Dejar de sentir olores, un aviso para nuestra salud

El olfato actúa como un signo temprano de enfermedad de Parkinson y la demencia y se asocia con la pérdida de peso. Sin embargo, las enfermedades relacionadas con la memoria no son las únicas que tendrían relación con la pérdida de olfato.

Es común que se presente la pérdida temporal del sentido del olfato con los resfriados comunes y las alergias nasales, como la fiebre del heno (rinitis alérgica). Puede igualmente ocurrir después de una enfermedad viral, y curiosamente, muchas personas que pierden la capacidad de oler también se quejan de no percibir sabores.

Ahora un

El olfato es un sensor químico que nos permite disfrutar de la la fragancia de las flores o nuestras comidas preferidas, pero también puede ser una señal de otros problemas de salud más serios. (Foto: GETTY IMAGES/ISTOCKPHOTO / SASA MIHAJLOVIC)
El olfato es un sensor químico que nos permite disfrutar de la la fragancia de las flores o nuestras comidas preferidas, pero también puede ser una señal de otros problemas de salud más serios. (Foto: GETTY IMAGES/ISTOCKPHOTO / SASA MIHAJLOVIC)

Aunque en principio no es un trastorno grave, en ocasiones un trastorno olfativo puede estar relacionado con problemas de salud. De hecho, ahora se sabe que tener poco sentido del olfato aumenta un 50 por ciento de riesgo de muerte en 10 años, según una investigación llevada a cabo por la ‘Michigan State University’, en Estados Unidos. Y esto sucedería, sorprendentemente, en personas más sanas.

“El mal sentido del olfato se vuelve más común a medida que las personas envejecen, y existe un vínculo con un mayor riesgo de muerte”, apunta el profesor Honglei Chen, epidemiólogo que ha centrado su investigación en este déficit sensorial en adultos mayores. “Nuestro estudio es el primero en observar las posibles razones por las que predice una mayor mortalidad”.

Utilizando los datos del estudio ‘ABC’ de la Salud del Instituto Nacional sobre el Envejecimiento estadounidense, Chen y su equipo de investigación revisaron la información de casi 2.300 participantes entre 71 y 82 años durante un periodo de 13 años. Todos tuvieron que completar una prueba de olor de 12 olores comunes.

Después, los científicos clasificaron a los participantes como si tuvieran buen olfato, moderado o pobre. En comparación con los adultos mayores con buen sentido del olfato, aquellos con mal olor presentaban un 46 por ciento más de riesgo de muerte a los 10 años y el 30 por ciento, a los 13 años.

La investigación, publicada en ‘Annals of Internal Medicine’, sugiere que la incorporación de un examen de detección del olfato en las visitas médicas de rutina podría alertar acerca de problemas de salud.

Qué más dice el estudio

  • El sexo, la raza y otros factores demográficos y de estilo de vida apenas influyeron en los resultados.

  • La revelación más sorprendente que se encontró fue que los participantes más saludables al inicio del estudio eran los principales responsables del mayor riesgo.

  • El Parkinson y la demencia solo explicaron el 28 por ciento del aumento del riesgo, dejando la mayor parte sin explicación.

  • Un buen olfato es sinónimo de un buen estado de salud.

“Necesitamos averiguar qué pasó con el resto de personas analizadas, ya que no tenemos una razón para más del 70 por ciento del aumento del riesgo”, señala Chen, quien planea descubrir el misterio en estudios futuros. Añade que el mal sentido del olfato puede ser un signo precoz y sensible de deterioro de la salud antes de ser reconocido en la consulta del médico.

Algunos olores, como el del café, tienen un efecto placebo en la mente que mejora nuestras capacidades matemáticas. (Foto: Getty)
Algunos olores, como el del café, tienen un efecto placebo en la mente que mejora nuestras capacidades matemáticas. (Foto: Getty)

“El estudio nos dice que, en los adultos mayores, el sentido del olfato deteriorado tiene implicaciones más amplias para la salud, más allá de lo que ya hemos conocido”, afirma Chen. “La incorporación de un examen de detección del olfato en las visitas médicas de rutina podría ser una buena idea en algún momento. Siempre es prudente hablar con un médico acerca de los problemas de salud”, concluye.

Así funciona el olfato

Tenemos de cinco a seis millones de neuronas sensoriales olfativas en el epitelio olfativo de cada fosa que son reemplazadas cada 40-60 días por neuronas nuevas.

Por tanto, la capacidad para recordar olores es muy elevada si se tiene en cuenta que estas neuronas tienen una vida media de 60 días y, tras su muerte, son reemplazadas por otras células nerviosas que deben establecer de nuevo las sinapsis correctas.

Por qué lo perdemos

Aparte de la edad y el sexo (los hombres acusan más esta pérdida), la sinusitis crónica y la poliposis nasal son las principales causas de alteraciones del olfato. Pero también puede deteriorarse por virus, traumatismos, sustancias químicas, medicamentos, y en algunos casos pueden estar asociadas a enfermedades neurodegenerativas, como decíamos al principio.

Sin embargo, la sinusitis crónica es, con mucho, la causa más frecuente de pérdida de olfato y supone el 75 por ciento del total de pacientes que acuden a la consulta de Otorrinolaringología. El resto de las causas son menos frecuentes. También influyen factores hormonales. Hay personas que pierden el olfato por completo (anosmia) o parcialmente (hiposmia). Otros enfermos acuden a la consulta porque las cosas les huelen mal (cacosmia) o de forma distorsionada (disosmias).

¿Conocías las consecuencias de la pérdida olfativa? ¿Te ha pasado alguna vez?

También puede interesarte:

Los perros pueden oler el cáncer

Si tienes esta 'habilidad' tendrás más orgasmos

El síntoma depresivo que pasa desapercibido y todos sufrimos (antes o después)

Los olores (comestibles) que excitan a las mujeres