EEUU se dedica a ahorrar y por qué es lo peor que puede pasar en estos momentos

Todos los expertos en finanzas personales recomienda ahorrar, y cuando los estadounidenses se dedican a hacerlo a tasas históricamente altas, resulta que es una mala noticia para el país. Parece el mundo al revés, pero no lo es. Hay una explicación muy sencilla.

Temerosos de que sus empleos puedan desaparecer a causa de la pandemia de COVID-19, los estadounidenses están reduciendo sus gastos, acumulando dinero en efectivo y pagando las deudas de sus tarjetas de crédito.

Tan pronto la gente se vio confinada en sus hogares en marzo comenzó a cambiar los hábitos financieros: la deuda de las tarjetas de crédito cayó en el mayor porcentaje en más de 30 años y las tasas de ahorro subieron a niveles nunca vistos desde que Ronald Reagan estaba en la Casa Blanca, de acuerdo con un reporte de CNN Business.

Podría pensarse que esto es totalmente positivo a nivel de finanzas personales: más ahorros, menos deuda. Pero en realidad no es así. La reducción del consumo afectará la recuperación de una economía que está dominada por el gasto de los consumidores, alejando la perspectiva de la ansiada recuperación en “V” (descenso y repunte drásticos).  En Estados Unidos, el gasto del consumidor representa nada más y nada menos que 2/3 del Producto Interior Bruto (PIB).

"Los consumidores son muy cautelosos", advirtió Russell Price, economista jefe de Ameriprise Financial. "Estamos justo en medio de la tormenta".

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Los estadounidenses están ahorrando a unas tasas históricamente altas por el miedo a perder su trabajo y a cómo la crisis que ha provocado el coronavirus les puede afectar. Foto: Getty Images.

Nunca hubo tanto miedo a perder el empleo

Una encuesta de la Reserva Federal de Nueva York publicada el lunes lo demuestra: casi el 21% de los encuestados en abril considera que puede perder el trabajo en los próximos 12 meses, la cifra más alta desde que ese sondeo se inició en 2013. La probabilidad percibida de encontrar un trabajo en los próximos tres meses cayó 6,1 puntos porcentuales a 47% en abril, la mayor disminución mensual jamás registrada.

El sondeo detectó "considerables deterioros" en las expectativas de los hogares, incluidos mínimos históricos en cuanto a las ganancias esperadas, los ingresos y el aumento de los gastos.

A la par la tasa de ahorro en los Estados Unidos subió del 8% en febrero al 13,1% en marzo, la más alta desde noviembre de 1981.

En cuanto al uso y gastos de tarjetas de crédito, Visa señaló que la única categoría de volumen de pagos que está creciendo aumentado en Estados Unidos es la de alimentos y farmacias, junto con los gastos en Walmart, Costco y Target, cadenas minoristas que han permanecido abiertas. El gasto en todo lo demás bajó en abril.

Las categorías "más afectadas" en cuanto a volumen de pagos en visas han sido viajes, combustible, restaurantes y entretenimiento, que se redujeron en más del 50% en abril. El gasto en viajes se desplomó en un 80% el mes pasado.

"El consumidor, que constituye el corazón de la economía real, se está preparando para una desaceleración mucho más larga de lo que los políticos les dicen", opinó Joe Brusuelas, economista jefe de la consultora RSM.

Los economistas advierten que aunque se empiecen a reabrir paulatinamente los negocios, los consumidores no gastarán tan agresivamente como antes hasta que haya una vacuna, en particular los de la tercera edad y quienes tienen condiciones médicas preexistentes, para quienes asistir a eventos masivos, ir a un cine o quizás incluso comer en un restaurante quedarán -por ahora- como actividades del pasado.

"Incluso si eres multimillonario, vas a ser mucho más reacio a ir a restaurantes, a partidos de béisbol y a viajar en avión", aseguró Price.