El despido silencioso: los males psicológicos de la cobardía empresarial

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Photo credit: Netflix
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TikTok se ha convertido en una imparable máquina de crear términos con los que dar nombre a diferentes conductas y fenómenos, y fue en esta red social en la que tras un verano en el que ‘quiet quitting’ se convirtió en el concepto recurrente para hablar de los trabajadores que lejos de buscar la perfección, se limitan a ser correctos, el influencer DeAndre Brown fue uno de los primeros en hablar del despido silencioso. “Se habla mucho sobre ‘renunciar en silencio’, pero se habla muy poco sobre despedir en silencio, que es cuando no le das un aumento a alguien en cinco años a pesar de que sigue haciendo todo lo que le pides”, escribe en LinkedIn la experta en Recursos Humanos Bonnie Dilber.

¿Por qué tantas empresas se están sumando a esta práctica? “Hay compañías que prefieren ejercer una presión activa o pasiva y que sea el propio trabajador el que salga por voluntad propia. Detrás puede haber motivos económicos, pero también puede estar el aspecto reputacional, porque no es habitual que un empresario no quiera que el mercado sepa que ha despedido activamente a una persona. En realidad, es un tipo de ‘mobbing’ de toda la vida”, comenta Noelia de Lucas, National Sales Director en HAYS España, compañía que llevó a cabo recientemente una encuesta que señaló que solamente el 48 % de los millennials se sienten motivados en el trabajo. Según datos de la Guía HAYS 2022, tan solo un 27% de los trabajadores que admite estar desmotivado en su trabajo actual señala que le gustaría ser promocionado por su empresa.

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“Estoy observando que estamos acostumbrados a gestionar en positivo, pero nos es infinitamente menos sencillo dar un feedback de aprendizaje. A los españoles nos cuesta además compartimentalizar. Hemos entrado en una cultura de gestión, recibimos mal la crítica y la tomamos como destructiva. Abandonamos a la primera resistencia”, asegura Noelia de Lucas.

“También está el aspecto de que muchas empresas no han entendido aún la enorme influencia que el bienestar de los trabajadores tiene en la productividad. Tienen una visión muy técnica y poco psicológica”, añade Rafael San Román, psicólogo de Ifeel.

Cómo detectar los despidos silenciosos

“No recibe comentarios ni elogios, obtiene aumentos del tres por ciento o menos, mientras que otros obtienen mucho más, y sus trabajos con frecuencia se cancelan o se barajan”, escribió Bonnie Dilber a la hora de explicar cómo identificar un caso de despido silencioso.

Como hemos comentado, otra de las señales de que el 'quiet firing' está entrando en juego es la recurrente ausencia de feedback por parte del superior, algo que afecta a la autoestima del trabajador, que puede perder la esperanza e incluso caer en una depresión. “Si es un jefe que no da feedback a nadie, se asume que es su forma de trabajar y se comprende sencillamente, es un mal jefe. Bajo la generalidad se asume, pero si es algo que ocurre específicamente contigo, te mete en un aislamiento en el que los humanos tendemos a culparnos. Afecta no solo al ámbito laboral, sino a tu vida de forma general”, asegura Noelia de Lucas.

“No hemos de olvidar que se trata también de una cuestión de reconocimiento. El trabajador no tiene perspectiva de crecimiento, no se le dan herramientas materiales ni se le ofrecen condiciones para que desarrolle de forma óptima su trabajo y ponga al servicio de sus tareas el máximo de su potencial. Esto influye en el estado de ánimo -que es decaído- y en la motivación, que decrece… Surge la sensación de estar desaprovechado, la autoestima como profesionales se resiente y todo eso acaba en un círculo vicioso, porque el trabajador está mal, no está vinculado con la empresa y sus resultados no son lo buenos que tendrían que ser… Al final, salen perjudicados tanto las empresas como los trabajadores”, sentencia el psicólogo de ifeel Rafael San Román.

Los resultados mostrados en la 'Guía del Mercado Laboral 2022' aseguran que el 54% de los encuestados afirma sentirse desmotivado en su trabajo, y el 77 % de profesionales señalan que querrían cambiar de empleo. De lo que no cabe duda es de que los trabajadores tienen algo muy claro: quieren ser pagados de muchas formas, y no únicamente con el salario económico. El salario emocional se refiere a una serie de retribuciones que van más allá de las monetarias, pero no nos engañemos: las empresas piensan siempre en los beneficios. ¿La buena noticia? Apostar por el bienestar de la plantilla revertirá en mejores resultados.

“El mayor valor de las empresas es su capital humano, por lo que no cuidarlo repercute en términos de productividad y eficiencia. Un trabajador feliz y que se siente cuidado por su empresa, es una persona más productiva, más creativa, con mayor capacidad resolutiva y más asertiva con sus compañeros. Es, en definitiva, una persona que hace mejor su trabajo y que además puede contribuir en mayor medida al crecimiento de la empresa”, dice Aída Rubio, Directora del Servicio de Psicología y Psicóloga Sanitaria en TherapyChat. Por ende, queridos empresarios, si nos estáis leyendo, un consejo: si queréis más beneficios, es esencial abogar por la felicidad y el bienestar de los trabajadores... Aunque sonreír con algunos números más en la cuenta tampoco hace daño, ¿eh?