El ingrediente 'venenoso' que debes incluir en los menús de esta Navidad

Mónica De Haro

El cobre es un ingrediente saludable que ayuda a mantener los huesos sanos, el sistema inmune y los vasos sanguíneos

•El marisco, el chocolate, los frutos secos o el vino son alimentos ricos en cobre. (Foto: Instituto Europeo del Cobre -European Copper Institute - ECI).
• El marisco, el chocolate, los frutos secos o el vino son alimentos ricos en cobre. (Foto: Instituto Europeo del Cobre -European Copper Institute – ECI).

Elaborar un menú que sea del gusto de todos los comensales que se sientan a nuestra mesa en Navidad y, que además sea saludable y equilibrado, es posible si lo confeccionamos con alimentos ricos en cobre.

Este mineral, que contribuye al cuidado del corazón, el cerebro y el sistema inmunitario, está presente en buena parte de los ingredientes más utilizados estos días en nuestras cocinas: mariscos, chocolate, frutos secos o vino tinto.

Desde los entrantes hasta el postre

El marisco es una de las principales fuentes de cobre, especialmente las ostras, la langosta, el pulpo o los cangrejos.

Otros alimentos ricos en cobre cuyo consumo también es habitual en estas fechas navideñas son:

  • Los frutos secos,

  • El chocolate negro,

  • Las frutas desecadas (ciruelas, pasas, higos…) y

  • El vino tinto.

Todos ellos contienen minerales que, consumidos con moderación, aportan muchos de los nutrientes que son esenciales para nuestra salud. En concreto, el cobre contribuye al cuidado del corazón y el cerebro y al correcto funcionamiento del sistema inmunitario, ayudándonos a afrontar el cansancio y el estrés.

Las gambas, la langosta y los langostinos pueden disminuir la tensión arterial, la trombosis y disminuyen el colesterol por tanto no hay ningún problema en comerlos, de vez en cuando. (Foto: Instituto Europeo del Cobre - European Copper Institute - ECI).
Las gambas, la langosta y los langostinos pueden disminuir la tensión arterial, la trombosis y disminuyen el colesterol por tanto no hay ningún problema en comerlos, de vez en cuando. (Foto: Instituto Europeo del Cobre – European Copper Institute – ECI).

Como mínimo 1 miligramo al día

La Organización Mundial de la Salud (OMS) señala que una dieta equilibrada debe incluir al menos 1 miligramo de cobre al día para evitar cualquier problema de salud asociado a una deficiencia de cobre.

De igual manera, la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) recomienda una ingesta diaria de 1,3 miligramos de cobre para los adultos y de 1,5 miligramos para las mujeres embarazadas o en lactancia.

Una ingesta adecuada de cobre nos ayuda a prevenir problemas de salud relativamente comunes, como la anemia (ya que facilita la asimilación y el transporte del hierro), la oxidación celular, la hipertensión o la frecuencia de catarros y gripes.

Por otro lado, la salud de nuestros huesos y dientes encuentra también un aliado fundamental en el cobre.

Infografía sobre los beneficios cobre en la salud facilitada por el ECI.
Infografía sobre los beneficios cobre en la salud facilitada por el ECI.

Además, el cobre es especialmente importante para las mujeres embarazadas, el desarrollo embrionario y el crecimiento infantil. De hecho, contribuye a la formación del cerebro y del sistema nervioso, así como al correcto funcionamiento del sistema inmunológico durante toda nuestra vida.

El corazón es otro de nuestros órganos vitales que también se beneficia del cobre, ya que mejora la elasticidad de las arterias, permitiendo mantener un nivel adecuado de presión sanguínea.

Todos estos beneficios del cobre ayudan a nuestro cuerpo – y a nuestra mente – a resistir mejor el cansancio y el estrés, que pueden aparecer incluso durante estos días de celebraciones.

Ya puedes brindar tranquilo -con tinto- por los buenos deseos y propósitos de Año Nuevo. (Foto: Getty Images)
Ya puedes brindar tranquilo -con tinto- por los buenos deseos y propósitos de Año Nuevo. (Foto: Getty Images)

Pero ¡ojo! Saber qué alimentos nos proporcionan cobre no es suficiente, también es importante cuánto consumir, pasarse no es bueno. Ten en cuenta que:

  • No debes excederte. A veces las porciones grandes pueden convertirse en algo venenoso.

  • El consumo excesivo durante un largo plazo puede conducir a hepatitis, problemas renales, trastornos cerebrales, diarrea, vómitos, depresión, la esquizofrenia, la hipertensión, la senilidad, el insomnio y otros trastornos.

  • Por el contrario, los niveles bajos de cobre pueden causar anemia, dolores en las articulaciones, disminución de la inmunidad y la osteoporosis en algunos casos.

  • Para comprobar los niveles de cobre en el cuerpo humano, una muestra de cabello es recomendable para su análisis por los laboratorios en diversos centros médicos.

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