Derribando el mito del vaso de leche antes de ir a la cama: no es como te lo han contado

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La ciencia sugiere que el potencial efecto de promover el sueño de la leche probablemente esté relacionado con compuestos químicos específicos, pero otra corriente apunta a los efectos psicológicos de tener una rutina relajante a la hora de acostarse, o quizás se deba a una combinación de los dos. (Foto: Getty)
La ciencia sugiere que el potencial efecto de promover el sueño de la leche probablemente esté relacionado con compuestos químicos específicos, pero otra corriente apunta a los efectos psicológicos de tener una rutina relajante a la hora de acostarse, o quizás se deba a una combinación de los dos. (Foto: Getty)

 

Uno de los remedios más comunes para dormir es beber un vaso de leche caliente, pero ¿es un cuento chino o realmente la leche tibia es la respuesta a esas noches de insomnio?

Desde el principio, es importante tener en cuenta que no hay evidencia concluyente respaldada por la ciencia que demuestre que la leche tibia y un mejor sueño van de la mano. A pesar de esto, el 'mito de la leche' ha persistido porque la leche tiene pequeñas cantidades de triptófano, la materia prima que usa el cerebro para producir tanto serotonina como melatonina.

Estos compuestos nos ayudan a relajarnos y prepararnos para dormir. El papel del triptófano y la melatonina en los trastornos del sueño está bien establecido, y los estudios han encontrado que tomar suplementos de estos compuestos puede mejorar el sueño y reducir los síntomas de ansiedad y depresión que pueden aparecer a la hora de acostarse.

Sin embargo, no hay suficiente triptófano en una ración normal de leche para causar somnolencia real. Es más, otros alimentos con triptófano que 'favorecen' el sueño, como el pavo, requieren que comas alrededor de 40 libras de pavo (unos 18 kilos) para obtener suficiente cantidad de esa enzima que te de sueño. Una cantidad desmesurada para una sola ingesta.

Este punto es importate actualmente no hay evidencia que sugiera que un solo vaso de leche contenga suficiente triptófano o melatonina para influir significativamente en la producción natural de melatonina del cuerpo o para tratar de forma independiente un patrón de sueño desordenado, según publica Healhline.

Además, los estudios sobre el impacto del triptófano en el sueño han encontrado que solo una fase del sueño, la primera, cuando te estás quedando dormido, se ve reforzada por el triptófano. Otros aspectos del sueño, como la cantidad de sueño profundo alcanzado durante la noche, pueden verse perjudicados por el triptófano, especialmente si se toma en forma de suplemento.

Otra teoría más reciente -apoyada en un estudio del Journal of Agricultural and Food Chemistry de ACS- es que los péptidos presentes en la leche también podrían estar ayudando a que durmamos mejor. Pero de momento es un estudio realizado en ratones y no es suficiente para afirmar que un vaso de leche antes de dormir induce el sueño temprano.

Mientras la ciencia sigue avanzando por esa línea, otros expertos sospechan que el papel potencial de la leche como un factor que ayuda para dormir tiene poco que ver con su perfil nutricional y que, en cambio, está más estrechamente relacionado con el efecto psicológico de tener un ritual relajante a la hora de acostarse .

De este modo, la somnolencia que experimentan algunas personas al tomar un vaso de leche puede deberse más a la temperatura a la que se toma (normalmente caliente), a la influencia de ciertos recuerdos de la infancia o a la sensación de estómago lleno, más que al efecto físico de cualquier compuesto de la leche.

Esto sugiere que beber leche tibia despierta en nosotros un recuerdo involuntario pero muy fuerte de nuestros primeros años de vida que nos transmite calma, y esos sentimientos tranquilizadores serían los que indicarían al cerebro que es hora de dormir, lo que facilitará el descanso y aumentaría las posibilidades de conseguir una noche de sueño reparador.

Por todas estas razones está ampliamente aceptado que beber leche antes de acostarse actúa casi como un placebo al combinar una asociación positiva de este recuerdo de la infancia con sentimientos de calidez, relajación y seguridad para inducir un estado mental somnoliento. 

No obstante, aún así, no hay suficiente evidencia para garantizar ningún resultado en particular al agregar leche a su rutina antes de acostarse. Se necesitan más estudios en humanos bien diseñados para llegar a una conclusión definitiva.

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