Elísabet Benavent: ‘Está siendo un año duro, pero tengo una sensación positiva’

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Entrevista con Elísabet BenaventD.R.

Hablar con Elísabet Benavent resulta casi tan deleitoso como leer sus libros. Con ese 'casi' hacemos referencia al hecho de que, para una 'millennial' de manual que sea su fan y seguidora, adentrarse en cada una sus historias supone descubrir personajes, escenarios e incluso canciones que marcan, y eso es inigualable. Ahora bien, a lo que no habíamos tenido acceso aún, al menos de una manera recogida, es a ella misma como personaje, hablándonos a todas desde dentro. Nos explicamos: Elísabet acaba de presentar 'Los abrazos lentos', una recopilación de textos 'posteados' por ella misma en su perfil de Instagram y reunidos en un libro que, tal y como nos cuenta, no tenía en mente, pero fue una seguidora la que la inspiró para terminar de lanzarse con la idea.

Desde hace varios años, Elísabet comparte "textos, prosa poética, pedazos de historias, esbozos que no llevan a ningún sitio, reflexiones y vida (no vida privada, solo vida)", cuenta. Y ahora ha reunido sus preferidos en un libro. En todos ellos hay mucho de ella misma, por eso, este nuevo lanzamiento resulta un viaje nuevo y único. Uno en el que nos habla y en el que te das cuenta, entre otras cosas, de que necesitas que haya Elísabet para rato. (Y aquí va un 'spoiler': ¡hay y habrá!)

¿Quieres saber qué nos ha contado sobre esta publicación y sus próximos proyectos? Muy atenta, porque te va a encantar.

¿Qué se va a encontrar la lectora en 'Los abrazos lentos'?

'Los abrazos lentos' es un recopilatorio de cinco años de reflexiones, de prosa poética, de de ficciones cortitas. Es una especie de cuaderno de viaje vital. Son todos aquellos textos publicados en estos últimos cinco años que, creo, que de alguna manera sumaron. Tiene una edición preciosa, ilustrada por Laura Agustí, que es una de mis preferidas y es una edición perfecta para regalar, la verdad.

¿Por qué te lanzaste a hacer este recopilatorio?

Es una idea que sale más bien de las lectoras. Recibía de vez en cuando mensajes en redes sociales que decían: "Jo, me gustaría tener este texto en físico" o "a mano en las estanterías". Y la cosa es que en Sant Jordi una lectora se acercó a mí y me lo sugirió. Yo le dije que se lo contara a mi editor, que estaba ahí, y lo cierto es que le dimos un par de vueltas y finalmente lo metimos dentro del programa editorial de este año. Hacerlo ha sido un poco balsámico, como un oasis.

¿Cuál ha sido tu criterio a la hora de seleccionarlos?

Ha sido una cosa muy orgánica. Yo eché para atrás (en Instagram, para leerme) y de repente empecé a sentirme incómoda, porque llega un momento en que ya no somos la persona que éramos, y ya no empatizamos tanto con las emociones que teníamos. Para mí, ese momento de cambio arranca en 2017, y empecé a seleccionar textos desde entonces que siento que continúan en vigor, que me hacen sentir lo mismo y que creo que, de alguna manera, son especiales para mí.

¿Cuál dirías que es tu texto preferido o uno de tus preferidos?

Pues el primero que me viene a la cabeza es 'La carta a mi ansiedad'. Una notificación de que me he dado cuenta de que lo nuestro es tóxico y que quiero dejar de relacionarme con ella.

Hablas de lo importante que es quererse a una misma, ¿cómo consideras que se puede llegar a ese punto en el que estás?

Pues la verdad es que estoy en un punto de aprendizaje. Y creo que lo importante es llegar ahí, a ese momento en que entiendes que ese camino es sano. Pero también considero que el aprendizaje es diario, que nunca llegamos del todo a esa sensación de calma con una cosa, siempre hay cositas que nos rechinan de nosotras mismas. Y en ese sentido, es importante empezar a no compararse y a hablarnos a una misma como hablamos a nuestras amigas y creo que es esencial ir a terapia cuando se necesita, quitarle el estigma y cuidarse física y emocionalmente. Pienso que ir al psicólogo cuando uno lo necesita es un ejercicio para el alma. Así sonará grandilocuente, pero siento que es así. Muchas veces tenemos las herramientas pero no sabemos cómo utilizarlas y para eso están los profesionales, para indicarnos cómo proceder con obsesiones, complejos, traumas...

Tiendes a vincular mucho las emociones con las canciones. ¿Hay algún tema que te está definiendo en este momento vital?

Muy difícil decidirse por uno. Ahora estoy en bucle con el último disco de Viva Suecia, pero no sé si me define o simplemente me lleva a un viaje emocional, estoy un poquito 'indie' española, ahora mismo.

¿Está siendo un buen año para ti?

Está siendo un año duro, pero tengo una sensación positiva. Este año me está exigiendo mucho, y eso es bueno porque creces, pero no tanto porque es agotador. Pero bueno, estoy aprendido un montón de cosas, sobre todo, a valorar lo que tengo, los buenos amigos que tengo, la vida que he construido... Yo ahora estoy trabajando más de lo que pensaba que iba a hacer, pero muy contenta por saber gestionarlo y apoyarme en los que tengo alrededor.

Hemos visto que se ha iniciado la producción de 'Un cuento perfecto'. ¿Cómo te sientes al respecto?

Superbién, supermotivada y muy tranquila, porque tengo la suerte de formar parte del equipo desde el germen del proyecto. En los guiones, localizaciones... Lo siento como muy mío y como una extensión de la novela. Siempre he pensado que las producciones son un producto externo, pero en este caso, parece que a 'Un cuento perfecto' le han salido patitas. Muy contenta de cómo se está materializando, confío plenamente en todo el equipo.

¿Hay algo más entre manos que puedas contarnos o algún adelanto?

¡Sí! A principios de año entrego un manuscrito de una novela que saldrá la próxima primavera.

¿Cómo te gustaría cerrar el año?

Tranquila. Y es una cosa que aún no he aprendido a hacer. Hay una canción de Ede que se llama 'Tranquila' y me representa, porque yo no sé estarlo. Y mi propósito para el año y para los siguientes sigue siendo el mismo: aprender a disfrutar las cosas que tengo sin angustiarme siempre por el mañana. Vivo muy con el miedo de lo que será mañana y muchas veces se me pierden cosas bonitas del hoy.

'Psss': ya te puedes hacer con el libro, ¡feliz viaje!