El mejor Sergio Ramos ha vuelto en modo capitán general

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Un partido más el Real Madrid de Zinedine Zidane ganó, goleó, y dio una gran imagen en Ipurua ante el Eibar. Un partido más Sergio Ramos no rotó y comandó a los suyos desde la retaguardia. Este es un dato importante, pues el capitán no tuvo el mejor inicio de temporada, pero poco a poco ha ido recuperando su mejor nivel hasta volver a acallar las bocas de todos sus críticos.

El sevillano ha dejado atrás sus excesos de confianza que tan malos ratos le hicieron pasar al principio de temporada y está más enfocado que nunca. Lleva ya muchos partidos siendo el Ramos de siempre, el central expeditivo que es insuperable cuando no tiene otras cosas en la cabeza. A sus 33 años sigue estando en un gran momento físico, lo que le hace llegar antes que el rival al corte, dar oxígeno a su equipo en la salida, y hace que todos confíen al saber que juegan con red.

Además, Sergio Ramos marcó ante el Eibar su penalti número 17 de manera consecutiva sin fallar. Hace 10 días había fallado ante Juan Soriano del Leganés, pero el VAR hizo rectificar y el de Camas no perdió la oportunidad.

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Los penaltis son otra forma en la que demuestra su veteranía, su madera de líder y gran capitán del equipo. Tanto ante el Leganés como ante el Eibar, el Real Madrid dispuso de dos penas máximas a su favor. Ramos es el especialista, el hombre que toma la responsabilidad desde el punto de penalti desde que se fue Cristiano Ronaldo a la Juventus, y como tal ha ejecutado en ambas ocasiones el primer penalti del equipo. Sin embargo, en los dos partidos, el de Camas cedió el segundo disparo a Karim Benzema, envuelto como está el francés en la lucha por el Pichichi.

Con su doblete hoy, el 9 madridista se plantaba como líder de esa tabla de máximos goleadores en España, además de superar a Ferenc Puskas como el quinto máximo goleador blanco en Liga. El acelerón para conseguir esa marca se debe también en parte al apoyo que últimamente está recibiendo de Ramos al permitirle lanzar algún penalti, la manera más sencilla para que un delantero hinche sus números.

Pero es que Ramos no sólo cede penaltis en el Real Madrid. En la Selección también ha instaurado esta práctica. En el encuentro ante Suecia, de junio pasado, el de Camas abrió el marcador con un tiro desde el punto de penalti, pero el segundo penalti a favor de La Roja se lo cedió a Álvaro Morata, quien sorprendido por el gesto, aceptó la deferencia y marcó el 2-0. Es así como un líder demuestra sus valores, que es capaz de pensar en el bien de otros antes que en el suyo propio, y que sabe poner al equipo por encima de cualquier objetivo personal.

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Y es que el capitán blanco podría ponerse quisquilloso y reclamar los focos para si mismo. Al final de cuentas, en el Real Madrid, él también busca alcanzar los 127 goles de Fernando Hierro, lo que le convierten el defensa más goleador de la historia blanca. Ramos, con 88, está lejos, pero quien dice que a fuerza de sumar penaltis no sea capaz de, por lo menos, acercarse al malagueño.

El 4 madridista parece haber entendido que su brazalete de capitán significa mucho más que ser el encargado de negociar las primas del equipo a principio de temporada y presentarse al sorteo de campos. Los galones con los que carga le hacen ser el primero que piensa en el bien del grupo, en asegurarse que todos los cabos sueltos están atados y que cada jugador logra llegar a su mejor nivel en la medida de lo posible.

La borrasca de principio de temporada ha dado paso a un Ramos renovado, motivado, con ganas de darle la vuelta a una situación que se había enquistado durante demasiados meses. Por eso quizás es que estamos viendo al mejor Sergio Ramos en mucho tiempo.

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