El hombre más rico del mundo dice que las personas muy inteligentes hacen esto

Esto es lo que hace la gente muy inteligente según el hombre más rico del mundo (Imagen: Getty).

“La estupidez es hacer lo mismo una y otra vez esperando resultados diferentes”. Se trata de una de las citas más populares de la historia, atribuida frecuentemente a Albert Einstein, pero que realmente corresponde a la novelista Rita Mae Brown.

Para el multimillonario de Amazon que ostenta el título del hombre más rico del mundo, Jeff Bezos, esta frase es una gran verdad. Él cree que hay un simple rasgo que distingue a la gente altamente inteligente del resto de gente: la capacidad de recapacitar y cambiar de opinión

Las personas que tienen uso de razón escuchan mucho y cambian mucho de opinión”, dijo el multimillonario, con una fortuna de 115.000 millones de dólares, en un evento de Amazon (AMZN) sobre inteligencia artificial, la conferencia re:MARS, en 2019.

“Las personas que tienen uso de razón cambian mucho de opinión sin grandes datos nuevos. Se levantan de la cama, reanalizan las cosas y cambian de opinión”.

“Si no cambias de opinión con frecuencia, te equivocarás mucho. La gente que tiene uso de razón quiere desarmar sus prejuicios fundamentales”.

No fue la primera vez que Bezos hizo declaraciones así.

En una visita a la empresa de software Basecamp en 2018, Bezos dijo que las personas más inteligentes son aquellas a las que les alegra cambiar de opinión. Le dijo al director ejecutivo de Basecamp, Jason Fried, que el pensamiento coherente no es algo deseable y que es más saludable pensar una cosa un día y luego encontrarse discutiéndola al día siguiente. 

Y hablando de los premios Pathfinder 2016, Bezos dijo que estar preparado para cambiar de opinión con frecuencia es la mejor forma de no equivocarse.

“Creo que con práctica se puede se puede tener razón más a menudo”, dijo. 

“He observado a personas que tienen uso de razón y me doy cuenta de algo sobre ellas: escuchan mucho y la gente que tiene uso de razón, cambia mucho de opinión”.

Dijo que la práctica de intentar desarmar “convicciones profundamente arraigadas”, es antinatural, pero vale mucho la pena. 

“Generalmente, a medida que avanzamos en la vida, los seres humanos somos muy selectivos con las evidencias que dejamos que se filtren en nosotros y nos gusta observar evidencias que confirmen nuestras creencias preexistentes, y las personas que tienen uso de razón se esfuerzan mucho en intentar desarmar creencias”.

Dijo que es importante “no dejar nunca que nadie te atrape con nada de lo que dijiste en el pasado” y criticó el discurso político que ataca a los políticos que cambian de opinión. Para ello, señaló que el mundo es complejo y que siempre hay nuevos datos que ven la luz. 

Algo que caracterizaba a Steve Jobs

El cofundador de Apple, Steve Jobs, también es recordado por su tendencia a cambiar mucho de opinión.

“Steve cambiaba de opinión tan rápido que te olvidabas que el día anterior había tomado una posición diametralmente opuesta”, dijo el director ejecutivo Tim Cook sobre el fundador fallecido en 2012.

“Lo veía a diario. Es un regalo, porque las cosas cambian y se necesita valor para cambiar. Se necesita valor para decir: ‘Estaba equivocado’. Creo que él tenía eso”.

También te hace parecer inteligente

Según la Harvard Business Review, cambiar de opinión también te hace parecer más inteligente.

Investigadores de la Escuela de Negocios de Harvard y la Universidad de Ciencia y Tecnología de Hong Kong llegaron a esa conclusión tras estudiar a empresarios durante una confrontación de discursos.

La mayoría de los empresarios eran tercos. Ante evidencias contradictorias, el 76 % se negaba a cambiar de opinión. 

Pero los empresarios que cambiaban de opinión durante su discurso tuvieron seis veces más probabilidades de progresar.

Luego los investigadores les pidieron a los participantes que representaran el papel de inversores y evaluaran a los empresarios. 

“Al igual que lo observamos en la confrontación real de discursos, los participantes creían que los empresarios que cambiaron de opinión deberían avanzar en la competición, en comparación a los que se negaron a ceder”, dijeron los investigadores. 

“También descubrimos que los participantes percibieron que los que cambiaron de opinión no tenían confianza, pero demostraban inteligencia: los resultados sugieren que, al menos en un contexto empresarial, mostrar inteligencia es primordial”.

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Lucy Dean