Descubre las propiedades saludables de la remolacha

Una de las hortalizas que cada vez vemos más en las cocinas de las familas españolas, y que cuenta con numerosas propiedades beneficiosas para la salud, es la remolacha. Son muchos los expertos que la recomiendan y ya los médicos griegos la aconsejaban por su acción antitérmica. 

Esta hortaliza tiene propiedades laxantes, mineralizantes, es diurética y puede contribuir a combatir enfermedades como la tuberculosis, la anemia o, incluso, relaja en situaciones de estrés. La nutricionista y colaboradora de ¡HOLA!, Marta Lorenzo, nos habla de todos sus nutrientes, si es apta para cualquier persona y de cómo podemos consumirla para obtener todos sus beneficios. 

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Nutrientes de la remolacha

Estos beneficios se deben a los nutrientes que la componen. Por ejemplo, es rica en vitamina C, en ácido fólico o vitamina B9 y minerales como el calcio y el hierro. Sin embargo, es otra sustancia la que hace de la remolacha un 'superalimento'. Se trata de la betaína, un fitoquímico o antioxidante que ayuda a frenar la acción de los radicales libres, responsable del envejecimiento y de algunas enfermedades. 

La betaína es también la responsable del color rojo de la remolacha. Este colorante natural es tan fuerte que, pese a la digestión y a su paso por el intestino, puede teñir la orina y las heces. Aunque puede asustar, no supone ningún problema para la salud. 

Por otro lado, este antioxidante, que principalmente destaca por su contenido en folatos, hace que la remolacha sea también un excelente alimento cardioprotector, por lo que su consumo, en el contexto de un estilo de vida saludable con dieta variada y equilibrada, ejercicio físico y sin tóxicos como el tabaco u otras drogas, ayuda a mantener un corazón sano. 

También tiene la capacidad de estimular la actividad de la vesícula y del hígado, lo que favorece la regeneración celular de este último, y la eliminación de grasa, impidiendo o ayudando a evitar el hígado graso

Cuidado si eres diabética 

A pesar de sus múltiples propiedades, se trata de un alimento muy rico en azúcares. Aproximadamente, un 16% de su composición es sacarosa. Las personas que sufren diabetes tienen que tomarla con mucha precaución. 

También es muy rica en sodio, por lo que también deben controlar el consumo las personas hipertensas que siguen un régimen bajo en sal. 

Por otra parte, la remolacha es un alimento con altas cantidades en ácido oxálico, un compuesto que tiene la capacidad de combinarse con el calcio, dando lugar a cálculos o piedras.  

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Aprovecha todos los nutrientes 

Mejor en crudo. La mejor manera de consumir este alimento para poder beneficiarnos de todos sus propiedades terapéuticas es tomarla cruda. Por ejemplo, en ensalada o en zumo. Si la tomamos en ensalada, también podemos ingerir las hojas hervidas, manteniendo sus propiedades diuréticas, laxantes y los minerales como el calcio y el hierro. El contenido en este último mineral, hace de la remolacha un alimento fundamental en el caso de sufrir anemia.

Combínala con vitamina C. Aunque la remolacha también contiene esta vitamina, si la tomamos con, por ejemplo, un cítrico (zumo de naranja) o un tomate (rico además en otro antioxidante, el licopeno) aumentamos la biodisponibilidad del hierro. 

Cómo cocinar la remolacha 

Para consumirla se cuece durante una hora con abundante agua y sin pelar. Las hojas no se cortan, sino que se retuercen los tallos a 2cm de la base, para que no se 'desangren' y mantengan su color. Pasado el tiempo de cocción, se sumergen en agua fría durante diez minutos para que la piel se desprenda con facilidad. 

Como decíamos, la forma habitual de preparar la remolacha es ensalada, por su bonito y vivo color y porque su sabor dulce contrasta con el resto de ingredientes. Un ejemplo sería una ensalada de remolacha, tomate, salmón ahumado, queso fresco y frutos rojos. 

También se puede tomar un zumo natural de remolacha con naranja y zanahoria o, incluso, se puede preparar una sopa fría, tipo gazpacho, de remolacha. 

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