Diagnóstico cáncer de mama: ¿Y ahora qué hago?

El shock inicial al recibir la noticia de que tienes cáncer de mama es inevitable y entra dentro del proceso de asimilación. Médicos y psicólogos cuentan cómo afrontarlo

Enterarte de que tienes cáncer puede ser aterrador y abrumador, no sólo para ti, sino también para sus amigos y familiares. Pero ocultar la información o mentir no va a ayudarte. (Foto: Getty)

El cáncer de mama es el tumor más frecuente en las mujeres españolas (con 26.000 diagnósticos anuales, según las últimas cifras de la Sociedad Española de Oncología Médica). Una enfermedad que afectará a una de cada ocho mujeres en algún momento de su vida y que, gracias a la investigación, ha alcanzado porcentajes de supervivencia inimaginables en muchos otros tipos de tumores.

“No podemos lanzar las campanas al vuelo, porque nos sigue preocupando la alta incidencia de la enfermedad, las recaídas, las metástasis, los efectos secundarios del tratamiento y un largo etc. Pero sí podemos decir que, detectado a tiempo, la supervivencia es superior al 80 por ciento de los casos gracias a los programas de cribado y a la disponibilidad de más y mejores tratamientos”, afirma el Dr. Aleix Prat, coordinador científico de SOLTI.

Aún con datos tan positivos, cuando te enteras de este diagnóstico, de repente tu vida se tambalea, ya que la estructura que tenías montada y tu proyecto de vida sufre un cambio; por lo que se suele entrar en un proceso de duelo en el que pasarás en mayor o menor medida por cada una de estas fases: Negación, ira, negociación, depresión y aceptación.

Fíjate en este vídeo y mira cómo cambia nuestra percepción de las cosas cuando nos dan una noticia tan estremecedora.

Y es que las formas de asimilar la noticia pueden ser muy variadas y a la vez muy personales. “En mi caso, cuenta el Dr. Rubén Baltà i Arandes, especialista en Ginecología y Reproducción, miembro de la Sociedad Balear de Ginecologia y Obstetricia y experto de Doctoralia.es, durante el tiempo que estuve en la unidad de cáncer de mama y en mi práctica médica diaria suelo tocar el tema de forma muy sutil, intentando que mis pacientes estén siempre acompañadas en el momento de la noticia y mostrándome disponible para cualquier duda y/o pregunta que tengan”.

Es importante dejar un tiempo para que lo mediten y acepten la noticia, antes de empezar a hablar de tratamientos y, sobre todo, dejarse expresar

“Ir pasando por este proceso es lo saludable y es lo que lleva al camino de la aceptación de la situación, que es lo ideal, para seguir con el proceso del tratamiento con una buena actitud”, explica la psicóloga Amparo Calandín, quien nos da algunas claves básicas para ir asimilándolo poco a poco.

  1. Date un tiempo para asimilarlo. No te castigues, es normal que te sientas perdida, poco a
    poco, irás viendo las cosas de otra manera.
  2. Expresa como te sientes. No reprimas tus emociones y compártelo con los que más quieres.
    Es bueno que expreses tu miedo, frustración, etc.
  3. Intenta normalizarlo en casa lo antes posible. Cuanto más secretismo peor. No evites el tema, de ese modo se hace más grande y oscuro. Hablar con naturalidad de la situación ayuda a hacerle frente.
  4. Coméntalo con tus familiares de manera tranquila. Es una noticia que no quiere escuchar nadie
    pero, es bueno compartir esta situación con los que más quieres, para ti y para ellos. Para ti
    porque así te sentirás más acompañada en este proceso y para ellos porque se sentirán
    afortunados de qué cuentes con ellos y poder ayudarte.
  5. Intenta volver a tu vida lo antes posible. Cuesta pero hay que forzarse a seguir hacia adelante y no quedarse paralizada. Vuelve al trabajo, a tus hobbies, sal con amigos, haz lo que te gusta y no renuncies a tus sueños.
  6. Confía en tu médico y en el tratamiento. Hoy en día, el tratamiento en esta enfermedad ha
    evolucionado mucho y la esperanza de vida es muy alta.
Como familiares debemos ofrecer todo nuestro apoyo y cercanía al enfermo pensando siempre en él y tratando de ponernos en su lugar, pensando en lo que a él o a ella le gustaría saber y en lo que necesita para poder luchar contra la enfermedad. (Foto: Getty)

¿Y cómo se lo digo a mis hijos?

Además de tener que encajar el diagnóstico, hay otra cosa que puede llegar a causar verdadera angustia y preocupación al enfermo: contarlo a sus seres queridos. No existe una recomendación clara sobre cómo actuar frente al cáncer de mama porque depende de situaciones muy personales. Cada uno debe decidir según sus necesidades.

Compartir malas noticias es extremadamente difícil pero a veces es más difícil vivir entre la incertidumbre y la soledad o el aislamiento por la falta de apoyo y confianza con tus seres queridos. Ten en cuenta que la mayoría de las personas solemos recibir con mucha seriedad la noticia de que alguien tiene cáncer. Por eso, aunque siempre es una tarea difícil y complicada es aconsejable hacerlo con la mayor naturalidad y calma posible.

Sobre todo se honesta, no hagas promesas que no puedes cumplir, y trata de enfocárselo como lo que es, algo malo y difícil; que hay que seguir el tratamiento para ver si se puede curar. (Foto: Getty)

Elige un lugar tranquilo y acogedor, y un momento del día en el que estés relajada, piensa bien cómo lo vas a decir y a quién. Puedes hacer una lista de las personas a las que se lo quieres decir cara a cara: tu pareja, tus padres, tus hijos, tus amigos íntimos y, aunque no te apetezca, sería bueno informar a tu jefe y al departamento de RRHH. En cuando a los demás, ya se irán enterando con ayuda de tus familiares, no añadas más presión a la situación. Puede ser agotador tener que informar con tanto detalle a mucha gente una y otra vez.

Asegúrate de contarlo cuando tu estado de ánimo sea bueno, y piensa las palabras que vas a utilizar. Es bueno que digas en voz alta (sobre todo para que lo oigas tú) que vas a hacer todo lo que esté a tu alcance para combatir el cáncer de mama, y que te gustaría contar con su apoyo y ánimo.

Presta especial atención a los gestos y miradas, sobre todo cuando hables con tus hijos. Mirarles a los ojos, cogerles de la mano, esbozar una sonrisa y sobre todo, que te vean con determinación. Si no te ves con fuerzas para hacerlo sola, pide ayuda a alguien con quien el niño tenga mucha confianza para que te acompañe durante esa conversación.

Practicar antes y elegir frases cortas y simples (descartando ideas engañosas y términos confusos) puede serte útil, según una investigación del hospital University College de Londres. Si te ven muy alterada se asustarán. Así que evita que te vean sufrir mucho, ya que ellos, no lo comprenden. Pero no enmascares la realidad, si tienes que llorar está bien porque les da a entender que mostrar las emociones es normal.

Si tienes varios hijos intenta decírselo todos a la vez (adaptándolo a la edad del pequeño, con los mayores podrás hablarlo más abiertamente después). Pregúntales si hay algo que les preocupa en particular y no tengas miedo a los silencios ni a decir “no lo sé” si hay alguna cuestión que no puedes responder. Los niños, en general, asimilan mejor que los adultos el diagnóstico y se amoldan con más facilidad. Pero no olvides decirles que los quieres y que siempre van a estar bien cuidados.

Y recuerda que siempre podrás acudir con tu familia a la consulta para poder resolver el mayor número de dudas posible. Expresa tus preocupaciones y miedos al especialista; te ayudará a tomar las decisiones necesarias ante esta difícil situación de informar a un ser querido sobre la enfermedad.

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