Cómo desconectar (de verdad) en verano: claves para que el trabajo no sea un problema en vacaciones

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Photo credit: Malte Mueller - Getty Images
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Disfrutar de las vacaciones, relajarnos, dejar atrás la carga mental acumulada... La teoría con la llegada del verano está clara, el problema está en llevarla a la práctica. No siempre resulta sencillo desconectar definitivamente de la oficina, no permitirnos pensar en las tareas pendientes o en las que otros están llevando a cabo en nuestra ausencia. Desengancharnos (de verdad) del trabajo, o lo que es lo mismo, bajar la pantalla del ordenador durante días o semanas sin tener ningún pensamiento relacionado con las obligaciones no siempre es tarea sencilla.

Aunque físicamente nos encontremos en una playa paradisíaca o en una divertida escapada familiar, es muy probable que nuestra mente siga enfocada en el trabajo. No es cuestión de mandar un email o de entrar al chat, sino de pensar que deberías hacerlo. Ni consigues descansar ni mucho menos desconectar. "Siempre va a haber un email que contestar o una tarea por realizar", apunta Ixi Ávila, coach de Inteligencia Emocional, y añade, "por eso, hoy en día es importante encontrar maneras de priorizar descansar cuerpo y mente".

Tomar aire, reflexionar, poner el foco en alguno de nuestros hobbies o en la vida social, siempre destacada de la temporada estival, pueden ser buenas pautas. La propia Ávila apunta diferentes pautas que pueden ser de gran ayuda a la hora de lograr el objetivo: alcanzar la paz mental durante los meses de sol.

Photo credit: enisaksoy - Getty Images
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Tips (de experta) para desconectar en vacaciones

  • Marca los límites: descansar es descansar

Al intentar hacer más de una cosa a la vez, divides tu energía mental y física y reduces tu productividad. Por eso, es muy importante separar el trabajo y el descanso y decidir cuánto tiempo quieres dedicar a cada verbo.

Marca un hueco en el calendario para el descanso y respétalo. Una vez que hayas priorizado el descanso, puedes crear una estructura flexible con tiempos marcados para trabajo y descanso, y si alguna oportunidad de trabajo surge, puedes recuperar el tiempo de descanso más tarde como recuperarías las horas de trabajo.

  • La importancia de la paz mental

Marcar un momento para descansar el cuerpo es relativamente fácil, pero ¿cómo se descansa la mente? No se trata de dejarla en blanco, es necesario escuchar cuáles son realmente las necesidades de nuestro cuerpo, conectar con el presente y ponernos manos a la obra.

Por ejemplo, tener un hobbie puede ser esencial para descansar y recargar pilas. Bailar, leer o hacer deporte son algunas ejemplos.

  • Dormir no, descansar

No es lo mismo, y es importante apuntarlo. Podemos ir acumulando muchas horas de sueño perdidas, horas en las que realmente no descansamos, y que finalmente tengan un efecto nocivo en nuestra salud.

Por fortuna, hay diferentes tips que se pueden utilizar para enseñarnos y aprender a descansar. Por ejemplo, no comer las dos horas previas a irnos a dormir y cortar la cafeína desde la hora de comer ayuda. También crear un horario de sueño determinado y tener el mismo horario de sueño –o al menos el mismo número de horas de sueño– cada noche.

  • Planificación de tu tiempo

No es cuestión de estar durante horas trabajando, sino de encontrar el equilibrio perfecto. Cuanto más agobiada/o estés, más descanso deberás tomar, de esta manera aumentarás la productividad. "Es mejor trabajar 2h al 100% que 5h al 30%", termina Ávila.

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