Una miniserie nos adentra en el secreto de Robert Durst, el magnate que confesó sin querer un triple asesinato

A ojos de los demás, el millonario Robert Durst lo tenía todo: dinero, privilegios y poder. Sin embargo, detrás de su fachada de magnate inmobiliario, este empresario estadounidense escondía un gran secreto que a lo largo de dos horas se profundiza en el canal de entretenimiento DKISS, del grupo de comunicación KISS Media, que se ha propuesto ahondar en algunas de las desapariciones más polémicas y mediáticas de los últimos tiempos.

(©DKISS)

El pasado sábado 16 de noviembre a las 22 horas El crimen de Robert Durst emitió su primera entrega y, tras disfrutar de la primera parte de esta espeluznante historia, recapitulo el caso para que puedas seguir el broche final que se emitirá este sábado 23 de noviembre a la misma hora.

Puede que lo primero que te estés preguntando es quién está detrás del nombre Robert Durst. Pues bien, nos encontramos ante el hijo de Seymour Durst, el fundador de la compañía inmobiliaria National Debt Clock, quien presuntamente atravesó su país natal dejando un reguero de cadáveres. Así, este magnate inmobiliario nacido en 1943, acaparó la atención de todos los informativos hace más de treinta años tras la desaparición de su esposa. El empresario fue arrestado más de quince años después por el presunto asesinato de tres personas, entre ellas su mujer. Por ello, se ha preparado este especial que forma parte de la exitosa franquicia El crimen de…

En la primera parte, y siguiendo el orden cronológico de los hechos, se desgranan al detalle los misterios que rodean cada uno de los crímenes, incidiendo en que todos están vinculados con Robert Durst. El montaje trata de comprender la psicología que llevó al millonario a cometer los tres asesinatos. Así, esta suerte de miniserie es más que la sucesión y recopilación de sangre y vísceras, ya que también cuenta con declaraciones de expertos legales y periodistas que han seguido, desde el minuto uno, y estudiado este caso que ha mantenido en vilo a las autoridades durante tres décadas.

La primera entrega arranca con la desaparición de Kathleen McCormack, la esposa de Robert Durst. Esta mujer, nueve años menor que el magnate, desapareció sin dejar rastro tras manifestar su deseo de divorciarse del empresario. Y es que, según se narra, éste le pidió que abortara el bebé que estaban esperando y esta circunstancia marcó un punto de su inflexión en su relación. De hecho Sharon, la cuñada de la víctima, asegura en el montaje que la desaparecida estaba muy disgustada con su matrimonio semanas antes de que se la perdiera la pista: “Temía por su vida y lo dejó muy claro. Estaba aterrorizada”.

Lo más llamativo es que el magnate no acudió a denunciar la desaparición hasta el 5 de febrero, cinco días después de la última vez que se vio con vida a esta estudiante de Medicina que estaba a punto de licenciarse. Las búsquedas que se llevaron a cabo para encontrar a esta mujer, o al menos tratar de conseguir alguna evidencia clara sobre su posible crimen, no tuvieron éxito aunque cada vez cobran más sentido las palabras que Kathleen profirió a su amiga Gilberte Najamy, y que se recogen en este título: “Si algo sale mal, si me ocurre algo, sospecha de Bobby”.

(©DKISS)

Con el paso del tiempo la investigación fue cerrada, a pesar de que el cadáver no había sido encontrado. Y aquí llega la madre de todas bombas ya que la miniserie-documental continúa con una profunda investigación por el asesinato de Susan Berman. Se cuenta que años después el caso de arranque fue reabierto cuando la policía halló muerta en el 2000 a la mejor amiga del heredero inmobiliario en su vivienda de Beverly Hills (Los Ángeles). Un descubrimiento que se produjo después de que las autoridades recibieran una carta anónima alertando de que había un cadáver en la casa de esta articulista de revistas. La mujer de 55 años tenía un disparo en la nuca, alimentando los rumores de que esta nueva víctima conocía la identidad del asesino de Kathleen ya que días después de su muerte iba a declarar en el proceso.

Pero esta historia real es mucho más truculenta ya que un año después el caso dio otro giro sorprendente. Y es que las alarmas de la policía saltaron definitivamente en 2001 cuando el cuerpo –sin cabeza- de Morris Black, vecino del rico empresario en Galveston (Texas), emergió de las aguas de la bahía, desmembrado en diferentes bolsas de plástico. Robert Durst quedó en el punto de mira tras la aparición de este cadáver descuartizado ya que se había instalado en ese mismo lugar un año antes haciéndose pasar por una señora mayor muda ante el acoso de la prensa y, especialmente, de los investigadores.

La pregunta tras este triple asesinato es clara: ¿por qué las personas allegadas a Robert Durst acababan con la vida destrozada? Según The Washigton Post podrían haber sido incluso más víctimas ya que el magnate también confesó sus intenciones de matar a su propio hermano. Y es que en 1994 su padre eligió al menor de la saga, Douglas, para hacerse cargo de la empresa familiar. Sin embargo, no se trata de la primera vez que el protagonista de esta historia experimentaba el drama en el seno de su hogar ya que mucho antes tuvo que lidiar con la pérdida de su madre que se suicidó cuando él tenía siete años. “Kathleen era el símbolo de la madre que había perdido de pequeño porque lo quería a pesar de sus defectos”, recalca en la primera parte de la miniserie el hermano de la desaparecida.

(©DKISS)

Y es que El crimen de Robert Durst no sólo pone el foco en estos asesinatos, sino que el montaje se completa con entrevistas exclusivas de personas muy allegadas a las víctimas, además de las citadas personalidades que estuvieron involucradas en el caso: desde el hermano, la cuñada y amigas de Kathleen hasta la ex jueza, Susan Criss, que presidió el juicio en el año 2003 por el crimen de Morris Black en el que, por cierto, el magnate fue absuelto explicando que, tras una acalorada discusión, actuó en defensa propia intentando arrebatarle una pistola que se disparó, supuestamente, por accidente. Asimismo, el empresario acusado de triple homicidio reconoció que tras la muerte de su vecino, debido a un balazo en la nuca, decidió descuartizar el cadáver por temor a que le culparan.

La doble entrega es totalmente recomendable porque se preocupa de abordar de forma profunda este oscuro episodio en la vida de Robert Durst por el que actualmente se encuentra en prisión a la espera de que se defina su sentencia. Y es que el 14 de marzo de 2015 fue arrestado por el FBI en un hotel de Nueva Orleans (Luisiana) con una orden de asesinato en primer grado en relación con la muerte de Susan Berman. Una detención que se produjo después de una entrevista para la televisión cuando, durante una pausa para ir al baño, se dejó el micrófono abierto y se autoinculpó de los hechos tras ser confrontado con las similitudes entre su escritura y la de una nota anónima relacionada con la muerte de su amiga: "Ya está. Te han pillado. ¿Qué hiciste? Pues matarlos a todos, por supuesto". Precisamente cabe destacar que en la segunda parte de este especial, pendiente de emisión, se mostrarán las declaraciones realizadas por el heredero inmobiliario de Nueva York en el documental The Jinx: The Life and Deaths of Robert Durst de HBO emitido en 2015.

Los enigmas continúan sobre la mesa aunque esta revelación fue clave ya que sirvió a las autoridades para acusar formalmente al millonario que se puede enfrentar a la pena capital si es declarado culpable. Sin embargo, estas declaraciones podrían caer en saco roto en los tribunales, ya que según expertos consultados por The New York Times la grabación podría haberse obtenido cuando Robert Durst pensaba que se encontraba en un ámbito privado.

Cabe mencionar asimismo que no es la primera vez que este caso salta a la pequeña y gran pantalla ya que la película Todas las cosas buenas (All Good Things) está inspirada en la biografía del multimillonario. De igual manera, en 2017 se entrenó la cinta La extraña desaparición de Kathie Durst basada en el caso de Kathleen McCormack. Ahora nos adentramos en El crimen de Robert Durst que no sólo nos introduce en la figura del sospechoso más escurridizo de los últimos años sino que pone de manifiesto cómo en nuestro país los espectadores se muestran interesados por la recreación de magnicidios y series basadas en todo tipo de sucesos ocurridos en la vida real que tanto triunfan en la televisión estadounidense.

Para seguir leyendo:
Los misterios del Cecil, el hotel más maldito de Los Ángeles
Phil Hartman vuelve a ser noticia: el comediante que fue asesinado por su esposa mientras dormía
La historia real de BTK, el asesino en serie de Mindhunter capaz de provocar tus peores pesadillas

Imágenes: ©DKISS