Decisiones desesperadas en medio de la profunda crisis afgana

Ha pasado un año desde el retiro de EE. UU. de Afganistán y la retoma del poder por parte de los talibanes. Un año en el que los derechos de las mujeres han sido pisoteados y la economía del país ha quedado devastada tras la suspensión de las ayudas internacionales y el congelamiento de los activos afganos en el extranjero. Millones de personas sufren de malnutrición y la pobreza obliga a muchos a tomar medidas desesperadas, como vender sus órganos o vender a sus hijas para matrimonios forzados.