El duro testimonio de Mila Ximénez: "Pensé que no salía de esta"

Por Quemedices.es
Photo credit: telecinco


  • Mila Ximénez se ha reencontrado con sus compañeros, entre ellos su gran amigo Jorge Javier Vázquez, y ha sido de lo más extraño ya que no se pueden abrazar.

  • La colaboradora ha dado un impactante testimonio sobre los duros momentos que ha vivido en su cuarentena.

  • Mila explica que ha sufrido un herpes zóster y "el síndrome de la cabaña".

  • La primera vez que salió a la calle, asegura "me cagué, lo intenté tres veces".

Tras más de 50 días de confinamiento, Mila Ximénez regresaba este fin de semana a su trabajo en 'Sábado Deluxe' y la vuelta no ha sido nada fácil. La colaboradora cruzaba los pasillos de Telecinco temblando y con los ojos al borde de las lágrimas: "Esto no es real. No puede serlo. Qué sensación más triste, es como si hubiera habido una pequeña guerra nuclear", confesaba. La última vez que pisó el plató fue el pasado 11 de marzo, desde entonces no ha visto a sus compañeros, entre ellos su gran amigo Jorge Javier, con quien se reencontraba a dos metros de distancia. “No sé si tengo ganas de llorar, es todo muy raro”, declaraba a su amigo, que la miraba sin poder abrazarla. La colaboradora ha estado todo el confinamiento sola en casa, ha sufrido, como muchos, miedo de salir a la calle y, encima, ha tenido que superar un herpes zóster que la ha tenido en cama.

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La colaboradora se ha sincerado y ha declarado que lo ha pasado muy mal con el herpes: "Es muy doloroso, es como si te arrancaran todas las muelas de la cara", y cuenta que ha pasado dormida más de un mes" en el que ha estado "inflada de pastillas, no he podido estar más dopada". Hasta asegura haber pasado verdaderos horrores: "Mi mayor miedo es que me dijeron que se podía quedar la cara paralizada y cuando me venía el dolor me tenía que levantar para mirarme en el espejo y comprobar que no tenía la cara 'girada".

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Tal fue su odisea que llegó a pensar que no saldría de esta: "Un día llamé al 112 para que vinieran a verme, pensaba que no me iba a despertar. Yo no me pude despedir de mis padres, y solo pensaba "joder, si me voy a un hospital y me muero para Alba va a ser como mucho más sufrimiento. Pensé que no salía".


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