Cuando el pelo duele: los verdaderos motivos y a quién acudir

Mónica De Haro
·5 min de lectura

El pelo no puede doler, lo que duele es el cuero cabelludo. ¿Los motivos? Muchos y variados. El único especialista que puede sacarte de dudas es el tricólogo, así que deja de pedir consejo a tu peluquero o al farmacéutico

young dark skinned girl has itching in her hair
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Casi todos hemos sentido alguna vez dolor o sensibilidad en el cuero cabelludo, la primera barrera física y de aislamiento térmico de nuestro cerebro. Es una sensación muy incómoda que no siempre tiene relación con llevar un peinado tirante.

Se conoce como ‘tricodinia’ y es una afección del cuero cabelludo que provoca que el folículo piloso esté muy sensibilizado o irritado. Aparte de dolor, se puede sentir ardor o escozor y otras molestias que hacen que estés constantemente tocándote o rascándote el cabello.

Es un problema más común de lo que piensas y un motivo de consulta dermatológica, que a veces se acompaña de algunas formas de alopecia.

El pelo está compuesto en su mayor parte por una proteína llamada queratina, que es la misma de la que se componen las uñas y que se estructura en forma de escamas superpuestas como las tejas de un tejado. Lo que provoca la sensación de dolor en el cabello son unas terminaciones nerviosas ubicadas en la raíz del folículo piloso llamadas ‘nociceptores’, cuya posición natural es la misma dirección en la que crece el cabello.

En principio, dichas terminaciones no deberían sufrir presiones en unas condiciones sanas y normales del pelo y del cuero cabelludo, pero si estas condiciones se alteran tanto de forma física, como por agentes químicos o infecciosos, se activarán provocando el picor, escozor o dolor dependiendo del grado de alteración.

Tenemos unas 600 terminaciones nerviosas en el cuero cabelludo que se activan por multitud de estímulos: frío, calor, presión, emociones, estrés, contaminación, champús, tratamientos químicos (tintes, alisados, permanentes), etc. Al activarse liberan neuromediadores que transmiten los mensajes a través del sistema nervioso central hasta el cerebro, donde se traduce el mensaje y se ordena la solución. En pocas palabras: duele o pica, pues a tocarse o a rascarse.

Cómo sé si tengo alta sensibilidad

Alrededor del 60 por ciento de las mujeres y el 40 por ciento de los hombres presentan cueros cabelludos sensibles, situación que puede aliviarse con el cuidado adecuado.

Como hemos dicho antes, el cuero cabelludo tiene multitud de terminaciones nerviosas y puede ocurrir que se sientan picores (prurito), tirantez, escozor, dolor, etc.

El hormigueo y el enrojecimiento son otros síntomas de un cuero cabelludo sensible. Si se agravan, puedes tener un cuero cabelludo hiperreactivo o hipersensible.

Estos síntomas pueden ser originados por una enfermedad (patología) del cuero cabelludo: caída, descamación, dermatitis, etc. Pero si estos síntomas surgen de forma aislada nos encontramos con un cuero cabelludo sensible. Consultar al dermatólogo es la mejor opción.

Pocos saben que el especialista médico en patologías capilares es el dermatólogo, y dentro del campo de la dermatología están los dermatólogos especialistas en medicina capilar, es decir los dermatólogos tricólogos.

Posibles desencadenantes

Se considera que la tricodinia puede tener un origen multifactorial. Algunos estudios han asociado esas molestias en el cuero cabelludo con la falta de sueño, el ciclo menstrual y otros cambios hormonales. Las deficiencias nutricionales o alteraciones metabólicas pueden provocar su aparición, igual que la ansiedad o la depresión.

Pero hay muchas otras razones relacionadas con nuestro día a día que pueden provocar ese dolor. Por ejemplo, el uso de cascos (de moto, bici o para escuchar música) durante mucho tiempo o de champús agresivos, también pueden causar dolor y molestias en la parte superior de la cabeza. Una dieta desequilibrada, la exposición a ciertas condiciones climáticas, la contaminación o el estrés pueden hacer que experimentes sensibilidad en la zona del cuero cabelludo.

Las causas más preocupantes

De entre todas las causas, hay tres que debes consultar con el especialista:

  1. Infecciones como la foliculitis y el carbúnculo (Staphylococcus aureus) puede afectar los folículos del cabello, haciendo que el cuero cabelludo esté sensible y caliente al tacto, siendo más frecuente en personas con diabetes, con enfermedades de la piel como eczema o que tengan el sistema inmune más débil.

  2. Dermatitis seborréica, es una reacción alérgica de la piel que genera síntomas como enrojecimiento, comezón y descamación de la piel, pudiendo acompañarse por la aparición de caspa y de ampollas. Puede ocurrir debido al contacto con cosas comunes como metales, jabones, cosméticos, champús, tratamientos estéticos... e incluso el agua.

  3. En algunos casos, el dolor de cabeza también puede provocar dolor en el cuero cabelludo, sobretodo cuando es causado por estrés, depresión o ansiedad, pudiendo causar también tensión muscular.

(Foto: Getty)
Extremar los cuidados del cabello es importante si tienes el cuero cabelludo sensible. Los dermatólogos recomiendan que el cepillado se realice de forma suave una vez al día y si es posible siempre con el pelo seco. Si cepillas el pelo mojado usa un peine de púas anchas para evitar romper las fibras. Además, lo ideal es que se seque al aire o con toallas de microfibra que eviten el rozamiento excesivo. (Foto: Getty)

Cómo calmarlo

  • Masajear la zona funciona porque ayuda a reactivar el flujo sanguíneo y ejerce un efecto calmante del dolor. Eso sí, el masaje tiene que ser circular, aprentando con las yemas y dando pequeños giros.

  • También puede usar aceites naturales (de coco, vinagre de sidra de manzana, de aguacate y ricino....) y mascarillas. Se aconseja calentarlos primero con tus propias manos, aplicar con suavidad en el cuero cabelludo y dejarlo actuar unos diez minutos.

  • Es importante llevar un control de la grasa usando champús específicos y lociones que eliminen el exceso como productos neutros.

  • Cambiar tu forma de peinarte o la posición de la raya.Si siempre llevas recogidos tirantes, procura soltarte el pelo de vez en cuando, recolocar la coleta alternando la altura es otro remedio muy sencillo. Un día te la haces alta y tirante, otro día, baja y más suelta. Aunque lo mejor es dejar la melena suelta para relajar el cuero cabelludo y renunciar a ella de vez en cuando. También ayuda cambiar la forma en que te apartas el pelo.

  • Acude al dermatólogo para que te haga un diagnóstico certero y te presente las mejores soluciones. A veces es necesario recurrir a los antibióticos o los tratamientos con láser.

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