Ejercicios básicos contra el 'text neck’ y la 'whatsappitis, las razones (tecnológicas) por las que te duele el cuello

Caminar encorvado y mirar mucho el móvil podría ser el motivo de esos dolores que no te explicas

Pasar tanto tiempo “agachados” está (literalmente) partiendo nuestra columna y provocando lesiones derivadas de un mal uso.(Foto: Getty Images)

Mirar durante un largo periodo de tiempo la pantalla de la tablet o el móvil, en posiciones incorrectas (con la pantalla a la altura de la barriga y la cabeza paralela al suelo) puede provocar molestias pasajeras que a la larga se convertirán en dolencias crónicas.

Según un estudio desarrollado por investigadores de la Universidad de Bath (Reino Unido) y la de Texas (Estados Unidos), el cuerpo humano está modificando la manera de andar para adaptarse mejor a las distracciones mientras utiliza aplicaciones de mensajería instantánea como WhatsApp.

“La revista científica médica ‘The Lancet’ utiliza el término 'whatsappitis’ para referirse a la tenosinovitis (inflamación del tendón y de la membrana sinovial que lo recubre) por utilización excesiva de WhatsApp”, explica la doctora Rosa Mª Llorca, jefa del Servicio de Medicina Física y Rehabilitación del Hospital Universitario HM Torrelodones, en Madrid.

Esto es lo que pasa cuando miras el móvil mientras caminas. (Foto: Centros OKMás Fitness Club)

Y es que el uso excesivo del teclado puede causar dolor, hinchazón y entumecimiento en los pulgares. Pero también pueden aparecer molestias en la muñeca y en otros dedos por el hecho de sujetar el teléfono durante mucho tiempo.

Además al cambiar el modo de caminar se ejerce una presión excesiva sobre cuello y nuca que deriva en problemas cervicales.

Según los investigadores esta adaptación “es una respuesta natural para protegerse de los accidentes”, y consiste en acortar el paso y reducir la frecuencia de las pisadas para caminar más despacio y mantener los pies en el suelo más tiempo que antes. De este modo tratamos de compensar la distracción que supone ir mirando la pantalla.

El abuso de la tecnología móvil ha dado lugar a una nueva patología parecida al túnel carpiano (causada por el uso excesivo del ratón), ide el flujo normal de la sangre. (Foto: Getty Images)

Un estudio publicado por la revista Surgical Technology International descubrió que la posición de la cabeza al usar el móvil equivale a tener un peso de 27 kilos colgando del cuello. Es decir, como si llevaras en brazos a un niño de unos ocho años o fueras cargando con seis bolsas de la compra.

Para ello los investigadores tuvieron en cuenta que, al inclinar la cabeza para mirar la pantalla del móvil se incrementa la fuerza gravitacional sobre la espina dorsal.

En concreto, Hansraj y su equipo descubrieron que cuando la cabeza se encuentra en posición normal el peso efectuado es de 4 a 5 kilos. En cambio, cuando se encuentra inclinada 15 grados, el peso es de aproximadamente 12 kilos y, a 30 grados, asciende a 18 kilos. A su vez, en 45 grados, la presión efectuada en la cervical es de 22 kilos y a 60 grados, la posición más normal con un teléfono en mano, el peso llega a 27 kilos y medio. 

Y cuanto más lejos inclines la cabeza, mayor será la presión que ejerces sobre la columna vertebral. Esto puede conducir a dolor y tirones musculares. Apuesto a que en este momento ya te has dado cuenta de la rigidez que sientes en hombros y cuello. Eso es el 'text neck’ o cuello de texto.

Pero más allá de la posibilidad (real) de llevarte un buen susto, el alcance de estas distracciones podría llegar a ser bastante serio y generar dolencias o patologías graves como estas:

  • Inicio temprano del artritis.
  • Daño a músculos y nervios.
  • Degeneración espinal.
  • Aplanamiento de la curva de la columna vertebral.
  • Compresión discal.
  • Hernia discal.
  • Pérdida de la capacidad del volumen pulmonar.

Al utilizar el teléfono móvil mientras andas, caminas más encorvado y esto provocar dolores de espalda. Si se prolonga la postura el dolor podría extenderse la tensión a la región lumbar.

Según el informe, en los casos más extremos puede producir pérdidas de equilibrio y desorientación, y dar lugar a una condición conocida como neuralgia occipital donde los nervios occipitales, que van desde la parte superior de la médula espinal hasta el cuero cabelludo, se inflaman o dañan. Se puede confundir con dolores de cabeza o migrañas.

El Dr. Armin Tehrany, profesor clínico asistente de cirugía ortopédica en Mount Sinai School of Medicine, sugiere programar el temporizador del teléfono para que suene cada hora y así te sirva como un recordatorio para estirar el cuello.

La ‘postura del jorobado’  puede conducir a un desgaste prematuro de la columna, que podría requerir cirugía para su tratamiento. (Foto: Getty Images)

También puedes establecer recordatorios con Google Calendar Objetivos o descargarte aplicaciones específicas para este fin como HeadUp o Text Neck Indicator LITE.

O mejor aún que las apps, puedes añadir a esta rutina de estiramiento a tus actividades diarias: 

  1. Posición de partida: sentado, con la espalda recta, o de pie.
  2. Inclina la cabeza hacia el hombro derecho y mantén la postura durante 15 a 30 segundos.
  3. Inclina la cabeza hacia abajo intentando que tu barbilla toque el pecho y mantén la postura durante 15 a 30 segundos.
  4. Inclina la cabeza hacia el hombro izquierdo y mantén la postura durante 15 a 30 segundos.
  5. Echa la cabeza hacia atrás tanto como te sea posible y mantén la postura durante 15 a 30 segundos. Repite de 2 a 4 veces en cada dirección.

Otra forma de disminuir la tensión en el cuello es reducir (de forma consciente) la necesidad de mirar a la pantalla tan a menudo y mediante el uso de comandos de voz. Habla en lugar de escribir y utiliza los mensajes de voz de WhatsApp.

El osteópata o el fisio puede darte las claves para que el dolor remita. (Foto: Getty Images)

También deberías acostumbrarte a adoptar una ‘postura neutral’ cuando consultes tu smartphone, acercando el móvil a la cara (no al revés) y bajando la mirada hacia la pantalla sin necesidad de doblar el espinazo.

Dicha postura se logra alineando las orejas con los hombros, y manteniendo estos últimos anclados hacia atrás.

Siempre que puedas activa el manos libres y el reconocimiento de voz, y cuando vayas caminando por la calle usa los auriculares (con el dispositivo hacia fuera, no hacia abajo).

A veces, el ejercicio y una buena postura no son suficientes, y puede que tu dolor de cuello sea un signo de otro problema. Si no mejora en una semana, o el dolor se irradia hacia el brazo que tienes entumecido, con hormigueo, ardor o debilidad, debes acudir al médico para una evaluación.

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