¿Debería Twitter convertirse en el nuevo WhatsApp?

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Photo credit: Esquire
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El futuro de Twitter. Los planes de Elon Musk para Twitter. Todo el mundo le está dando vueltas a qué va a pasar en el medio y largo plazo con la nueva adquisición de Twitter. El corto plazo está claro: nos esperan seis meses largos en los que se va a desarrollar toda la operación de compra-venta (que si procesos de due dilligence, que si revisión por parte de los mecanismos anti-trust en Estados Unidos), nerviosismo entre los empleados, ¿salida del actual CEO?, paralización de cualquier proyecto nuevo, cero contrataciones en la compañía... Vamos, lo normal. Pero el medio plazo, uf, ese medio plazo es insondable. Que sí, que están los planes de Elon Musk, el tipo que va a pagar 44.000 millones de dólares (en torno a 41.000 millones de euros) en efectivo por hacerse con el control total de Twitter, para llevar la compañía al siguiente nivel: libertad de expresión (su visión se reduce a no regular más allá de lo que ya dicten las leyes locales), código abierto (propone algoritmos de código abierto), lucha contra los bots (que, de momento, ha limitado a la autenticación de seres humanos en la plataforma)... (sí, básicamente, se reduce todo a estas tres patas), pero una cosa es poner estos planes sobre el papel y otra, muy distinta, llevarlos a la práctica. En noviembre de 2022, ¿en qué se traducirán los planes de Musk? Estamos hablando del mismo Elon Musk obsesionado con Bitcoin en Twitter.

El problema de la libertad de expresión, como siempre, son los límites. ¿Va a invitar a Donald Trump a regresar a Twitter? La lucha contra los bots puede ser un problema de ingeniería, un problema técnico que se puede resolver con unos y ceros, como el famoso botón para editar (garantizando que no se le da un mal uso... Facebook ya resolvió esto hace años) o como la mejora de los mensajes directos. Convertir las entrañas de Twitter en código abierto puede no ser una buena idea, ya que al final le estás dando los algoritmos de la plataforma a muchas de las personas contra las que has estado protegiéndote (y esto solo pensando en el spam), pero, al final, tampoco deja de ser una cuestión tecnológica, uno de esos retos que pueden gustarle a Elon Musk.

Musk a diferencia del resto del consejo de administración de la compañía es un heavy user de Twitter y puede tener muchas soluciones en la cabeza aunque solo sea como usuario activo, por no hablar del rendimiento que le ha sacado a la aplicación . Pero ¿y la libertad de expresión? Tiene que ver con la naturaleza humana. No se puede solucionar con ingeniería es demasiado complicado. ¿Cómo garantizas conversaciones saludables en Twitter si vuelves al Twitter de 2016, que es básicamente lo que quiere hacer Musk? Mayor libertad de expresión puede llevar a convertir a Twitter no ya en el Twitter de 2016 en 4chan o, peor aún, en ese experimento llamado 8chan. Resulta innegable que la supresión del discurso que despreciamos puede llevarnos hacia la supresión del discurso que apreciamos, como ha ocurrido a lo largo de la Historia.

Sin embargo, Twitter y las otras grandes redes sociales, que básicamente se pasaron sus primeros años de vida calificándose a sí mismas como "las defensoras de la libertad de expresión", principalmente como excusa para absolverse de cualquier responsabilidad real de moderar sus plataformas, siempre han pensado que el mercado se gestionaría solo. Y no, no se gestiona solo, al menos no a gran escala. Como ha señalado el autor de Antisocial: la extrema derecha y la libertad de expresión en Internet (Capitán Swing), uno de los analistas más activos de los efectos de las redes sociales en la libertad de expresión:

Con una velocidad sorprendente, las redes sociales diezmaron a los medios profesionales, desgastaron nuestra vida cívica, nos engatusaron a tener relaciones poco saludables con nuestros teléfonos y entre nosotros, recolectaron y monetizaron nuestros datos personales, deformaron nuestros cerebros y nuestra política, y nos volvieron frágiles y nerviosos. y frágil, todo mientras unos pocos empresarios e inversores continuaban beneficiándose de nuestra adicción y confusión. Las redes sociales no eran la única fuerza maligna en el mundo, pero ciertamente no parecían estar ayudando. Apenas unos años después de este experimento global sin precedentes, varias democracias liberales anteriormente estables se encontraron al borde del autoritarismo. Gran Bretaña abandonó la Unión Europea, Brasil y Filipinas pasaron a ser gobernados por matones que rutinariamente amenazaban con matar a sus oponentes políticos, e India, que alguna vez fue un faro del pluralismo religioso, descendió a laViolencia mafiosa islamófoba . Parecía como si no hubiera más formas de que la pesadilla se volviera más terrible y, sin embargo, siempre lo hacía. Muy pronto, millones de estadounidenses se radicalizaron y un día, unos cientos de ellos formaron una turba y asaltaron el Capitolio , colocando bombas. Durante años, a los magnates de las redes sociales se les ha permitido evitar la rendición de cuentas al confiar en abstracciones aireadas : queremos cambiar el mundo ; creemos en las personas ; apoyamos la libertad de expresión . Ya es hora, como mínimo, de sopesar los beneficios de estas abstracciones frente a una explicación franca del daño medible y tangible de las redes sociales.

¿Qué es Twitter en el fondo? Una red social a través de la cual las personas se comunican entre ellas con mensajes cortos. ¿Qué redes han conseguido automoderarse sin limitar la libertad de expresión y, mejor aún, autogestionarse? Principalmente Reddit, porque ni Twitter ni Facebook lo han conseguido. ¿Y si todo Twitter fuera privado? ¿Tiene sentido entonces cerrar la red social y convertirla, por ejemplo, en un producto híbrido de WhatsApp y Reddit para compartir información y opiniones con una red de contactos privada sin estar expuesta al escrutinio público más fácil de monetizar? No es algo con lo que no haya experimentado Twitter antes. En el fondo se trataría de seguir invirtiendo en mejorar los Mensajes Directos de Twitter y en Twitter Communities, lo más cerca que ha estado Twitter de convertirse en una app de comunicación entre grupos limitados, y en buscar un modelo híbrido. Sería un híbrido: un Whasapp por intereses al estilo de Reddit, una forma más llamativa de nombrar a un Reddit privado. Espera, ¿eso no lo hace ya Discord? ¿Con la misma información que ya se tiene de los 330 millones de usuarios de Twitter? Hmmm, lo dudo. El caso es que la moderación por grupos es mucho más fácil y en grupos sí es posible la autogestión automática (los subreddit que tienden a enloquecer y son rápidamente apaciguados por los moderadores son el mejor ejemplo).

Un reciente estudio apunta que Twitter únicamente tiene 100 millones de usuarios activos de su base total de 330 millones de usuarios. Si lo comparas con los 2.900 millones de Facebook o con los 2.000 millones de WhatsApp tampoco es tanto. Es lógico que pierda usuarios activos a medida que los discursos políticos y la red se polarizan. La pandemia ha contribuido a ello, sin lugar a dudas. Y eliminar las restricciones que Twitter ha impuesto desde 2016 no va a contribuir precisamente a aumentar la actividad de esos 230 millones de usuarios 'dormidos'.

Y, ojo, que estamos hablando de todos los problemas que tiene la plataforma sin hablar de su principal problema: ¿cómo consigues que gane dinero? Me refiero a cómo lo consigues, porque estamos hablando de una empresa que tiene en torno a 4.000 millones de dólares de costes operativos. ¿Es suficiente con Twitter Blue? ¿Una suscripción mensual para acceder a funcionalidades premium (funcionalidades que, ejem, no son para tanto como el botón de deshacer o las (pocas) opciones de personalización)? La cuestión es que tiene que huir del modelo tradicional de publicidad. Creo que la mejor forma de entender por qué no gana más dinero Twitter con un modelo tradicional de es compararla con Instagram. En ambas redes sociales cualquiera puede seguir a cualquiera y los perfiles son públicos en ambos casos de forma predeterminada (ambas tienen la posibilidad de convertir los perfiles en privados). En Twitter tienes fotos y vídeos, pero el corazón del servicio es el texto (y, por supuesto, los enlaces), mientras que Instagram, por otro lado, no es más que fotos y vídeos. Y ahora viene lo importante: el objetivo de Twitter es transmitir información. Instagram solo pretende entretener y lo hace en un entorno de aspiración, no de información. Instagram es, por lo general, un medio de escape. Twitter una fuente de información: para informarse, informar, opinar, siempre combativo. A la publicidad le interesa siempre la respuesta directa. Así no va a ganar nunca dinero Twitter. Pero y si Twitter Blue oscilara hacia un híbrido de app privada de comunicación de información dentro de grupos de interés.

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