Disney+ se mete en problemas tras bloquear varios de sus clásicos a niños pequeños por considerarlos racistas

Valeria Martínez
·5 min de lectura

Disney+ vuelve a dar otra estocada a sus propios clásicos infantiles, esos que arrastran la sombra de incluir estereotipos raciales que hoy señalamos con rechazo (y bien que hacemos) pero décadas atrás pasaban desapercibidos entre la cultura pop. Se trata específicamente de películas como Dumbo, Peter Pan, Los Robinsones de los mares del sur, Los Aristogatos, Aladdín y El libro de la selva, títulos que a partir de ahora están prohibidos en los perfiles infantiles de la plataforma por considerarlos “racistas”.

Algunos seguramente reaccionarán con extrañeza preguntándose “¿pero no habían incluido una advertencia hace unos meses?” Pues sí, pero parece que no es suficiente y han optado por censurarlas directamente. Los niños menores de 7 años ya no pueden verlas en sus perfiles. Sin embargo, me pregunto, si son películas de contenido racista y optan por bloquearlas, ¿por qué solo a menores de 7 años y no a todos los usuarios en general? Y sobre todo ¿dónde queda el rol de los padres en quienes realmente cae el peso de la enseñanza de sus hijos?

Carteles de Dumbo, Aladdín y Los aristogatos (Disney)
Carteles de Dumbo, Aladdín y Los aristogatos (Disney)

No voy a negar que me extraña mucho esta nueva medida tomada por Disney+. Al leer la noticia me dirigí a mi suscripción para comprobar por mi misma de qué se trata todo esto. Desde mi perfil adulto puedo verlas todas después del comunicado previo que advierte que estás a punto de ver un contenido desactualizado con referencias raciales que hoy condenan; pero desde el perfil infantil que tenemos en casa no aparecen o nos salta un cartel que dice “Este título excede la configuración de control parental de tu perfil”. Es decir, censuradas. Prohibidas. Como si no existieran. Clásicos enormes de Disney desaparecidos por completo.

¿Cuál es el sentido de esta decisión? En teoría es porque no cumplen con las nuevas advertencias impuestas hace poco en la plataforma. Y al ser producciones para menores de 7 años, habrían optado directamente por bloquearlas. Detrás de todo podríamos intuir que han querido proteger las mentes inocentes de los pequeños manteniéndolos alejados de un mero puñado de secuencias que hacen referencia a estereotipos discriminatorios. O, y esto es una simple opinión, que quizás se trate de una medida tomada bajo la presión impuesta por movimientos sociales actuales. Pero sea cual fuera el motivo a mí no deja de chirriarme un poco.

A mí y a cientos de usuarios de redes sociales. Sobre todo personas que guardan un grato recuerdo de dichas producciones a lo largo de su infancia, o padres que quieren decidir por ellos mismos qué películas permitir que vean sus hijos en sus propios perfiles. Porque si son producciones de contenido racista y las condenan tanto como para eliminarlas del perfil infantil ¿qué sentido tiene dejarlas en la plataforma? Los niños igualmente pueden verlas desde otros perfiles y ¿no es decisión de sus padres qué les permiten ver después de todo?

Es más, parece que Disney ha olvidado que esas películas también guardan mensajes positivos para los niños. No todo se trata del gato siamés que representa un estereotipo asiático erróneo en Los aristogatos, o los cuervos negros de Dumbo liderados por Jim Crow (un término despectivo que se utilizaba para insultar a negros por aquel entonces) o la representación equivocada de aborígenes americanos en Peter Pan. En todas ellas hay mucho más, como la lección anti-bullying y de autoaceptación que vive el elefante de las orejas grandes, la necesidad de mantener al niño interior vivo como Peter o simplemente pasárselo pipa con las aventuras de Los aristogatos.

Y al público no le está gustando nada esta decisión y el aluvión de críticas ha llevado a que la noticia sea tendencia en redes sociales.

Estos clásicos, al igual que Lo que el viento se llevó que pasó un tiempo fuera de la plataforma de HBO Max en EE.UU. cuando la quitaron por racista para luego devolverla al catálogo con advertencias, forman parte de nuestro pasado cultural simplemente como raza humana. Y no creo que tengamos que verlas como obras que merecen la prohibición y la censura, dado que tanto adultos como niños podemos aprender de los errores del pasado, recordar cómo éramos como sociedad en otras épocas, ser conscientes de cómo se aceptaba el racismo y los estereotipos de forma tan descarada, y así aprender, avanzar y nunca más repetir. ¿Qué hay de malo que los niños conozcan este pasado para aprender qué no debe repetirse y seguir construyendo una sociedad igualitaria en un futuro?

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