Estos son los deportes de agua que debes probar este verano

Por Paula Menéndez
Photo credit: Alexi Lubomirski

From Harper's BAZAAR

Con la llegada de las altas temperaturas, la playa se convierte en el escenario idóneo para practicar deporte y vivir experiencias memorables. Mezcla de ejercicio físico, contacto con la naturaleza y sensaciones únicas, las modalidades náuticas nunca decepcionan.

Surf

"Es como una droga. Una vez que te enganchas no paras de surfear y te recorres el mundo en busca de olas", asegura María Azcoitia, creadora de la Escuela de Surf Longbeach, en la localidad asturiana de Salinas. Ella y su marido, Misael García –ávidos aventureros que han cabalgado en los mares de Marruecos, Indonesia o Costa Rica–, son el alma de este campamento que quien lo visita una vez, repite. "Tenemos clientes de todas las edades. El único requisito indispensable son las ganas", nos cuentan. Y añaden: "Se trata de un deporte muy completo, entran en juego todos los músculos y moldea tu cuerpo a la perfección. Además, te permite estar en contacto con la naturaleza de una manera brutal y alrededor de él se crea una comunidad mágica". Su paquete surf camp incluye alojamiento –con habitación privada o compartida–, curso con monitores titulados, pensión completa y actividades extra como yoga, clases de skate o paseos en bicicleta. La alimentación es uno de los pilares básicos de la escuela, por eso en su hostel Cactus cuentan con smoothie bar, carta de boles de frutas y brunch healthy. "Recibimos muchos grupos y también gente que viene sola y se marcha con un montón de nuevos amigos". (escueladesurflongbeach.com).

Photo credit: Alexi Lubomirski

‘Flyboard’

"Todo el mundo debería sentir al menos una vez en la vida la emoción única de volar por encima del mar", afirma Enrique Soriano, campeón de España de esta modalidad e instructor en Jetski Valencia. ¿Cómo funciona? Gracias a unas botas propulsoras enganchadas a una gran manguera por donde circula un chorro de agua a presión, el usuario puede llegar a elevarse hasta 12 metros de altura. Una práctica divertida, sorprendente y muy segura a medida de todo incondicional de las fuertes descargas de adrenalina (jetskivalencia.com).


Photo credit: Alexi Lubomirski

‘Parasailing’

En contra de lo que puede parecer a primera vista, el parasailing es una actividad relajada. Uno llega a elevarse hasta 150 metros de altura pero de forma gradual –de la misma forma que en el descenso– y el trayecto transcurre junto a un barco con una plataforma en la parte trasera donde van fijados los arneses de seguridad. "Divisar el paisaje así resulta inolvidable. Recomiendo hacerlo a primera hora de la mañana o última de la tarde, cuando la luz es más espectacular", aconseja Sindy Pérez, de Aventura Náutica, con base en Barcelona y la Costa Brava (aventuranautica.com).


Photo credit: Alexi Lubomirski

Esquí acuático

Uno de sus principales puntos fuertes radica en que carecer de determinada fuerza física o cierto nivel de destreza no constituyen un impedimento para disfrutar desde el primer instante. "Es muy agradecido. Cualquiera que se anime a practicarlo se pasa un cuarto de hora en el agua con cara de felicidad absoluta", sostiene Marisa Sánchez de León, coordinadora del Club de Esquí Náutico de Madrid. El esquí acuático trabaja la coordinación, el equilibrio y la tonificación. "Diez minutos equivalen a una hora de gimnasio", señala la experta. Con playa, embarcadero y pantano privado, este centro situado a menos de una hora de la capital representa la alternativa perfecta para todos aquellos que, a pesar de encontrarse lejos del mar, desean iniciarse en el pasatiempo. También imparten clases enfocadas a pulir la técnica y organizan experiencias para grupos (esquinautico.net).

Photo credit: Alexi Lubomirski
Photo credit: Alexi Lubomirski



Photo credit: Alexi Lubomirski

Fotografía: Alexi Lubomirski / Estilismo: Miguel Enamorado