Dolores de cabeza: una solución para cada tipo

Aunque existen más de 300 tipos diferentes de dolor de cabeza, casi todos sufrimos los mismos. Según los especialistas estos son los más comunes; así los puedes identificar, prevenir y tratar

Un dolor de cabeza es terrible, pero una migraña puede ser incapacitante.
De acuerdo con una investigación publicada en Frontiers in Molecular Biosciences las hormonas sexuales podrían ser las responsables de que las mujeres padezcan más migrañas que los hombres. (Foto: GETTY IMAGES/BLEND IMAGES)

El 70 por ciento de los españoles padece ocasionalmente dolores de cabeza, el 12 por ciento son pacientes con migrañas habituales y muy incapacitantes y el 2 por ciento sufre cefaleas crónicas que les hacen abusar de los analgésicos.

Son datos facilitados por el Dr. José Miguel Láinez, jefe del Servicio de Neurología del Hospital Clínico Universitario de Valencia y vicepresidente de la Federación Europea de Cefaleas (EHF). Unas cifras que demuestran la importancia de este problema, el primer motivo de consulta neurológica.

Sin embargo, muy pocos vamos al médico cuando nos duele la cabeza. O nos aguantamos o nos automedicamos. Ninguna de las dos cosas está bien hecha.

Identificar y localizar el dolor es el primer paso. Y para ello es importante saber de qué estamos hablando. En general, las cefaleas pueden dividirse en estos dos grandes grupos:

Primarias, entre las que se encuentran la migraña, la cefalea tensional (provocada por la tensión muscular en cuello, hombros y cabeza), la cefalea en acúmulos o racimos, cefalea crónica diaria y la neuralgia trigeminal. Todas estas representan el 95 por ciento de las cefaleas.

Secundarias: Suponen tan solo un 5 por ciento de las cefaleas. Pueden estar derivadas por un trastorno orgánico como un proceso febril (en este caso la más frecuente es la producida por la gripe), problemas de la circulación cerebral, tumores, meningitis y otras enfermedades sistémicas o generales. El abuso de analgésicos también puede provocar este tipo de dolor de cabeza. Tras un estudio médico, se puede identificar la causa que las produce.

A continuación te contamos las características de los dolores de cabeza más comunes. Solo tienes que fijarte en qué área de la cabeza sientes más molestias cuando te ataca el dolor, así podrás identificarlo rápidamente y seguir las recomendaciones médicas.

  • MIGRAÑAS (Duele la mitad de la cabeza)

Las cefaleas primarias suponen la mayoría de las consultas y, dentro de estas, la migraña (o jaqueca) es la entidad más relevante en frecuencia y discapacidad.

Es la más habitual, suele haber antecedentes familiares y puede desencadenarse por diversos estímulos. Se reconoce fácilmente porque se siente como un pinchazo o latido intenso, normalmente en un solo lado de la cabeza, y suele durar entre 4 horas y 3 días. A veces conlleva náuseas, vómitos, e intolerancia a la luz y el ruido.

“Se considera la segunda enfermedad neurológica más discapacitante en años perdidos de vida”, nos cuenta la doctora Patricia Pozo-Rosich, responsable de la Unidad de Cefalea del Hospital Universitario Vall d´Hebron.

Alrededor de 5 millones de personas sufren migraña en España según datos de la Sociedad Española de Neurología (SEN). Más allá de un dolor de cabeza, la migraña es una enfermedad neurológica que suele tener su primera aparición entre los 10 y 45 años.

Se manifiesta con ataques recurrentes de cefaleas moderadas o severas y se asocia a dolor, discapacidad y peor calidad de vida, ya que tiene un profundo impacto en la capacidad de las personas para llevar a cabo sus tareas cotidianas.

La migraña es una de las formas más conocidas e incapacitantes de dolor de cabeza o cefalea y constituye un importante motivo de consulta médica”, explica la neuróloga y coordinadora del Grupo de Estudio de Cefaleas de la Sociedad Española de Neurología (GECSEN).

Es más habitual­ en mujeres que hombres debido a la interferencia de las hormonas sexuales (los estrógenos son un factor facilitador en las mujeres mientras que la testosterona parece a los hombres proteger frente las migrañas) y con un marcado factor hereditario.

Las estadísticas indican que por cada 3 mujeres solo 1 hombre tiene migraña. Los cambios hormonales de la mujer como los períodos menstruales, el embarazo, la menopausia y el consumo de anticonceptivos pueden modificar la frecuencia de las migrañas.

La migraña se inicia en la niñez/adolescencia, cursa con episodios de dolor moderado-grave de entre 4 y 72 horas de duración, de localización hemicraneal, pulsátil y con intolerancia a la luz, los ruidos y el movimiento.

Aproximadamente un tercio de los pacientes tienen ‘aura’, habitualmente en forma de síntomas visuales positivos o parestesias. Es decir que este tipo de dolor de cabeza se manifiesta con alteraciones en la visión o el habla, hormigueo en los dedos y náuseas.

Los factores precipitantes de la migraña son muy diversos. En mujeres se considera que un 75,2 por ciento se debe a aspectos hormonales. El estrés es otro de los desencadenantes más habituales en un 70,9 por ciento de los casos, siendo el estrés laboral el más habitual en un 54,8 por ciento de los afectados, según este estudio.

Además, la migraña puede ser episódica o crónica, lo que supone más de 15 días al mes de dolor de cabeza. Más de un millón de españoles la sufren como refleja el ‘Atlas de migraña en España 2018’, elaborado por la Asociación Española de Migraña y Cefalea (Aemice) y el Grupo de Investigación ‘Healt & Territory Research’ (HTR) de la Universidad de Sevilla. Además, los casos de migraña crónica aumentan cada año un 3 por ciento debido a la automedicación y a la falta de diagnóstico y tratamiento.

Desde la SEN nos confirman la alta prevalencia de la migraña entre la población española, que ya alcanza el 12,6 por ciento, con el agravante de que el 70 por ciento de los afectados padece una migraña discapacitante grave.

Y es que a pesar de que se trata de una de las principales causas de incapacidad laboral, existe un gran desconocimiento entre los pacientes de las opciones de tratamiento o, incluso, no acuden al especialista adecuado.

Sin embargo, los neurólogos aseguran que casi todos los pacientes que sufren migraña pueden mejorar su calidad de vida si se tiene un diagnóstico, un tratamiento y un seguimiento adecuado. Su manejo comprende siempre medidas generales y fármacos sintomáticos (AINE y/o triptanes) y tratamiento preventivo si hay más de 3 crisis al mes.

“Hay tres tipos de tratamientos contra la migraña: los preventivos, aquellos que actúan cuando se produce el ataque de migraña y por último los dirigidos a modificar los hábitos de vida”, apunta la Dra. Pozo-Rosich.

Normalmente los especialistas suelen recetar fármacos antihipertensivos, antidepresivos y antiepilépticos. Otros fármacos preventivos son: magnesio, vitamina B2 a dosis altas e inyección de toxina botulínica.

La neuroestimulación o neuromodulación es otra opción para los pacientes que sufren cefaleas primarias como la migraña o la cefalea en racimos y no responden a ninguna medicación. Esta terapia que se lleva a cabo a través de dispositivos que inducen una descarga eléctrica o un campo magnético sobre determinados nervios o áreas de la cabeza.

Técnicas para controlar la migraña:

  1. Visita a tu médico si identificas signos de iniciales de alarma: cefaleas que afectan un lado de la cabeza, trastornos en la visión, sensibilidad a la luz, vómitos….

  2. Mantén unos hábitos regulares de sueño, alimentación y actividad física.

  3. Evita las actividades que induzcan un estrés excesivo.

  4. Practica técnicas de relajación y si tienes una crisis, métete en la cama, a oscuras y en silencio.

  5. Evita los desencadenantes: alcohol, cafeína, estrés, ansiedad, ciertos olores o perfumes, ruidos fuertes o luces brillantes y el tabaquismo.

  6. Haz frente a cualquier síntoma de ansiedad o depresión subyacente.

  7. Mantén informado al médico sobre tu progresión pues te proporcionará apoyo y orientación.

  • CEFALEA TENSIONAL (dolor en las sienes o la nuca)

También afecta más a mujeres que a los hombres y comienza a cualquier edad. El dolor, leve o moderado, es episódico y puede durar varios días. Se describe como una presión a ambos lados de la cabeza, aunque también puede estar concentrado en la parte posterior. Una de las peculiaridades de este tipo de dolor es que no empeora con la actividad física como ocurre en otros casos.

Las malas posturas, la deshidratación, el estrés, la falta de sueño o un horario irregular de comidas pueden ser los desencadenantes. Por lo que para reducir su duración y frecuencia bastaría con realizar cambios en el estilo de vida. ¿Lo más eficaz en este caso? Mantener un buen patrón de sueño y comidas, y beber mucha agua.

  • CEFALEA EN RACIMOS (entorno a un ojo o en el mismo globo ocular)

Las cefaleas en brotes o racimos son menos frecuentes y afectan más a varones jóvenes. Aunque se desconocen sus causas, los expertos apuntan a una liberación súbita de las hormonas histamina o serotonina.

Son crisis de cefalea muy intensas (¡incluso pueden llegar a despertarte!), unilaterales y breves (menos de 3 horas), repetidas en el día y unos meses al año (los episodios suelen comenzar en primavera u otoño y suele existir un patrón horario).

También pueden presentar síntomas como enrojecimiento ocular, lagrimeo, congestión nasal, hinchazón facial, edema de los párpados y rinorrea del lado en el que duele la cabeza.

De acuerdo con una investigación publicada en Frontiers in Molecular Biosciences las hormonas sexuales podrían ser las responsables de que las mujeres padezcan más migrañas que los hombres.
La cefalea en racimos suele aparecer cuando los pacientes rondan los 30 años pero, aunque es menos frecuente, también se dan casos en la infancia, adolescencia y en la edad avanzada. (Foto: Getty)

“Al contrario que en la migraña, la cefalea en brotes es predominante en hombres en vez de mujeres, y además el paciente suele ser joven. Está considera como el dolor de cabeza más dolorosos que existe, y, en principio, tienen unos ataques de dolor de cabeza terribles”, explica el doctor Valentín Mateos, de la Unidad Integral de Neurología de la Clínica La Luz.

Quienes lo sufren tienen una inquietud tremenda durante la crisis, “de tal forma que mientras el paciente migrañoso busca la quietud, el silencio y no moverse, estos se dan con la cabeza contra las paredes porque no pueden estar quietos de lo que les duele”.

Se suele tratar con analgésicos, corticoides y un tratamiento preventivo a base de fármacos.“En el momento en que se empieza con el episodio, se toma un analgésico para abortar la crisis lo más rápidamente posible, nos cuenta la neuróloga Margarita Sánchez del Río, miembro del Grupo de Cefaleas de la SEN. Luego, dependiendo de la evolución y la longitud de los brotes previos, se hace un tratamiento de transición (corticoides) para rápidamente meter en remisión; el paciente no puede estar meses con un corticoide. Entonces, simultáneamente, se administran otros fármacos”.

El dolor intenso focalizado en las sienes o en la parte posterior de la cabeza es característico de la cefalea tensional (el más común). (Foto: Getty)
El dolor intenso focalizado en las sienes o en la parte posterior de la cabeza es característico de la cefalea tensional (el más común). (Foto: Getty)

En el caso de las cefaleas tensionales y ocasionales, lo más recomendable es tomar analgésicos que amortigüen el dolor; pero cuando este proceso se repite con demasiada frecuencia, es necesario acudir al médico de cabecera y realizar una serie de pruebas que identifiquen la razón de los dolores para proponer la mejor solución.

“Cuando debido a un dolor de cabeza es necesario tomar analgésicos más de una vez a la semana, hay que visitar al médico y buscar las razones de las molestias”, concluye el Dr. Láinez.

Al margen de los tratamientos farmacológicos, existen una serie de recomendaciones que pueden contribuir a la mejoría como seguir una dieta saludable, intentando evitar el consumo de alcohol y cafeína. Así como, practicar ejercicio físico aeróbico, intentar mantener unos horarios regulares respecto a comidas y sueño, y minimizar el estrés.

Por otro lado existen terapias como la oxigenoterapia (un tratamiento de prescripción médica en el que se administra oxígeno en concentraciones elevadas para prevenir o tratar la deficiencia de oxígeno en la sangre, las células y los tejidos del organismo), y otros posibles tratamientos alternativos, pero deberías consultarlos previamente con tu médico.

Recuerda: la clave para lograr solucionar las cefaleas es llegar al diagnóstico exacto del tipo de dolor de cabeza y para ello es crucial la experiencia del neurólogo.

¿Reconoces estos dolores de cabeza? ¿Sueles dejarlo pasar o vas al médico?

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