Diseñan un colchón y una almohada para dormir antes y mejor

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Photo credit: Universidad de Texas
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Los expertos señalan que la mejor manera para garantizar la calidad del sueño es mantener unos hábitos saludables. Entre ellos, se encuentra seguir un horario habitual para que así el cuerpo sepa cuándo es el momento de dormir. No obstante, para aquellos que no pueden cumplir con esta costumbre los bioingenieros de la Universidad de Texas (Estados Unidos) han encontrado un sistema que engaña al cuerpo.

Los especialistas se fijaron en los ciclos circadianos que regulan las horas de sueño y profundizaron en los procesos biológicos que preceden a dormir. Primero se basaron en una investigación científica publicada en el año 2019 que había revelado que un baño caliente una o dos horas antes de ir a la cama ayudaba a dormir. Además, analizaron cómo el cuerpo se autorregula aumentando su temperatura o rebajándola en el algunas zonas del cuerpo en el proceso inicial de somnolencia, lo que les mostró la solución para quienes quieren encontrar pronto a Morfeo.

Los bioingenieros de Texas diseñaron un colchón y una almohada a los que se puede regular la temperatura tanto con agua como con aire. Después, probaron con una docena de individuos a que se acostaran en sus diseños dos horas antes de lo habitual. Los científicos activaron la tecnología que aumentaba la temperatura durante los 30 minutos siguientes al apagado de las luces, según explica el informe publicado en la revista científica Journal of Sleep Research.

"Básicamente manipulamos la temperatura en varios puntos pequeños como el área del cuello, así que el cuerpo piensa que el 'core' tiene una temperatura alta y empieza a bajar la temperatura y te duermes antes", resumía Shahab Haghayegh, firma principal, del estudio. La almohada estaba en contacto con la piel en la zona de las cervicales y el colchón se encargaba del 'core'. Así, se enfriaba la zona intermedia del cuerpo, pero se calentaban los contornos. De esta manera trasladaban a estas áreas la sensación que se alcanza cuando se ha empezado a dormir, lo que supone un impulso para empezar el proceso.

El experimento probó que más de la mitad de los individuos se durmieron antes de su hora habitual gracias a este sistema que recrea las condiciones del cuerpo entrando en las fases iniciales de sueño. "Es destacable lo efectivo es el calentamiento ligero a lo largo de la columna cervical para enviar una señal al cuerpo para aumentar el flujo sanguíneo a las manos y los pies para reducir la temperatura central y precipitar el inicio del sueño", explicó durante la presentación de los resultados Kenneth Diller, catedrático de la Escuela de Ingeniería en la Escuela Cockrell y experto en dispositivos de regulación de temperatura para uso terapéutico.

Además, se comprobó que los indiviudos del test habían ganado calidad de sueño durante el experimento. "Este efecto también permite que la presión arterial disminuya ligeramente durante la noche, con el beneficio de permitir que el sistema cardiovascular se recupere del estrés de mantener el flujo sanguíneo durante las actividades diarias, lo cual es muy importante para la salud a largo plazo", apuntó Kenneth Diller, uno de los autores del experimento de la Universidad de Texas.

Photo credit: Universidad de Texas
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El diseño abre la puerta a mejorar la vida de muchas personas. Los bioingenieros quieren probar su tecnología en personas con insomnio o con problemas de presión sanguínea alta. Estos últimos podrían beneficiarse de un sistema térmico que ayudaría a mejorar su circulación durante la noche.

La almohada y el colchó no están disponibles aún para su comercialización, aunque el equipo que ha llevado a cabo el estudio espera que su tecnología llegue pronto a los hogares para facilitar un mejor sueño.