¿Deberíamos limitar el contacto con animales para evitar nuevos brotes de coronavirus?

Un paciente ‘curado’ de coronavirus fue fotografiado tras ser dado de alta del Hospital Fangcang en Wuhan, China, el 2 de marzo (Getty Images).

El brote de coronavirus se extiende por el planeta.

La mayor parte de las incidencias están focalizadas en la china continental, donde comenzó la infección en un mercado de mariscos y animales vivos de la ciudad de Wuhan.

La mayoría de los que inicialmente se sintieron mal trabajaron en el mercado o lo visitaron, lo que dio pie a la teoría de que la infección se transmitió de un animal desconocido a los humanos.

El brote de COVID-19 no es la única infección que comienza en otras especies. Otras, como el ébola o la gripe porcina, se transmiten de animales a humanos.

Una mujer fotografiada llevando una mascarilla mientras comprueba su teléfono en Beirut, Líbano, el 2 de marzo (Getty Images).

A nivel mundial, el número de muertes superó los 3 000. Los casos graves empeoran con una neumonía.

Aunque pueda parecer alarmante, las investigaciones sugieren que cuatro de cada cinco casos son suaves, mientras que unas 45 000 personas a nivel global se recuperaron de la infección.

¿Cómo infecciones como el COVID-19 pasan de animales a humanos?

El COVID-19 es un “virus ARN”. En palabras sencillas, ARN es un precursor del mejor conocido ADN.

Estos virus mutan casi constantemente, por lo que aumentan el riesgo de modificar su capacidad de infectar a nuevas especies.

Se dice que el COVID-19 surgió en un “mercado húmedo”, ahora cerrado, que estaba involucrado en el comercio ilegal de animales.

Los mercados húmedos tienden a estar formados por puestos al aire libre en calles estrechas donde “se mezclan” animales vivos y muertos.

El mercado de Wuhan supuestamente vendía de todo, desde murciélagos y aves de corral, hasta erizos y burros, lo que hizo más difícil aún rastrear dónde comenzó el virus.

Estos animales a menudo son sacrificados frente al cliente.

“Eso significa que hay muchos despojos de animales muertos frente a los comercios y, como resultado de eso, proliferan todo tipo de cosas”, dijo la doctora Emily Landon de la Universidad de Chicago.

¿Qué otras infecciones han surgido de animales?

El COVID-19 nos trae recuerdos del síndrome respiratorio agudo grave (Sars), que mató a 774 personas en un brote de 2004. Desde entonces, no se han vuelto a registrar casos.

Los Coronavirus son una clase de patógenos, siete de los cuales se sabe que infectan a humanos.

El COVID-19 parece ser genéticamente más parecido al Sars que cualquier otra clase de virus.

El Comité Internacional sobre Taxonomía de Virus (ICTV, por sus siglas en inglés) incluso está llamando al COVID-19 “síndrome respiratorio agudo grave 2” (SARS-CoV-2).

Se cree que el COVID-19, el Sars y el coronavirus del síndrome respiratorio de Oriente Medio (Mers, por sus siglas en inglés) comenzaron en murciélagos.

El Sars probablemente pasó de murciélagos a humanos a través de la paguma o civeta de las palmeras enmascarada, que fue fotografiada en mercados húmedos.

Se cree que las civetas también portan el coronavirus si comen fruta sobre la que ha defecado un murciélago.

Pasada más de una década desde el Sars, las autoridades chinas han prohibido la compra, venta y transporte de animales salvajes en los mercados, restaurantes y “mercados en línea”, informó el Business Insider.

Sin embargo, los mercados húmedos ‒un fenómeno extendido en China‒ no pueden llevar toda la responsabilidad.

Se cree que el Mers, que mató a 858 personas durante su brote en 2012, se transmitió de murciélagos a camellos en un “pasado lejano”.

El dromedario árabe porta el virus en sus fosas nasales, lo que provoca el surgimiento de varios casos cada año en Arabia Saudí, donde los animales se usan para el transporte.

El COVID-19 podría haberse transmitido de murciélagos a pangolines, que según se ha informado se comen en algunas partes de China y se usan en la medicina tradicional china.

Aunque no es un coronavirus, el ébola ‒la única enfermedad convertida en “emergencia global” dos veces‒ ha matado a más de 12 000 personas en África Occidental.

Se cree que los murciélagos de la fruta son “huéspedes naturales del ébola”, y el virus llega a los humanos a través del “contacto cercano con la sangre, secreciones, órganos u otros fluidos corporales de animales infectados”.

Estos animales pueden incluir a los murciélagos, pero también a “chimpancés, gorilas, monos, antílopes o puercoespines que son encontrados enfermos o muertos en la selva”.

Tal y como sugiere su nombre, la gripe porcina ‒primera emergencia global en 2009‒ surgió del contacto cercano con cerdos infectados.

Los mercados que venden aves vivas, ya sean “salvajes” o de corral pueden ser las responsables de la gripe aviar.

Los humanos pueden comenzar a infectarse con el contacto o preparando un ave infectada o viva, así como entrando en contacto con sus excrementos o con el lugar donde duermen.

Por nombrar solo algunas, todo desde VIH hasta rabia, surge en animales.

Un hombre es fotografiado desinfectando el Instituto de Formación y Educación Nacional en la ciudad de Daegu, Corea del Sur, el 2 de marzo (Getty Images).

¿Deberíamos limitar nuestro contacto con animales para evitar otro brote de una enfermedad?

Probablemente, pero es cuestión de preguntarse qué tan realista es esa opción.

El profesor David Heymann –de la Escuela de Higiene y Medicina Tropical de Londres– dijo a principios de febrero: “La gente está más cerca de los animales”.

“Esto pasará de nuevo, pero puede que no sea un virus”.

“Los humanos siempre han comido animales, este brote ‘corta el camino’”.

El profesor Kao Rowland –de la Universidad de Edinburgh– coincidió, y le dijo a Yahoo UK que “es bien sabido que los nuevos patógenos en humanos a menudo surgen de animales”.

“Esto no sorprende, dado que hay muchas similitudes entre otros mamíferos en particular y nosotros mismos, por lo que cambios relativamente pequeños pueden hacer que una enfermedad se propague entre humanos.

“Dado el número de especies salvajes diferentes, no sorprende que también porten una gran cantidad de virus”.

“Por eso es que los mercados son importantes: una mayor exposición a los animales podría llevar a una infección y el acto de sacrificarlos aumenta la posibilidad de que nos transmitan alguna infección”.

Otro experto recibió de buen grado la decisión de China de “prohibir” estos mercados.

“Este es otro indicador más de que necesitamos cerrar los mercados de animales salvajes y tratar de evitar estos eventos de contagio”, le dijo a Yahoo Reino Unido el profesor de la Universidad de Edimburgo, Devi Sridhar.

Con algunas reflexiones sobre si deberíamos adoptar una dieta basada en vegetales para prevenir estas infecciones, el profesor Rowland señaló que los mercados de animales tienden a estar regulados, lo que reduce el riesgo de que haya brotes.

“Aquí y en muchos otros países, el sacrificio de especies vivas está estrictamente regulado”, le dijo a Yahoo Reino Unido.

“Siempre existe la posibilidad de accidentes e infracciones, pero el conjunto de procedimientos ayuda a mantenernos seguros.

“Hay muchas razones para ser muy consciente de la cantidad de carne que comemos, de dónde proviene, teniendo en cuenta la salud y el bienestar del animal”.

“Sin embargo, bajo condiciones correctamente reguladas, el riesgo de estas transmisiones en nuevas especies de enfermedades epidémicas es bajo”.

El profesor Nicola Stonehouse ‒de la Universidad de Leeds‒ señaló que los camellos “propagaron” el Mers debido a que son usados para el transporte, no para comer.

“Siempre hemos vivido cerca de los animales”, dijo.

“Evitar a los animales requeriría un cambio radical en nuestros comportamientos”.

“Los camellos son una parte integral de la sociedad en Oriente Medio”.

El profesor Heymann coincidió y agregó que “regular a los animales es algo muy difícil de hacer”.

¿Qué es el coronavirus COVID-19?

El COVID-19 se transmite mediante el contacto cara a cara cuando una persona infectada expulsa fluidos.

Provoca síntomas similares a los de la gripe, como fiebre, dolor de garganta y disnea.

En casos graves, puede venir acompañado de neumonía. La infección causa que los alveolos (bolsas de aire) de los pulmones se inflamen y se llenen de fluido o pus.

Los pulmones pueden verse impedidos en su función, lo que dará como resultado menos oxígeno en el flujo sanguíneo.

“Sin un tratamiento, la muerte es inevitable”, dijo Médicos Sin Fronteras.

“Las muertes se producen debido a asfixia”.

Para evitar la infección, las autoridades recomiendan lavarse las manos de forma regular y “distanciarse socialmente”.

Alexandra Thompson