El 112 regaña públicamente a La Sexta por enviar a un reportero en medio de una riada

Existe una práctica periodística muy extendida consistente en enviar a un reportero allí donde está la noticia. A la Audiencia de Almería si se trata de uno de los juicios más mediáticos de los últimos años como está siendo el de Ana Julia Quezada. Al tanatorio si quien ha muerto es una de las figuras más importantes de la música nacional como Camilo Sexto. O las puertas del Congreso cuando en su interior PSOE y Unidas Podemos negocian para evitar unas nuevas elecciones. Es la mejor manera de recabar información y testimonios de primera mano.

Las autoridades alertan del peligro y desalojan gente, pero las cadenas se empeñan en mandar a sus reporteros a la zona corriendo riesgos. (Foto: EFE/Marcial Guillén)

Sin embargo, a veces esta práctica tan deseada por los propios profesionales (es lo que en la profesión suele conocerse como periodismo a pie de calle, del de verdad dicen muchos) supone correr riesgos que quizá podrían evitarse. Ocurre con la costumbre que tienen, especialmente las televisiones, de enviar a reporteros a cubrir desastres naturales y temporales como la DANA. Hacerlo es arriesgado y, si se piensa detenidamente, el sentido común lo desaconseja.

Porque, mientras en el telediario o en el programa de actualidad de turno se informa a los espectadores de que es peligroso subir al Puerto de Navacerrada porque hay que hacerlo con cadenas y aún así se corre el riesgo de quedar atrapado, ¿qué sentido tiene enviar allí a un periodista? ¿No resulta contradictorio aconsejar una cosa y hacer todo lo contrario?

Eso mismo es lo que está ocurriendo estos días con las lluvias y riadas en la zona este del país. Las cadenas, en su afán por captar imágenes espectaculares que den fe de la magnitud de la noticia y de la catástrofe, están enviando a sus periodistas al centro de todo, donde los ríos se han desbordado, donde las autoridades están desalojando a quienes allí viven, donde recomiendan no estar. Lo han hecho si no todas, casi todas las cadenas, aunque la reprimenda viral le ha caído a La Sexta, concretamente al programa de Al Rojo Vivo conducido por Antonio García Ferreras.

Ayer mismo, el periodista hacía una conexión con Cieza (Murcia) para que un compañero informarse de lo que estaba ocurriendo. El vídeo fue colgado posteriormente en el perfil oficial de La Sexta en Twitter. “Ojo a las brutales imágenes que nos llegan desde Cieza (Murcia). Nos trasladamos hasta allí para contároslo”, decía el mensaje. Y allí estaba el periodista, micrófono en mano y chubasquero, en medio de una carretera en la que se veía un torrente de agua que la cruzaba mientras explicaba la fiereza y la fuerza del agua.

Las imágenes no fueron muy bien recibidas por los tuiteros, que comentaban el riesgo de enviar allí a alguien. “Lo de los riesgos laborales solo para Amancio Ortega, ¿No?…”, apuntaba uno. “Qué necesidad hay de poner al reportero y al cámara en peligro. Qué pocas luces”, se leía en otro comentario. Críticas anónimas que expresaban su preocupación por el reportero y el riesgo innecesario que estaba corriendo. Pero la más llamativa de todas las críticas les vino desde el servicio del 112 en Murcia, que se hizo eco de su reportaje para darles un buen tirón de orejas.

Quizá poner en riesgo al reportero no sea la mejor idea. Por favor, evitemos las situaciones de riesgo. Las riadas no avisan y pueden matar”. Un rapapolvo en toda regla que podría hacerse extensible a toda las cadenas y que ha sido muy bien recibido en redes sociales. Son muchos los que opinan como el servicio de emergencias, que no es necesario poner en riesgo a nadie para informar de lo que está ocurriendo con la DANA.

La petición del 112 murciano no parece haber calado mucho en los responsables de las cadenas, porque esta misma mañana, los reporteros volvían en busca de la noticia intentando entrar donde no se aconsejaba. En Espejo Público, por ejemplo, hicieron una conexión con un enviado especial que reconocía que los agentes no le habían dejado pasar pese a intentarlo. Eso sí, Susana Griso instó varias veces a su compañero para que tuviese cuidado y precaución.