Echan del autobús y multan a una parturienta porque no tenía billete

Federica, embarazada de 28 años y a término (ya había salido de cuentas), paseaba por Nápoles, ciudad italiana en al que reside, cuando de pronto empezó a encontrarse mal. Los dolores indicaban que el parto se había desencadenado. En la calle, sola y “asustada”, cuando vio pasar un autobús pensó que lo más sensato era subirse a el para ir al hospital. Eso pensó ella, pero no el revisor de la línea que, según informa La Repubblica, al comprobar que la mujer no llevaba consigo su título de transporte y no había pagado por el billete, decidió hacerla bajar pese a su estado y, además, multarla.

Explicarle al revisor que había cogido el autobús porque se había puesto de parto no sirvió para evitar que la echase y le pusiese una multa. (Foto: Getty Images)

Antes de continuar con la historia de Federica y cómo fue echada de un autobús estando de parto, aclarar que todo salió bien y que su hija sin más problemas en el hospital y en perfecto estado de salud. Lo que no le quita nadie a Federica es el disgusto que se llevó solo unas horas antes de ver la cara de su hija por primera vez, la rabia, la impotencia y la multa, que parece que tendrá que pagarla sí o sí.

Según ha contado la protagonista de la historia al citado diario italiano, había salido a dar un paseo sin su abono de transporte y de pronto empezó a sentirse mal. Eran sobre las 11 de la mañana, se encontraba ya fuera de cuentas y al ver que el parto parecía inminente se asustó subiéndose a un autobús que pasaba por allí para recibir lo antes posible atención médica. Se sentó, ha contado, y comenzó a cronometrar las contracciones. En esas estaba cuando a apareció el revisor.

Ella le explicó la situación, lo que había ocurrido y que iba al hospital. Pero este hizo caso omiso de sus explicaciones y la hizo apearse además de multarla. “En lugar de acompañarme a la entrada del hospital me invitó a bajar y precisó que en su calidad de agente de la policía administrativa tenía que dejar constancia de la infracción”, ha contado Federica.

Esa misma noche nacía su hija. Pasado el parto, la reciente madre decidió reclamar la multa de 71 euros que podría llegar hasta los 140. Sin embargo, parece que no hay nada que hacer y que no le quedará otra que pagar. Ella ha adjuntado el informe médico que recoge que ingresó en el puesto de socorro napolitano a las 11:48 de la mañana. Allí llegó por su propio pie después de que la echasen del autobús. En la multa figura la hora en la que quedó registrada la infracción, a las 11:20 horas.

Sin embargo, este supuesto (el de una embarazada sin billete y de parto) no está recogido en el reglamento y desde la empresa de transportes se limitan a argumentar que “en el momento del control ella estaba a bordo de uno de nuestros medios desprovista de un título de viaje válido (…) Las circunstancias no pueden ser motivo de anulación de la multa”.