El ejercicio de cardio que arrasará este otoño

El fitness de trampolín o Jumping Fitness ya arrasa en los gimnasios de medio mundo; ahora llega a España para convertirse en la disciplina estrella del otoño

Si estás cansad@ del running y buscas una forma nueva y divertida de hacer ejercicio apúntate al Jumping Fitness. (Foto: Getty)

Parece un juego de niños pero hacer una coreografía encima de una cama elástica es un ejercicio duro con el que aumentarás la tonificación y la resistencia, además de sudar mucho (por lo que la eliminación de toxinas está garantizada); y es que saltar sin descanso encima de estos mini-trampolines no es moco de pavo.

La clave está en controlar los movimientos gracias al poder del core igual que sucede con el Pilates, por ejemplo, pero añadiendo los cambios de gravedad, la eficacia es mucho mayor y los resultados son visibles en menos tiempo.

Saltar en el trampolín aumenta tu frecuencia cardíaca, ya que funciona con grandes grupos musculares, por lo que es un tipo de ejercicio cardiovascular y esto hará que quemes calorías más rápido que con un entrenamiento de resistencia.

Saltando en el mini trampolín activas muchos músculos, ¡hasta 400! y perderás peso mientras te echas unas risas.(Foto: Jumping Fitness / dpa

Puede parecer demasiado divertido como para ser considerado ejercicio, pero el trampolín es una forma de desarrollar músculo y quemar calorías sin sentir que estás haciendo mucho trabajo. Brincar arriba y hacia abajo durante un buen rato puede ayudar a tonificar y ‘afinar’ los muslos, sin necesidad de movimientos complicados. Sin embargo, también puedes incluir un par de ejercicios sencillos para que tu salto de trampolín conlleve más beneficios.

Se trata de un nuevo tipo de ejercicio cardiovascular -intenso- que pretende hacerte pasar un buen rato al tiempo que entrenas todo el tren inferior (abdomen, glúteos y piernas). Esto incluye las pantorrillas, los cuádriceps, los isquiotibiales, los glúteos y los músculos de la parte inferior de la espalda, que deben trabajar en conjunto para proporcionar estabilidad y potencia durante el salto.

El esfuerzo que tienes que realizar con cada salto para no perder el equilibrio y caerte te hará desarrollar músculo, pero curiosamente parecerán más delgados y perfilados ya que el músculo es más compacto que la grasa.

En una sesión de 45 minutos o una hora puedes llegar a quemar de 800 a 1000 Kcal, lo mismo que se en una hora de Spinning y algo más que en una de Zumba.

Se puede ‘intensificar’ el ejercicio haciendo sentadillas o splits, por eso a menudo las camas elásticas van equipadas con una barra para ganar estabilidad en los movimientos más complicados (Foto: HuffPost FR/Youtube)

Con cada salto mueves al mismo tiempo unos 400 músculos. De hecho, en un estudio realizado por el American Council on Exercise (ACE) en el que observaron a 24 estudiantes universitarios saltando durante 20 minutos en un mini-trampolín (con su música y su coreografía) comprobaron que el “trampolining” de intensidad moderada a vigorosa conlleva el mismo gasto calórico que correr a 9,6 km por hora o pedalear a 22,5 km por hora pero con una sensación de menor esfuerzo.

Otra de las ventajas del Jumping Fitness es que reduce lesiones en articulaciones, sobre todo en rodillas y tobillos,  al absorber el el 90 por ciento del impacto. Además, los expertos señalan como otros beneficios de esta práctica la mejora del equilibrio, coordinación y estabilidad dinámica.

¿Te apetece probarlo?

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