'El juego del calamar' esconde una victoria mayor tras su exitazo en Netflix

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El éxito que está cosechando la nueva producción coreana de Netflix ha tomado al mundo por sorpresa. El juego del calamar no solo es lo más visto de la plataforma en España, lo es en todo el mundo, evidenciando lo mucho que un título puede arrasar de forma masiva gracias al boca a boca en época de viralidad online. Porque no es que Netflix no tenga producciones de habla no-inglesa magníficas que merecían un éxito similar (la sueca Jóvenes altezas o la polaca Despiértate por nombrar algunas), pero este thriller de ciencia ficción con tintes de humor negro está causando un nivel de sensación que ni siquiera Netflix se lo esperaba.

Y es que según los presagios de la compañía, El juego del calamar ya se encamina a ser su mayor éxito de 2021.

El juego del calamar (cortesía de Netflix)
El juego del calamar (cortesía de Netflix)

Que El juego del calamar esté generando tal devoción siendo lo más visto, comentado y buscado de Netflix, y en semanas de estrenos esperadísimos, es un logro abismal. No solo está superando a la maravillosa tercera temporada de Sex Education, sino también al lanzamiento del thriller detectivesco Jaguar y la esperadísima miniserie de terror Misa de medianoche (del mismo creador de dos éxitos masivos de la plataforma como fueron La maldición de Hill House y su segunda parte, Bly Manor). Y cuando se trata de una serie con elementos que, a priori, la habrían limitado. Por ejemplo, por ser una serie extranjera (no siempre del agrado de consumo masivo), con un humor por momentos exageradamente estereotipado y de una historia perteneciente al género de ciencia ficción con crítica social incluida. Pero ahí está, encaminada a hacer historia, demostrando a la industria que cuando se crea algo atrevido el público lo agradece.

Ted Sarandos, el co-CEO y jefe de contenido de Netflix, reveló en una conferencia recogida por Variety la lista de películas y series más vistas de la plataforma. Presentó dos métricas, la habitual que suma aquellas producciones más vistas durante sus primeros 28 días en el catálogo contabilizando la cantidad de cuentas que vieron al menos 2 minutos de visionado; pero también una nueva jamás presentada en el pasado. La segunda métrica constata el ranking según la cantidad de horas dedicadas durante los mismos 28 dias. En series, Los Brigderton fue número uno en ambos cálculos, mientras que en cine Tyler Rake de Chris Hemsworth es la primera en el primer ranking y A ciegas de Sandra Bullock lo es en el segundo. Sin embargo, lo más llamativo llegó cuando reveló que El juego del calamar, estrenada el 17 de septiembre, tiene posibilidades de convertirse en la serie más grande de Netflix de la historia al ser número uno en todo el mundo. “No lo vimos venir en términos de popularidad global”.

Y es que a diferencia de éxitos globales de la plataforma, El juego del calamar es probablemente la más atrevida pero también la menos comercial de todas. Es decir, las series más populares según más hogares fueron: Los Bridgerton (con visionados de 82 millones de cuentas), Lupin (76 millones), The Witcher (76M), Sexo/Vida (67M.), Stranger Things T3 (67M), La casa de papel: Parte 4 (65M), Tiger King (64M), Gambito de dama (62M), Sweet tooth (60M) y Emily en París (58M). Las series más vistas según horas fueron Los Bridgerton (625M de horas), La casa de papel: Parte 4 (619M), Stranger Things T3 (582M), The Witcher (541M), Por 13 razones T2 (496M) y Por 13 razones T1 (476M), You T2 (457M), Stranger Things 2 (427M), La casa de papel: Parte 3 (426M) y Ginny & Georgia (381M).

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Solo hay que observar el ranking para comprobar que solo dos series no son estadounidenses: Lupin y La casa de papel. Sin embargo, todas son extremadamente comerciales, incluso Tiger King como la apuesta más “vendible” del género true crime.Todas son obras con una parafernalia brutal, apoyadas en elementos accesibles al público más amplio como son los romances, los antihéroes, el sexo, la aventura adolescente y el drama. Por eso, que una serie coreana, violenta, con humor local, disfrazada de thriller de ciencia ficción pero que esconde un análisis sobre la desesperación humana ante la desigualdad de oportunidades en un mundo donde habita la miseria, es para aplaudir con muchas ganas.

Porque el éxito de El juego del calamar demuestra que el público está por la labor cuando le ofrecen historias diferentes, y deja en evidencia que somos nosotros -los usuarios- los que tenemos la última palabra. El juego del calamar aterrizó en Netflix hace poco más de diez días sin mucha promoción y sin ninguna mención en los perfiles de la empresa en España hasta cuatro días más tarde (el primer tuit fue del 21 de septiembre). Es ahora, cuando se ha convertido en fenómeno y es tendencia constante, que no dejamos de ver cómo los perfiles de la compañía inician la conversación en redes.

Es normal que muchos la comparen con otras historias sobre juegos de supervivencia como las japonesas Alice in Borderland y un clásico como Battle Royale, la brasilera 3%, la película estadounidense Circle y por supuesto la saga de Los juegos del hambre. Todas comparten una premisa superficialmente similar, incluso como metáfora sobre cómo los ricos y poderosos subyugan a los pobres. Sin embargo, y al igual que hizo El hoyo en Netflix en 2020, su conversación principal radica en su capacidad para provocar, invitar al debate y análisis, pero también de conectar con su público a través de una especie de lenguaje secreto.

Seguramente hayas visto imágenes en redes sociales de la serie, sobre todo de una tarjeta con símbolos. Pues solo si has visto El juego del calamar comprenderás lo que significa, así como memes relacionados a escenas claves o impactantes de la historia. Es decir, en cuestión de 12 días, la serie ya es un meme en sí mismo con un lenguaje propio que la conecta con su público. Algo que pocas series han conseguido a lo largo de la historia, como producciones ancladas en el recuerdo colectivo como Friends o The office, pero casi nunca una serie tan nueva.

Habrá quienes se contenten viendo en El juego del calamar una serie violenta sobre un juego de supervivencia, sin embargo también estamos ante una serie tan trepidante como efectiva, con una crítica interna sobre la ausencia de límites cuando está en juego la supervivencia. A través de diferentes personajes -ludópatas, criminales, enfermos terminales y personas hundidas en una vida sin recursos- la serie retrata la desesperación forjada por un mundo de consumo, sin oportunidades similares para todos, donde la codicia pero también la necesidad absoluta a veces supera a la vida misma.

El juego del calamar (Youngkyu Park, cortesía de Netflix)
El juego del calamar (Youngkyu Park, cortesía de Netflix)

Más allá de sus juegos mortales, la violencia y suspense que provocan, así como la simpatía de sus personajes protagonistas, El juego del calamar sirve de reflexión sobre la ausencia de límites en la desesperanza, pero también en el poder de los ricos con su análisis sobre la falta de escrúpulos. 

Y que una serie extranjera, tan limitada a priori por su humor negro, por una propuesta ya vista otras veces (como son los juegos de supervivencia), con ciertos estereotipos asiáticos, pero con semejante trasfondo social, se encamine a ser lo más grande de Netflix, solo pronostica grandes augurios para los amantes de las series. Porque demuestra a Netflix y la industria en general que no solo queremos ver más galas románticas en Los Bridgerton, más atracos al Banco de España o héroes mágicos musculosos. También queremos series diferentes, que nos inviten a adentrarnos a mundos distintos y universos extremos. Cosas locas, inquietantes y trepidantes, que nos provoque las ganas de comentar y hablar de ella. Que nos sorprenda de repente y sin aviso.

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