Las ventajas de elegir bien los alimentos: a más verduras y frutas, mejor expresión verbal

¿Quién iba a pensar que la agudeza mental y el don de la palabra tenía algo que ver con la alimentación? Pues por lo visto, algo influye. Un nuevo estudio concluye que las personas que eligieron alimentos saludables obtuvieron mejores resultados en las pruebas de fluidez verbal

Un estudio demuestra que hay que consumir seis porciones de frutas y verduras al día para lograr un cerebro saludable y activo. (Foto: Getty)

Todos hemos crecido escuchando a nuestros padres pedirnos una y otra vez que nos comamos las verduras del plato. Tenían razón, por supuesto, pero es poco probable que supieran que las verduras pueden mejorar nuestra capacidad de clasificar la información en el cerebro.

Y es que la fluidez verbal en la edad mediana y en etapas posteriores de la vida depende de varios factores, pero las habilidades cognitivas necesarias para tener una buena expresión verbal resultan siempre fundamentales. Estas habilidades a su vez pueden conservarse mejor o peor dependiendo de factores como la nutrición.

Así lo ha demostrado un nuevo estudio realizado por la Universidad de Toronto y la Universidad Politécnica Kwantlen (ambas en Canadá) que vincula las habilidades cognitivas al consumo de frutas, verduras y vegetales. Es decir que la evidencia continúa señalando que eres lo que comes cuando se trata de la salud del cerebro.

La investigación analizó a un grupo de voluntarios de entre 45 y 85 años, y encontró que las personas que consumían más verduras y frutas, y más nueces y legumbres obtuvieron porcentajes más altos en las pruebas de fluidez verbal.

Un ‘chivato’ de la función cognitiva

La fluidez verbal se refiere a la capacidad de recuperar información de la memoria. La prueba clásica consiste en pedirle a un individuo que nombre tantas palabras como sea posible, dentro de una misma categoría, en un tiempo de un minuto. Con esta prueba se puede medir el nivel del lenguaje y las habilidades cognitivas en las cuales se sustenta. El test puede ser usado para detectar el deterioro cognitivo.

Publicado en el Journal of Nutrition Health and Aging, el estudio analizó a 8.574 participantes, de los cuales 1.126 eran inmigrantes que habían llegado a Canadá 20 años o más antes. Todos los participantes estaban libres de demencia.

Los investigadores les realizaron dos pruebas. La asociación de palabras ‘controlada’, donde una persona recibe una palabra y debe indicar la primera palabra asociada que le viene a la mente. Y otra de fluidez animal, que implica nombrar tantos animales como sea posible en un minuto.

Diversas investigaciones aseguran que la dieta mediterránea, sustentada en el consumo de frutas y verduras, tiene un papel en la disminución del deterioro cognitivo (Foto: Getty)

"Estos hallazgos son consistentes con otras investigaciones que han encontrado que una dieta mediterránea rica en frutas, verduras, nueces y legumbres es protectora contra el deterioro cognitivo", explica la doctora Karen Davison, directora del programa de investigación de información nutricional en la Universidad Politécnica de Kwantlen y coautora del estudio.

“Cada aumento en la ingesta diaria promedio de frutas y verduras se relacionó con niveles de fluidez verbal más altos, pero los mejores resultados se encontraron entre aquellos que consumieron al menos seis porciones al día", añade la experta.

Los autores analizaron otros factores además de la nutrición, incluido el estatus de inmigrante, la edad, la presión arterial, la obesidad y la grasa corporal. Aquellos que habían vivido en Canadá durante al menos 20 años tenían un nivel de fluidez más alto que sus pares nacidos en Canadá. Aunque no estaban seguros de la razón, el bilingüismo no era un factor.

Según un estudio publicado en la revista Annals of Neurology, las mujeres mayores que consumen media taza de arándanos azules y fresas por semana tienen cerebros que funcionan como si fueran dos años y medio más jóvenes que los de las mujeres que casi no consumen bayas.(Foto: Getty)

"Nuestra investigación anterior sobre una gran cohorte británica de individuos nacidos en 1.946 descubrió que aquellos que emigraron del Reino Unido tenían, en promedio, cinco puntos más de un coeficiente intelectual que sus pares que permanecieron en el Reino Unido", dice la autora principal, Esme Fuller- Thomson, profesora de la facultad de Trabajo Social Factor-Inwentash de la Universidad de Toronto (FIFSW). "Restringimos el estudio actual a aquellos cuya lengua materna era el inglés, para poder investigar la asociación entre el estatus de inmigrante y la fluidez verbal, independientemente del bilingüismo".

Aunque la edad y la educación influyeron muy poco en los resultados (los encuestados de 75 a 85 años con un título de escuela secundaria obtuvieron resultados similares a los de 65 sin título), el estado de salud fue determinante puesto que aquellos que padecían hipertensión, obesidad o un mayor porcentaje de grasa corporal obtuvieron puntuaciones más bajas.

En definitiva, este estudio confirma que cualquiera puede tomar el control de la salud de su cerebro hoy y reducir el riesgo de deterioro cognitivo a través de elecciones dietéticas simples. Eso sí, sabiendo que para cumplir juiciosamente la dieta mediterránea hay que comer pescado dos veces a la semana, consumir regularmente frutas, verduras, granos integrales, nueces, legumbres y aceite de oliva, mientras se reduce la ingesta de de carne roja y alcohol.

¿Conocías la influencia de la alimentación en la función cognitiva?

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