Dolor de tripa: ¿es real o tiene 'cuentitis'?

Tendemos a pensar que es problema adulto pero el dolor crónico abdominal también es algo común en los niños. Identíficalo con estas claves

El dolor de estómago crónico puede proceder también de alergias o intolerancias alimentarias. (Foto: Getty)

Cuando un niño quiere evitar hacer una cosa suele quejarse de dolor de tripa, y en más de una ocasión nos ponen en aprietos porque quién se va a arriesgar a mandar a un niño malo al colegio. Con un poco de ingenio podemos desenmascararle pero veces no es fácil discernir entre un episodio real de dolor y un ataque de ‘cuentitis’ aguda.

En su defensa, los pediatras dicen que el dolor de estómago que persiste puede requerir atención inmediata. De hecho, según la Sociedad Española de Pediatría Extrahospitalaria y Atención Primaria (SEPEAP), el dolor abdominal de larga duración afecta a entre un 10 y un 19 por ciento de los niños que consultan en Pediatría (casi uno de cada cinco).

Por edades, en lactantes y niños de corta edad los problemas digestivos más frecuentes son los cólicos, el reflujo gastro-esofágico y las alergias alimentarias. También hay casos de fallo de medro y de forma algo menos habitual, la celiaquía, sin olvidar las de origen infeccioso como la gastroenteritis.

Beber líquidos suficientes ayudará a mantener el funcionamiento intestinal saludable. Al menos la mitad de los líquidos que tome un niño deben ser agua. (Foto: Getty)

Síntomas que no debes pasar por alto:

  •  Sangre en el vómito o las heces.
  • Quejas de sabor agrio o amargo en la boca.
  • Dolor en la parte media superior del abdomen.
  • Dolor agudo en la parte inferior derecha del abdomen (es un signo de apendicitis, y debe tratarse de inmediato)

Además los expertos aseguran que “en un 21 por ciento de los niños, el dolor es suficientemente intenso como para interferir su actividad habitual. Los niños suelen mostrar un aparente buen estado de salud, pero con dolor abdominal de larga duración, de carácter intermitente y recurrente, que causa una gran preocupación familiar. Entre el 4 al 8 por ciento de las consultas diarias que tiene un pediatra se encuentra con dolor abdominal”.

Los más pequeños tampoco se libran. En Preescolar ya es frecuente el dolor abdominal crónico (se habla del recurrente cuando se dan más de 3 episodios de dolor suficientemente grave durante al menos 3 meses en el año previo al estudio; y crónico si dura al menos 2 meses) y el estreñimiento funcional, que siguen predominando en la preadolescencia, junto a otras como la infección por ‘Helicobacter pylori’ (H.pylori) o la enfermedad inflamatoria intestinal.

¿Sabías que un estreñimiento crónico puede indicar enfermedad celíaca o hipotiroidismo, entre otros trastornos? (Foto: Getty)

En los últimos años, todas las patologías digestivas tanto de tipo funcional como inmunológico-inflamatorio se han incrementado. “Esto no se debe solo a que se tiene un mayor conocimiento sobre ellas y por lo tanto se diagnostican más, sino que existe un aumento real de los casos en el que están implicados factores medio-ambientales cambiantes y cambios alimenticios”, explica el doctor Anselmo Hernández, de SEPEAP.

Estos trastornos siguen en aumento ya que “se consume una alimentación basada en productos más elaborados e incluso industriales que en la dieta mediterránea tradicional”, comenta el especialista.

Demasiada azúcar también puede producir dolores de estómago, sin mencionar la obesidad y los problemas de salud a largo plazo derivados de ella.

Hay que tener en cuenta que el sistema digestivo “tiene más sinapsis neuronales que el cerebro y es la zona con mayor tejido del sistema inmunológico, por lo que ante cualquier alteración del organismo es el primer órgano en responder”, añade.

Estas son las enfermedades digestivas más comunes en la infancia:

  1. Enfermedad celíaca.
  2. Infección por H. pylori.
  3. Dolor abdominal crónico.
  4. Enfermedad inflamatoria intestinal.
  5. Estreñimiento y encopresis.
  6. Diarrea crónica.
  7. Endoscopia digestiva.
  8. Gastroenteritis aguda.
  9. Parásitos intestinales.
  10. Reflujo gástrico.

Los dolores estomacales leves se puede prevenir con medidas sencillas como enseñar a tu niño a lavarse siempre las manos, no darle alimentos crudos o enlatados, revisar siempre la fecha de vencimiento de los alimentos, no utilizar alimentos con el sello roto ni latas que tengan protuberancias, lavar siempre las verduras y hortalizas antes de comer, cocinar todos los alimentos de origen animal que le des a tu niño, y enseñarle a comer alimentos sanos, reduciento la comidas fuera de casa.

Además, los niños con problemas de estómago deben evitar las bebidas ácidas como refrescos, zumos de naranja, productos con base de tomate, alimentos picantes y medicamentos como el ibuprofeno que irritan el estómago.

Ya sabes, cuanto tu hijo vuelva a quejarse de dolor de estómago, hazle caso. Sobre todo si tiene síntomas adicionales, tales como un cambio en su patrón intestinal, vómitos, fiebre alta, dolor de garganta o dolor de cabeza. Aun cuando no puede encontrar ninguna causa física, el sufrimiento del niño es genuino y debe recibir la atención adecuada.

¿Conocías estas enfermedades? ¿Sueles hacer caso a tu hijos y llevarles al médico cuando se quejan de dolor de tripa?

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