. Además, al imponer al encuestador que no mencione la opción regular (ver imagen) supone, en la práctica, dirigir la respuesta hacia la polarización. La verdad es que no hay ninguna razón científica para tal desatino sociológico. Esta pregunta 21 tiene la misma validez científica que, por reducción al absurdo, si se hiciese como Refiriéndonos a la situación económica general de España al margen del COVID-19 ¿cómo cree que será la situación económica de España en los universos paralelos?

Pregunta 21 Barometro mayo CIS

Parece una pregunta más, incluso inocente, pero no lo es. Esa alteración tiene un impacto muy significativo en la evolución de la valoración de la situación económica en la serie histórica de esta pregunta desde 1979. De hecho rompe la serie temporal por completo. Para comprenderlo conviene verlo gráficamente (ver imagen, abajo). La línea roja suma la evolución de las percepciones mala y muy mala; la línea naranja la de regular y la verde de buena y muy buena. El gráfico muestra la crisis del inicio de los años 80, la crisis del 92, el periodo de bonanza económica 1997-2007, la evolución de las crisis de 2008 durante una década con la misma lógica. Y, de forma súbita, en abril y mayo de 2020, en plena pandemia, la percepción social en España de una situación regular (línea naranja) se desploma -no hay un dato más bajo en 41 años- al tiempo que crece por encima de los niveles históricos la de muy buena y buena.

Evolución de la situación económica actual de ESpaña (1979-2020)

Veámoslo con más detalle. Si reducimos el periodo de representación al último año (ver imagen, abajo) se observa con precisión cuál es el impacto del sesgo de la pregunta 21. Como los encuestadores tienen la prescripción (en el cuestionario) de “no leer” la respuesta regular, esta respuestas se desploman al tiempo que se dispara en positivo la respuesta de buena. Evolución que va no solo contra el sentido común sino contra las evidencias de la recesión económica, el incremento del paro y la caída del PIB a causa de la pandemia. La pregunta que podriamos hacerle al CIS es si ¿está intentando definir cómo debemos comprender la realidad?

Evolución de la situación económica actual de España (mayo 2019-mayo 2020)-2020)

Las ciencias se basan en la confianza compartida y en la integridad de los investigadores y de los métodos de investigación. Dicho de otra forma, si la ciencia no es íntegra y fiable la sociedad pierde la capacidad para diferenciar la ciencia de la pseudociencia. La consecuencia es el creciente escepticismo científico y la propagación de movimientos irracionales (antivacunas, creacionistas, terraplanistas...). En eso consiste la desinformación y no tanto en el impacto de los hackers rusos.

Los datos que aporta el CIS actual, junto a otros más que merecen comentarios a parte, dentro de una serie histórica de más de 40 años son únicos porque reflejan un milagro económico que nos ha pasado desapercibido a la sociedad española. Eso o los barómetros mencionados están mal diseñados y mal ejecutados. Y si están mal es debido a que se ha hecho de forma intencional o por impericia.

Seguiremos atentos. Hay que instalarse en el caos.