Todo lo que debes saber de 'Hamilton', el revolucionario musical que llega a Disney+

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Quien no sepa qué es Hamilton -además del piloto de Fórmula 1- es que ha estado viviendo debajo de una roca en los últimos cinco años o simplemente no sigue de cerca la cultura popular. Pero eso está a punto de cambiar. Se trata del nombre del musical de Broadway más exitoso e influyente de los últimos tiempos, un arrollador fenómeno en Estados Unidos que ha traspasado fronteras para convertirse no solo en una obsesión para muchas personas, sino también en un símbolo de la visibilización racial y la lucha contra el racismo.

Ahora, en pleno movimiento Black Lives Matter, el musical creado por el omnipresente Lin-Manuel Miranda, que reescribe la historia de Norteamérica con actores de color y a ritmo de hip hop, llega a Disney+ en una versión filmada con el reparto original de Broadway, un evento cinematográfico-teatral que nos invita a experimentar la ya icónica obra desde la codiciada primera fila, la de nuestro propio salón. Tomen asiento mientras les explicamos en qué consiste la revolución Hamilton.

Hamilton (cortesía de Disney+)
Hamilton (cortesía de Disney+)

Desde su estreno en Broadway en 2015, Hamilton ha predominado por completo en la cultura audiovisual. Su presencia no solo arrasó por Broadway, donde durante mucho tiempo fue prácticamente imposible conseguir entradas, sino que también invadió el cine y la televisión, donde las referencias al musical se cuentan por centenares. No hay serie que se precie que no haya hecho un guiño o una parodia de Hamilton, prueba de que Miranda creó algo con impacto y destinado a pasar a la historia.

Pero remontémonos al principio para saber de dónde viene Hamilton y en qué consiste exactamente. El origen del musical tiene lugar en 2008 durante unas vacaciones que Lin-Manuel Miranda se tomó de su primer éxito en Broadway, In the Heights (cuya adaptación al cine estaba prevista para este verano, antes de que el coronavirus obligase a aplazarla hasta 2021). En su descanso, Miranda leyó la biografía de Alexander Hamilton -el primer Secretario del Tesoro de Estados Unidos- escrita por Ron Chernow y tuvo la insólita idea de convertir su tumultuosa vida y el origen de los padres fundadores de Norteamérica en un musical.

Miranda no tardó en darle forma a su ambiciosa visión escribiendo las canciones como parte del proyecto The Hamilton Mixtape, para a continuación ir dándole la estructura de obra en dos actos. En mayo de 2009, el musical recibió el impulso que necesitaba cuando Miranda fue invitado a actuar ante Barack y Michelle Obama durante la Noche de Poesía en La Casa Blanca. En lugar de escoger un tema de In the Heights, el musical que le hizo ganar su primer Tony, decidió interpretar la que sería la poderosa canción de apertura del musical, Alexander Hamilton, convirtiendo así al Presidente y la Primera Dama en los primeros fans de Hamilton y testigos de lujo del nacimiento del fenómeno.

En los años subsiguientes, Miranda continuó componiendo los temas y dando forma al musical, que empezaría a despegar como taller de teatro en 2013 para estrenarse en Off-Broadway en 2015 y llegar a Broadway con su versión definitiva ese mismo año. Para cuando Hamilton aterrizó en el distrito teatral de Nueva York, ya estaba rodeado de la mayor expectación. Todo el mundo podía sentir que el musical estaba a punto de convertirse en algo muy grande y nadie quería perdérselo. De ahí que las funciones se agotasen por completo con meses de antelación, haciendo que una entrada para Hamilton fuera más valiosa que el Santo Grial.

Y es que todo el mundo necesitaba estar presente “en la habitación donde ocurre” y ser testigo de la creación de un mito cultural moderno. Con Hamilton, Miranda se propuso cambiar la cara del teatro en su país y reinventar la historia estadounidense utilizando códigos modernos y géneros como el rap, el hip hop, el R&B y el pop, inventivamente fusionados con el estilo clásico de Broadway. Con nada más y nada menos que 46 canciones en total, Hamilton conquistó al público gracias a sus vertiginosos raps, melodías pegadizas e ingeniosas rimas cargadas de guiños y referencias tanto a la historia de Norteamérica como a la cultura popular, resultando en algo nunca visto, un espectáculo musical que ha tenido un profundo impacto en la cultura, la política y la educación.

Hamilton (cortesía de Disney+)
Hamilton (cortesía de Disney+)

La esencia de Hamilton se puede resumir en la frase que se acabó usando como eslogan promocional: “Una historia de la América de entonces, contada por la América de ahora”. Y ahí es donde está una de sus grandes claves, en el hecho de que su elenco está formado por personas de varias razas y procedencias, con actores negros, asiáticos y latinos interpretando a personajes históricamente blancos; un reparto de talento desbordante encabezado por Miranda como Hamilton y con Philippa Soo, Leslie Odom Jr., Renée Elise Goldsberry, Daveed Diggs, Jasmine Cephas Jones, Christopher Jackson, Anthony Ramos, Okieriete Onaodowan y Jonathan Groff en los papeles principales.

Y esa es la revolución de Hamilton, una obra creada con suma pasión por un compositor y rapero neoyorquino descendiente de inmigrantes portorriqueños que decidió reescribir la historia para hacer partícipes de ella a quienes estuvieron excluidos hasta no hace tanto, reivindicando a los inmigrantes y personas de color que fueron imprescindibles en el desarrollo de la nación. Y ya de paso, proporcionando a miles de personas -especialmente a los niños- la capacidad de soñarse en lugares donde antes no tenían acceso.

Desde 2016, el año en el que Hamilton se consagró como un huracán artístico, comercial y cultural, el musical ha roto récords en Broadway, ha ganado multitud de premios -incluidos 11 Tony, de 16 nominaciones, y el Pulitzer en drama-, ha generado representaciones en diferentes ciudades (Chicago, Londres, y próximamente Hamburgo y Sídney) y ha encumbrado a Miranda como una de las figuras más cotizadas y solicitadas de la industria audiovisual. De hecho, tras su participación en Vaiana y El regreso de Mary Poppins, ha fijado su nuevo hogar en Disney, donde se encuentra desarrollando varios proyectos, como el remake en acción real de La Sirenita y un musical de animación ambientado en Colombia.

Y Disney es precisamente quien se hizo con los derechos de Hamilton, pagando por ellos la friolera de $75 millones, posiblemente una de las adquisiciones más caras de una película ya finalizada, si no la más cara (Deadline). Pero no estamos hablando de una adaptación al cine (para eso todavía queda tiempo), sino de la versión filmada de la obra en el Richard Rodgers Theatre que tuvo lugar en 2016, durante tres de las últimas sesiones con el elenco original al completo, antes de que los actores con los que se inició el fenómeno dejaran la producción para perseguir nuevos retos profesionales. Desde entonces, la “película” de Hamilton, realizada por el mismo director de la obra, Tommy Kail, ha estado guardada en una caja fuerte y los hamilfans han estado esperando ansiosos para poder verla. En un principio, estaba previsto que Hamilton llegase a los cines en 2021, pero ante la crisis del Covid-19, el estreno se adelantó más de un año y pasó a Disney+, donde se podrá ver a partir del 3 de julio.

Aunque la grabación de Hamilton se pensó para ser proyectada en cines, lo cierto es que la decisión de adelantarla y moverla al streaming tiene sentido. Con la sociedad confinada en sus casas y las protestas raciales por el movimiento Black Lives Matter tras el caso de George Floyd, ahora es el momento más oportuno para que el mundo entero vea Hamilton, una obra que pone a personas racializadas en el centro de la historia, aportando una visibilización y representación muy valiosas y necesarias en estos momentos.

Los aficionados a los musicales que llevan años escuchando las canciones de Hamilton, intentando aprenderse sus raps y soñando con ver la obra en directo algún día, al menos ahora podrán disfrutarla ante la pantalla en un espectáculo que, según Disney, “combina los mejores elementos del teatro, el cine y el streaming” y donde podremos observar infinidad de detalles que no se pueden apreciar en persona. Con los teatros cerrados, qué mejor que poder experimentar algo así desde la comodidad del hogar.

Por otro lado, para los que no conozcan el musical, Disney+ les brinda la oportunidad perfecta de descubrir sus emblemáticos personajes, su potente puesta en escena, sus creativas coreografías y, sobre todo, la fuerza imperecedera de canciones como My Shot, The Schuyler Sisters, Helpless, Satisfied o Wait for It, auténticas obras de arte imposible de sacarse de la cabeza.

Parece mentira que un musical sobre la historia de la democracia y la política en Estados Unidos pueda ser tan conmovedor, apasionante, revolucionario e incluso divertido. Pero así es. Su poder es enorme y su capacidad para despertar emociones infalible (es muy difícil no llorar con las desgarradoras Burn, It’s Quiet Uptown o Who Lives, Who Dies, Who Tells Your Story). Con sus intrincados diálogos, sus raps laberínticos y una historia repleta de matices y detalles, Hamilton pide ser visto y escuchado más de una vez para abarcarse en todas sus dimensiones. Y ahora, sin necesidad de pagar los precios desorbitados del teatro podremos hacerlo tantas veces cuanto queramos, y además, cantando a viva voz desde casa si lo deseamos. Como diría el propio Hamilton, yo “no voy a malgastar mi oportunidad”.

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