Así es como debes cuidar tu piel a los 30 años

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Photo credit: Bettmann
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Por fin cumples 30 años: qué década tan esperada y tan ideal (sobre todo al principio). Es de esperar que hayas dejado de ser mileurista, te hayas independizado (ya era hora) y todo eso se refleje en tu cara bonita. Porque, sí, en los incipientes 30 todavía los tejidos están en su sitio, te puedes permitir dejarte barba de tres días y no parecer un tipo desaliñado –al contrario, ganas en sex appeal– y las ojeras son solo un reflejo de una noche de farra hasta el amanecer. Pero no te confíes, todo llega (es cuestión de tiempo), así que no está de más una recomendación que te dará cualquier dermatólogo que se precie: empieza a cuidarte la piel desde ahora mismo si quieres seguir mostrando tu mejor cara cuando pases a la década siguiente y presumir de lo bien que te mantienes.

Lo primero que debes saber es que entrado ya en la década de los 30 van disminuyendo tus reservas de colágeno y elastina, ese andamiaje que mantiene la piel firme y sin arrugas. Esos signos todavía no se muestran claramente en la epidermis (la capa más superficial), pero a medida que te acerques a la siguiente década dejarán de intuirse para empezar a aflorar. El objetivo, por tanto, es retrasar al máximo los chivatos de la edad en forma de líneas de expresión, ojeras, falta de luminosidad y frescura. No te confíes, como alerta Beatriz Estébanez, médico estético de Clínica Menorca: “Es verdad que la piel del hombre es más gruesa y que debido al rasurado diario se mantiene más tersa que la femenina, pero a pesar de ello el ritmo de envejecimiento es constante y los 30 son el momento de actuar”.

Etapa de transición

Según el doctor Carlos Morales, director de la clínica que lleva su nombre, la década de los 30 es una época de transición en la piel del hombre: “Hemos dejado atrás los coletazos de la pubertad y adultez joven y nos embarcamos en el inicio del proceso de envejecimiento cutáneo. La mayoría de los hombres notamos ciertos cambios, como el inicio de la pérdida de elasticidad y alteraciones en la pigmentación, como consecuencia del envejecimiento extrínseco, sobre todo a causa del sol, y del envejecimiento intrínseco, que estará en función del metabolismo celular y de la genética. A partir de esta edad va a haber una disminución progresiva de la testosterona, lo que contribuirá también a la aparición de la flacidez y, en muchos casos, a la disminución de la producción de sebo, por lo que la piel puede volverse más seca”.

¿Cómo mantenerse joven?

De nada sirve aplicarse una buena crema, aunque esté bien repleta de activos y nos haya costado un riñón, si no se han hecho antes los deberes; esto es, una higiene en condiciones del cutis. ¿Sabes cómo hacerlo? Es sencillo: “Se debe seguir una rutina de limpieza mañana y noche con limpiadores específicos para el rostro y adecuados a cada tipo de piel. Y es conveniente añadir productos exfoliantes una o dos veces por semana en las pieles seborreicas”, apunta Marta García-Legaz, dermatóloga del Instituto Médico Ricart.

Y ya con la piel en perfecto estado de revista, el doctor Morales aconseja por la mañana “aplicar un sérum con antioxidantes, como la vitamina C, el ácido férulico o la niacinamida seguido de una crema específica según el tipo de piel y que contenga siempre SPF50. Los hombres preferimos las texturas en emulsión o gel, dado su menor contenido en grasas y mayor contenido en agua, lo que disminuye la sensación untuosa en la piel”.

En esta década de los 30, según explica García-Legaz, “lo que más va a necesitar esta piel es una buena hidratación diaria. Y mejor si tiene ceramidas o ácido hialurónico. Por las noches, para prevenir los efectos del fotoenvejecimiento y mejorar la textura de la piel, recomiendo iniciar un tratamiento con retinol. En mi opinión, es el activo estrella, ya que consigue realizar una renovación progresiva e integral de la epidermis”.

Ya ves, al final no es tan complicado empezar a cuidarse la piel a los 30. Sí, te va a llevar un poco de tiempo y algo de esfuerzo, pero no seas perezoso. La recompensa bien lo merece…

Tratamientos médico estéticos

Y si quieres ir un poco más lejos y empezar a tratar esos signos de la edad o hay algo que te preocupa, no temas en ir al dermatólogo (de hecho, deberías pedir cita una vez al año). “En esta etapa, aunque nos centremos en los primeros signos de envejecimiento, es importante que los protocolos sean personalizados, en función del paciente y sus necesidades, porque los tratamientos que hagamos ahora marcarán la forma en la que envejeceremos en los próximos años”, alerta el doctor Morales.

El experto recomienda láseres fraccionados una vez al año para corregir imperfecciones y mejorar textura y luminosidad de la piel. También es partidario de realizarse un protocolo de Hydrafacial, un sistema de limpieza y exfoliación en seis pasos con infusión de nutrientes que deja la piel impoluta, mejora los poros y le da vitalidad.

A finales de esta década puede percibirse ya una pérdida de grasa en la ojera y la zona malar, debido a herencia genética o a la realización de deporte cardiovascular de forma intensa, lo que ocasiona un aspecto cansado. No te resignes. “Esto también se puede corregir, reponiendo volumen con ácido hialurónico o hidroxiapatita de calcio, aunque hay que ser prudentes para conseguir resultados naturales y seguros”.

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