El fracaso empresarial que Kiko Hernández oculta

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MADRID, SPAIN - OCTOBER 05: Kiko Hernández arrives at the morgue to say goodbye to Begoña Sierra, on October 5, 2021, in Madrid, Spain. (Photo By Europa Press TV via Getty Images)
Kiko Hernández ha cerrado un negocio poco fructífero alimentario (Photo By Europa Press TV via Getty Images)

Estos días Kiko Hernández está siendo protagonista de la prensa del corazón debido a su estreno teatral. El colaborador televisivo ha dado el salto a las tablas y se ha enfrentado con éxito al público y así lo ha recogido la crónica rosa.

Muy lejos queda ya aquel joven que participó en ‘Gran Hermano 2’ y que trabajaba para una inmobiliaria. Su trayectoria en televisión es tan querida como criticada, sin embargo hay algo innegable y es que Hernández es requerido por los programas de más audiencia de Mediaset.

Hemos podido ver a Kiko en ‘Crónicas Marcianas’, ‘A Tu Lado’ y actualmente está en ‘Sálvame’ donde lleva casi una década. Además, tiene un programa propio en la cadena llamado ‘Mejor llama a Kiko’.

Con una casa enorme que, a veces, enseña en redes sociales, padre soltero de dos hijas a las que adora y una vida de lujo parece que a Kiko Hernández todo le sale bien pero no es así. Como todos los famosos, Kiko ha intentado emprender y, al igual que a su amiga Belén Esteban, esta vez la aventura le ha salido mal.

Hace cuestión de pocos meses Kiko presumía en redes sociales de un nuevo reto profesional pero como empresario: sus propias aceitunas. Con un bote de plástico y una etiqueta bastante casera con la cara del colaborador, Hernández quiso vender olivas por internet pero la gente no habría hecho ni caso.

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La revista ‘Semana’ recoge ahora que las aceitunas de Kiko, llamadas “Chupadedos”, ya no se comercializan, es decir, el negocio ha cerrado. Cuando se intenta buscar por internet, nos damos cuenta de que la web también se ha esfumado sin dejar rastro y en redes sociales, ni rastro de las aceitunas en publicaciones nuevas.

Unas veces se gana y otras se pierde, Kiko puso empeño y dinero en el negocio y al no ver rentabilidad habrá decidido echar el cerrojo y pasar página. Anteriormente le hemos visto tanto a él como a sus amigos y compañeros promocionándolas.

Jorge Javier Vázquez, Belén Esteban o David Valldeperas han posado con el tarro de aceitunas pero ni por esas han conseguido que el negocio se mantenga a flote. Lo cierto es que hay un asunto clave en este modelo de negocio y es que gran parte del público de ‘Sálvame’ son mujeres de mediana y avanzada edad.

Este target quizá no usa redes sociales o internet de un modo habitual para realizar compras y el hecho de que las aceitunas se vendieran online ha podido ser un handicap para el negocio de Kiko. Eso o sencillamente las olivas no han sido del agrado de los compradores o no es un producto que llame demasiado la atención del público en general.

Sea como sea este tropiezo en el camino al emprendimiento ha pasado desapercibido y, como es justo que sea, Kiko sigue recogiendo halagos e ilusión por su trabajo principal que es el de interpretar, ya sea en el teatro o en la sobremesa diaria de Telecinco.

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