De vivir el infierno de las drogas a reaparecer sobrio y con dientes nuevos, la historia de una estrella infantil de los 90

Teresa Aranguez
·7 min de lectura

Desde sus inicios, el mundo Disney nos ha traído historias ideales de lugares perfectos y sueños cumplidos, aderezados con personaje felices a los que la vida siempre les sonríe. Al menos frente a la pantalla. Detrás de las cámaras, algunos de sus protagonistas enfrentaron todo lo contrario, pesadillas y tragedias que nada tienen que ver con el cuento de hadas que nos hicieron creer. Y una de las historias más duras y recientes la ha protagonizado Shaun Weiss, actor de películas como Los Campeones (1992) y Pesos pesados (1995).

Hundido en la depresión, esta estrella juvenil cayó en una adicción que le llevó a mendigar, robar e incluso acabar entre rejas, reapareciendo ante el mundo en 2019 con imágenes policiales que evidenciaban su deterioro físico, delgado y sin dientes. Pero tras años de soledad y desesperación, acaba de celebrar sus más de 250 días sobrio y nueva dentadura.

El actor, hoy de 42 años, empieza a ver la luz en gran parte gracias a su amigo Drew Gallaher, su mayor apoyo en estos momentos que nos mantiene informados del actual estado del artista estadounidense a través de una página GoFundMe. Tras ponernos al día de la terrible infección bucal de Shaun, fruto del abusivo consumo de drogas, pidió ayuda económica para poder someterle a una cirugía que acabara con el intenso dolor que sufría y le reconstruyera la boca por completo. Aunque ha tenido muchas donaciones de personas que se han interesado por su recuperación, el costo para recomponer su dentadura era demasiado alto. El mal estado suponía una intervención que requería miles de dólares.

Curiosamente, sus más recientes imágenes demuestran unos dientes perfectos y más blancos que los de una estrella de Hollywood. ¿Cómo ha podido costearlo? Todo ha sido gracias a otro ángel que ha llegado como caído del cielo, el doctor Gabe Rosenthal quien, según Drew, le ha tratado sin cobrarle ni un céntimo. “Ha cubierto todos los gastos y ha permitido a Shaun que lo recaudado en GoFundMe lo utilice para pagar el alquiler en su nueva etapa de sobriedad además de comprar alimentos”, explicó en una entrevista al Daily Mail.

El cambio es impactante. Para empezar, ha recuperado sus dientes, ahora blancos como perlas, también algunos kilos más y, especialmente, la sonrisa. Un gesto que parecía ya olvidado para la joven estrella de Disney por el infierno en el que lleva metido los últimos cinco años.

Tal y como revela su amigo Drew, Shaun entró en una espiral de autodestrucción tras la muerte de su padre en 2015. Sus adicciones le llevaron a cometer robos y ser encarcelado por primera vez en julio del 2017, con una pena que le condenó a estar 150 días en prisión, de los cuales solo pasó 12 internado por la gran cantidad de detenidos en el lugar. Apenas unas semanas después, volvería a estar detrás de las rejas por posesión indebida de metanfetamina. Entonces Shaun cumplió una pena de 90 días, esta vez entera.

Su vida era prácticamente la de un mendigo, hecho que estaba pasando factura a su salud no solo física sino también mental. Lejos de sobreponerse, el actor fue a peor. En 2018 las entradas y salidas de la cárcel se convirtieron en el pan nuestro de cada día para el inolvidable Greg Goldberg en Los campeones. Ese año volvió a ser encarcelado por estar bajo el efecto de las drogas. La más reciente visita a un centro penitenciario ha sido en este 2020, cuando sus delitos fueron más allá que el simple consumo. En esta ocasión el actor fue arrestado por allanamiento de morada al entrar en una casa ajena a robar. Al ser interceptado por la policía, Shaun estaba bajo los efectos de las drogas. Este hecho le llevó a la cárcel coincidiendo con la llegada de la pandemia. Según The Sun, la complicada situación del coronavirus hizo que tuviera que ser trasladado a otro centro más especializado debido a la severa diabetes que sufre.

Desde entonces el intérprete se ha mantenido sobrio, una situación que su particular ángel de la guarda, su amigo Drew, celebra en sus redes sociales y en el perfil abierto de GoFundMe donde ya superan los 16,000 dólares recaudados. El también actor compartía con orgullo e ilusión en Instagram el antes y después de Shaun en unas imágenes que demuestran que se encuentra en el camino de la recuperación.

Las pasadas navidades recogí a Shaun y por primera vez en su vida se miró a un espejo y no pudo reconocerse. No tenía dientes. Su diabetes estaba fuera de control. No podía sentarse ni dormir de las palizas que recibía”, explica en su más reciente publicación en IG.

Todavía no se puede decir que está recuperado al cien por cien ya que las adicciones son una batalla de por vida, pero su cambio es evidente y un día sin drogas es un logro más. Por el momento Shaun está muy cerca de las 300 jornadas sin recurrir a sustancias externas para sentirse mejor y eso es digno de ser celebrado. Se puede decir que el hombre que arrancó su carrera actoral con apenas 14 añitos ha vuelto a nacer. Lo que no tenemos tan claro es si algún día volverá a entretener al gran público como ya hizo una vez. Su última aparición pública en un proyecto televisivo fue en 2016, en el corto Netflix & Chill. Antes de este trabajo tampoco es que le llovieran demasiadas ofertas, tuvo un pequeño papel en la comedia Drillbit Taylor en 2008 y poco más.

Shaun es una de las muchas jóvenes glorias de Disney a las que la fama y la fortuna les llegó antes de lo previsto haciendo importantes estragos en su vida. La soledad, las inseguridades y la superficialidad de ese mundo de purpurina también tuvo consecuencias muy dolorosas en artistas como Britney Spears, Miley Cyrus, Selena Gómez o la más reciente, Demi Lovato, quien incluso intentó suicidarse después de una ardua lucha contra las drogas, el alcohol y la bulimia. La cantante ha sido capaz de dejar esa pesadilla atrás y actualmente está comprometida con el actor Max Ehrich.

Desafortunadamente otros no han vivido para contarlo. Por ejemplo, Michael Mantenuto, la estrella de Disney que falleció en 2017 tras quitarse la vida con 35 años. Después de su breve paso por el celuloide, el que fuera protagonista de la cinta El milagro decidió unirse al ejército estadounidense sin demasiado entusiasmo. Su cuerpo sin vida fue hallado por la policía en un coche tras dispararse.

Shaun no parece seguir ese camino y echando un vistazo a sus últimas imágenes vemos a un hombre que ha vuelto a recuperar la ilusión y las ganas de seguir adelante. El cariño incondicional de sus fans, siempre al pie del cañón, y, sobre todo, el apoyo de su amigo, son la gasolina que le motiva a no tirar la toalla. ¿Moraleja? A veces lo finales felices existen más allá de Disney.

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