El joven demócrata socialista que vive en su camión y contiende por llegar al Congreso de EEUU

Joshua Collins quiere dar un salto profesional y vital inmenso: de dormir en su camión en la carretera a despachar en una oficina del Capitolio en Washington DC. Y no hay metáfora o alegoría en ello: esa es la descripción literal de lo que Collins está viviendo actualmente y busca comenzar a vivir si el camino le es propicio.

Collins, de 26 años, y su esposa Zelzah Báez, ambos conductores profesionales de camiones, han vivido por más de un año dentro su camión en aras de ahorrar al máximo para financiar la campaña electoral de Joshua, quien busca convertirse en congresista por el Distrito 10 del estado de Washington.

Joshua Collins, camionero de 26 años que es candidato demócrata socialista al Congreso en el estadio de Washington. (Instagram/Joshua Collins)

Y para lograrlo, y gastar lo mínimo posible en publicidad y lo máximo en su equipo de campaña, Collins ha recurrido a Twitter, Instagram y a la red social TikTok para ganar la mayor cantidad de seguidores y donantes posibles,  de acuerdo al relato de Business Insider.

El caso de Collins no es el de un candidato típico y, en realidad, su singularidad y el alcance de sus aspiraciones se fundamentan en su “rareza”, al menos al compararlo a otros candidatos y legisladores.

Para empezar, vive en su camión y trabaja haciendo reparto de mercancías en áreas cercanas a donde desea realizar actividades de campaña, lo que le permite ganar dinero y estar en contacto con sus posibles votantes.

“He vivido en mi camión durante el último año. Me mudé de mi apartamento y puse todas mis cosas en una bodega para ahorrar dinero y así poder costear una campaña de tiempo completo el próximo año”, dijo Collins vía  Twitter en octubre de 2019.

Y esa campaña ya ha comenzado para él.

Collins decidió contender por el escaño en la Cámara de Representantes federal inspirado en el éxito de Alexandria Ocasio-Cortez, quien en un distrito ampliamente demócrata desbancó, con la bandera de los demócratas socialistas, al titular en la contienda primaria y luego aseguró sin dificultad la curul en las elecciones de noviembre de 2018.

Y dado sus limitados recursos económicos, su actividad en las redes sociales es clave. En Twitter, por ejemplo, cuenta con más de 61,000 seguidores, otros 48,000 en  Instagram y en TikTok, una red muy seguida por los jóvenes en donde Collins presenta breves videos con sus planteamientos y críticas, cuenta con más de 28,000 seguidores.

El uso de Twitter es común entre candidatos y políticos, pero el uso de TikTok es un tanto inusual para un aspirante a congresista por el hecho de que esa red social es propiedad de la empresa china ByteDance y ha sido criticada por realizar presuntas prácticas de censura e implicar riesgos a la privacidad de sus usuarios e incluso a la seguridad nacional de Estados Unidos si compartiese sus datos sobre estadounidenses al gobierno de China.

En todo caso, TikTok es popular entre los jóvenes estadounidenses y Collins llega a ellos por esa vía, entre otras.

Collins, como Ocasio-Cortez, es parte de la organización Demócratas Socialistas de Estados Unidos (Democratic Socialists of America) y defiende una plataforma fuertemente progresista que incluye, entre otros elementos, el seguro médico universal y gratuito (Medicare for All), la universidad gratuita, un alza sustantiva del salario mínimo y el llamado Nuevo Trato Verde (New Green Deal), el ambicioso esquema pro ambiental y de reconfiguración económica del ala izquierda del Partido Demócrata y de grupos de amplia orientación progresista.

Y, como Ocasio-Cortez, Collins contiende en un distrito ampliamente demócrata, con la peculiaridad de que el representante titular decidió no buscar la reelección, dejando el campo ampliamente abierto. Fue allí cuando el joven camionero, de recursos mínimos pero considerable voluntad, vio un poco más despejada su ruta en la contienda política.

Algunos lo consideran uno de los punteros y, en realidad, sus posibilidades son relevantes: el progresismo, inspirado en el amplio movimiento político social de Bernie Sanders, senador y aspirante presidencial, tiene en el estado de Washington un espacio de considerable influencia. En los caucus primarios de 2016, por ejemplo, Sanders se hizo con casi el 73% de los delegados, superando ampliamente allí a Hillary Clinton.

En ese sentido, el resultado de la primaria de 2020, donde Sanders es nuevamente un contendiente puntero, tendrá un impacto relevante en las aspiraciones de Collins, cuya primaria demócrata no se realizará sino hasta el 4 de agosto. Dada la hegemonía demócrata en su distrito, ganar la primaria es un paso de gigante para ganar el escaño en noviembre.

Y él está confiado en lograrlo. Aunque no le será fácil y no tiene nada garantizado.

Collins dijo a mediados de 2019 al periódico The Cooper Point Journal que nació “en la ciudad más pobre del condado más pobre de Kansas” y que a los 14  años se mudó a Las Vegas con su madre, que trabajaba de enfermera. Pero ella perdió su casa tras la crisis hipotecaria y Collins comenzó a trabajar desde los 15 años.

Planeó alistarse en la Fuerza Aérea pero un accidente de auto le causó complicaciones que lo hicieron inelegible y, cuenta el citado periódico, lo dejo además con una deuda de 20,000 dólares en gastos médicos. Esa carga y el esfuerzo que debió hacer  para pagarla le impidió seguir sus estudios y asistir a la universidad. Y cuando se quedó sin empleo, por ausentarse unos días de su trabajo para ir a ver a su abuela agonizante, decidió entrar a la escuela de camioneros.

Allí halló finalmente una profesión y se instaló en el estado de Washington. Actualmente Collins es dueño de su propio camión y es contratado para hacer reparto de mercancías. Su experiencia vital, así, lo ha colocado del lado de la clase trabajadora y su ideario político, ahora como aspirante al Congreso, está en esa línea. Su plataforma es de intenso progresismo  y ha planteado financiar su campaña, como Sanders, con base en pequeñas donaciones de individuos.

Algunos dirán que su afán es un sueño, o una ilusión, y ciertamente su camino es tortuoso. Pero él aspira a ganar y cree poder hacerlo.

“Tú siempre apunta a más de lo que la gente piensa es posible. Y no sabemos lo que es eso hasta que lo hacemos”, comentó Collins a The Cooper Point Journal. Alcanzar un escaño en el Congreso parecería, así, un imposible, pero él está decidido a conseguirlo. Agosto y noviembre de 2020 serán, en su caso, sus momentos decisivos.