Los efectos del óxido de etileno y por qué acaba en los helados que comemos

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La <a href="https://es.finance.yahoo.com/noticias/nestl%c3%a9-retira-mercado-medio-centenar-184933948.html" data-ylk="slk:retirada del mercado de cerca de medio centenar de helados por contener óxido de etileno;outcm:mb_qualified_link;_E:mb_qualified_link;ct:story;" class="link rapid-noclick-resp yahoo-link">retirada del mercado de cerca de medio centenar de helados por contener óxido de etileno</a> ha provocado una ola de sorpresa y preocupación entre los consumidores por las posibles repercusiones que este químico pudiera provocar en el organismo a largo plazo. (Foto: Getty)
La retirada del mercado de cerca de medio centenar de helados por contener óxido de etileno ha provocado una ola de sorpresa y preocupación entre los consumidores por las posibles repercusiones que este químico pudiera provocar en el organismo a largo plazo. (Foto: Getty)

La preocupación por la presencia del óxido de etileno no es nueva. La Agencia Española de Seguridad Alimentaria (AESAN) ya hizo un comunicado sobre este químico a raíz de la alerta alimentaria que circula por toda la Unión Europea (UE) desde finales de junio. 

En ese mensaje, la AESAN afirmó que el óxido de etileno, un contaminante cancerígeno y prohibido, se había utilizado como estabilizante en la fabricación de helados, y aparecía en lotes con el aditivo E410, concretamente en la elaboración de postres para Nestlé; aunque se estimaba que su presencia era menor al límite legal establecido.

La confusión viene porque si bien el óxido de etileno se usa para combatir hongos y bacterias en varios países fuera de la UE, está prohibido en la producción de alimentos de la UE ya que se trata de una sustancia clasificada como "mutagénica, carcinogénica y tóxica para la reproducción", detalla la AESAN.

De hecho, desde septiembre del año pasado se han venido retirando del mercado miles de productos alimenticios debido a la contaminación con óxido de etileno, especialmente en Francia, donde han retirado más de 7.000 productos del mercado. De hecho, Foodwatch alertó de que no todos los Estados miembros de la UE estaban tomando las medidas necesarias.

Los helados populares afectados por el nuevo aviso contienen harina de semilla de algarrobo (E410) y goma guar (E412), un agente espesante o estabilizador. Se utiliza en alimentos como helados, cereales para el desayuno, productos cárnicos, confitería, productos lácteos fermentados y queso. 

Podría haber hasta 46 variedades de productos elaborados por Froneri-Nestlé cuyas marcas en España incluyen Milka, Toblerone, Nuii, Oreo, Princesa, La Lechera y Smarties. 

En el caso francés, a fecha de 23 de julio, son 540 los lotes de helados retirados en el país. Esto ha afectado a 68 marcas distintas, entre las que se encuentran algunas que también operan en nuestro país: Carrefour, ALDI, Lidl, Glaces des Alpes, Leclerc y Extreme, La Lechera y Smarties (estas tres últimas de Nestlé).

Por su parte Mars Finland ha retirado varios lotes de helados Snickers, Twix y Bounty. Y es que la Agencia Finlandesa de Seguridad y Productos Químicos (Tukes) también clasificó el óxido de etileno como sustancia cancerígena o carcinógena. La alerta podría ir a más ya que, tal y como indica la OCU, este aditivo “no solo se usa en helados, sino en postres lácteos, salsas, etc.”.

Qué es el óxido de etileno y para qué sirve

El óxido de etileno es un compuesto orgánico comúnmente utilizado como desinfectante en hospitales. A temperatura ambiente, aparece como un gas incoloro, inflamable y de olor dulce.

Hasta hace poco el óxido de etileno era más conocido por ser una materia prima para la producción de compuestos químicos orgánicos como fibras de poliéster, anticongelantes o detergentes, que por su uso en la industria alimentaria. También se utiliza como anti-emulsionante de aceite para fumigar ciertos materiales, como agente esterilizante para equipos médico-quirúrgicos o incluso como propulsor de cohetes.

En algunos países fuera de la UE, el óxido de etileno se usa para esterilizar especias o granos, como las semillas de sésamo en India. (Foto: Getty)
En algunos países fuera de la UE, el óxido de etileno se usa para esterilizar especias o granos, como las semillas de sésamo en India. (Foto: Getty)

Sin embargo, en algunos países está autorizado su uso para el sector alimentario como plaguicida. Ese es el problema, que se ha venido utilizando para tratar determinados productos alimenticios antes de la exportación, y no sólo para fabricar helados, sino que podría estar presente en una gran variedad de productos e ingredientes desde semillas de sésamo hasta helados (y sorbetes), pimienta negra, jengibre molido, cúrcuma, linaza orgánica, harina de trigo sarraceno, polvo de espirulina, chalotes, café, pan, galletas y comidas preparadas.

En concreto, se utiliza para la desinfección de hierbas y especias. Supuestamente esto no ocurre en la Unión Europea, donde está prohibido como producto fitosanitario desde 1990 al quedar probado que resulta cancerígeno, mutágeno y repro-tóxico para los seres humanos. 

De manera que, por ejemplo, mientras que la presencia de óxido de etileno en las verduras en los Estados Unidos puede ser de 3,5 ppm (partes por millón), en España (por normativa europea) no puede superar las 0,1 ppm en la mayoría de los casos. 

Por tanto, podemos decir que las principales fuentes de exposición humana al óxido de etileno derivan de su uso en el lugar de trabajo, su posible presencia en el medio ambiente, el uso de material esterilizado con esta sustancia y el consumo de productos vegetales en los que se ha aplicado como producto fitosanitario. Es lógico que nos preguntemos entonces cómo ha llegado a los helados.

¿Qué pasa si has consumido este producto?

Las intoxicaciones agudas por óxido de etileno generalmente se dan en el sector industrial, cuando ocurren exposiciones a niveles altos. Según el Instituto Nacional de Seguridad e Higiene en el Trabajo (INSST) , las manifestaciones más graves ocurren después de unos minutos de exposición de 500 o 700 ppm. Pasadas unas horas, la exposición puede provocar, según su intensidad, irritación de ojos, nariz y garganta, náuseas, vómitos, neuralgias y dolores de cabeza. También puede causar quemaduras en la piel, problemas cerebrales y fallos del sistema nervioso. No obstante, la recuperación es total y no deja ningún tipo de secuelas.

“En los estudios a gran escala sobre trabajadores expuestos al óxido de etileno [...] se ha observado un aumento de los casos de leucemia, cáncer de estómago, de páncreas y de la enfermedad de Hodgkin”, recoge un informe de la Agencia para Sustancias Tóxicas y el Registro de Enfermedades (ATSDR), Además, “se ha demostrado que causa cáncer” en animales.

Pero si bien es cierto el consumo de alimentos que contienen óxido de etileno no representa un riesgo agudo para la salud, sí que existe un mayor riesgo cuando los alimentos contaminados se consumen durante un período prolongado.

Por cierto, si tienes dudas o crees que has estado expuesto, te alegrará saber que el óxido de etileno se puede detectar en el cuerpo a través de un examen de sangre o un análisis de orina. A pesar de ello, desaparece por completo del cuerpo humano pasados dos o tres días.

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