Dos Jokers, dos amigos: las fotos de Heath Ledger y Joaquin Phoenix que ahora cobran un sentido especial

Joaquin Phoenix está causando sensación con Joker. Se ha metido en la piel del villano de Batman y la prensa e invitados de la Mostra de Venecia se han rendido a sus pies. El mismo papel que atrapó a Jack Nicholson, que obsesionó a Heath Ledger y maldijo a Jared Leto en su renacer artístico, parece calzarle perfecto a Phoenix.

Para muchos, Ledger sigue siendo el mejor Joker de la historia gracias a una interpretación consumida en la locura y entregada a capturar la maldad convertida en persona que vimos en El caballero oscuro (2008). Sin embargo, a juzgar por las primeras reacciones, Phoenix podría estar a la altura del legado de su amigo, e incluso superarlo. Sí, amigos, porque Heath y Joaquin eran amigos, muy amigos.

Joaquin Phoenix y Heath Ledger en un restaurante de Nueva York (© 2007 Rodrigo Guerra/The Grosby Group; Copyrigth: GTRES)

Desde que el Joker se hiciera viral a lo largo del fin de semana debido al lanzamiento del último tráiler y de la presentación en Venecia, comenzaron a surgir imágenes en redes de los dos actores riendo y compartiendo momentos juntos.

Y es que el australiano y el estadounidense se llevaban cinco años de diferencia -siendo Joaquin el mayor- y juntos vivieron un auge similar en Hollywood a comienzos de siglo. Heath llegaba a la meca del cine en el año 1999 con 10 razones para odiarte, cuando Phoenix llevaba varios años haciendo sus pinitos y alcanzaba el reconocimiento público en el año 2000 como el villano de Gladiator. Nunca trabajaron juntos pero sus caminos se cruzaron entre galas y premios, forjando una amistad alejada de los focos y las cámaras.

Esta fue tomada en la fiesta de Vanity Fair después de los Oscar de 2006:

Heath era tan reacio como Joaquin a la hora de compartir su vida privada con el público, y mantuvieron su amistad entre ellos, lejos del universo hollywoodense, y es por eso que la actuación de Phoenix cobra aún más relevancia al tomar el testigo de un personaje que le valió los elogios póstumos a su amigo fallecido antes del estreno de la película de Christopher Nolan, en enero de 2008 a los 28 años por una sobredosis accidental. Sin dudas, un evento que habrá afectado a Phoenix en secreto tras haber sufrido el mismo desenlace trágico de su hermano River Phoenix en 1993, cuando éste tenía 23 años y estaba en la cresta de la ola de su prometedora carrera artística.

Existen varias imágenes de los dos artistas compartiendo momentos de risas que están resurgiendo en redes como la pólvora. Sin dudas, esta habla por sí sola. Dos amigos riendo y ajenos completamente al mundo de los focos que los rodeaba:

Como también lo hacen las comparativas y trazados artísticos de los dos convertidos en Joker.

Dos amigos unidos en la distancia física por un personaje especial. Sin dudas, estamos ante otro resurgir de la “jokermania”. Sin embargo, la versión de Phoenix sería diferente, al retratar la caída a los abismos de un humano marginado, con problemas mentales y rechazado por la sociedad. Hay mucho más en esta versión, que no está inspirada en ninguna de las interpretaciones anteriores. Phoenix no quiso basar su visión del Joker en otro encarnación del pasado, ni siquiera la de su amigo Heath Ledger.

Por fin un trabajo suyo parece estar recibiendo los aplausos que lleva mucho tiempo mereciendo. Alejado por decisión propia del cine comercial, el actor que fue el mismísimo Jesús hace muy poco regresa a las grandes ligas de Hollywood. La prensa que ya vio la película lo coloca en la delantera para el Oscar a mejor actor del próximo año.

Joaquin Phoenix lleva toda su carrera regalándonos actuaciones maravillosas, aunque nunca le interesó el reconocimiento de la industria. Estuvo nominado a los Oscar en tres ocasiones -por Gladiator, En la cuerda floja y The Master- y nunca lo ganó hasta ahora. Ha tenido nominaciones a los BAFTA, a la ceremonia del Sindicato de Actores, los Critic’s Choice, los Globos de Oro, y muchos otros. Pero el reconocimiento en premios ha sido escaso. En su haber solo cuenta con un Globo de Oro a mejor actor en comedia o musical por En la cuerda floja, aquel magnifico biopic de Johnny Cash que también le valió un Grammy al prestar su voz a las canciones. Un Independent Spirit junto al reparto de Puro vicio y poco más. Algo que resulta increíble al contar con una filmografía plagada de trabajos maravillosos como más recientemente vimos en Her (2013), o en la obra maestra de Paul Thomas Anderson, Puro vicio (2015), o en su entregada interpretación en En realidad, nunca estuviste aquí (2017) de Lynne Ramsay que tan mal tratada fue por la taquilla y cartelera y más recientemente su papel de Jesús en la infravalorada, pero valiosísima, María Magdalena (2018).

Quizás su falta de premios sea su propia culpa. Joaquin nunca quiso jugar “el juego” de Hollywood, e incluso tachó a los Oscar de “premios de m*erda”, pero luego se retractó. Casi no se presenta a las ceremonias y se había acomodado en películas maravillosas pero menores, sin presupuestos para campañas masivas de premios. Será interesante ver cómo vive la reacción que está teniendo Joker, un personaje que por fin podría servirle para ser reconocido no solo por la crítica, que casi siempre ha estado a su favor, sino también por la industria y el público de masas. Haga lo que haga, Phoenix siempre nos sorprende. Así como lo hacía Heath Ledger. Actores camaleónicos donde los haya.

Joker se estrena el 4 de octubre.

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