El debate más bochornoso en la historia de 'La isla de las tentaciones'

Cine 54
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Por Valeria Martínez.- La expectación era máxima. El último debate de La isla de las tentaciones llegaba con el reencuentro de Lucía, Isaac y Marina; era la gala de las explicaciones, de poner punto final a los dramas y dejarnos libres de reality por unos días hasta el comienzo de Supervivientes 2021. Sin embargo, los fieles espectadores del programa fuimos testigos de un espectáculo bochornoso. Un show de insultos, gritos y patetismo gratuito que más bien se parecía a un patio de colegio en donde Sandra Barneda era la maestra desbordada.

El debate se convirtió en un espectáculo vergonzoso innecesario que, en lugar de poner la guinda final, terminó ensuciando el buen hacer del programa durante los últimos dos meses.

Imagen: Twitter.com/islatentaciones/; Mediaset
Imagen: Twitter.com/islatentaciones/; Mediaset

La cosa empezó con el pie derecho gracias a la representación del amor y el buen humor que son Lara y Hugo. No contaron nada nuevo ni relevante pero verlos siempre es agradable. Son el ejemplo de que las tentaciones son invisibles cuando se ama de verdad, y sin quererlo se han convertido en abanderados del programa. Ellos son la prueba de que el amor lo puede todo y que La isla de las tentaciones no solo sirve de escenario para romper parejas, que allí también se puede superar el reto y salir reforzados. Sin darse cuenta se han convertido en el mensaje más atractivo para futuras parejas que dudaran con ir al reality.

Tras el encuentro de Marina y Jesús, con unas disculpas aprendidas para la cámara y un cuento que ya habíamos oído en el reencuentro previo, llegó el bochorno. Isaac entraba en plató para, supuestamente, “contarlo todo” y aclarar de una vez por todas qué pasó con Lucía. Había muchos “por qué”, “cuando” y “cómo” que explicar a la audiencia que llevaba varios meses siguiendo la historia. Sin embargo, en cuestión de minutos éramos testigos de un espectáculo de machos cabríos patético.

Isaac sacó esa faceta sibilina que mostró en la hoguera de confrontación con los solteros, lanzando un zasca a Jesús que no venía a cuento. Tras ver las imágenes del reencuentro de seis meses después apuntó que el chico les había conseguido el piso de Sitges donde Marina y él vivieron durante un mes al comparar la corbata que llevaba con la de un agente inmobiliario. El acto de provocación tan innecesario generó una situación incómoda para todos en plató. Jesús lo llamó “payaso”, Manuel le dijo “mongol” e Isaac tuvo la desfachatez de pedir que no le faltaran el respeto.

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Tú eres el primero que has hablado de mí diciendo que no tengo valores” le respondía Manuel mientras se levantaba del asiento, e Isaac respondía pidiéndole que se acercara, como buscando una confrontación física y olvidando por completo que estaba en un plató de televisión con millones de personas mirando. Vamos, que el chico se creyó que estaba en un capítulo de Gandía Shore.

Lucía se metía a los gritos defendiéndolo, Isaac que decía a Manuel “estoy vacunado contra los envidiosos” y remataban llamándose “payaso” mutuamente mientras el gaditano provocaba a su ex riéndose con malicia. Patético.

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Sandra Barneda actuó enseguida alzando la voz y amenazando con echarlos del plató advirtiendo: “cachondeo el mínimo”. Pero sus amenazas duraron poco. Los protagonistas comenzaron a sacar temas que no venían a cuento, siempre a los gritos, Manuel riéndose con provocación por debajo, micrófonos abiertos que tapaban lo que el protagonista de turno estaba diciendo. Lucía que reaccionaba a las provocaciones de Manuel y los ataques contra Lobo a los gritos sin importarle si le habían dado paso o no; Jesús que cuchicheaba todo el tiempo e Isaac mientras bailando cada vez que subía una canción. 

"No sé si nos tomáis por tontos" decía Nagore en un momento del debate, representando a los espectadores que no dábamos crédito desde casa. En realidad, ella fue la que más alzó la voz en varias ocasiones y puso los puntos en momentos de tensión verdulera, pero de nada sirvió. "Calma a los machos" dijo Sandra Barneda en una ocasión a Jesús y Manuel que seguñian cuchicheando, pero cada petición de silencio duraba poco tiempo.

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El debate terminó con los espectadores sin haber entendido nada de lo que pasó entre Isaac y Lucía. Detalles contados a cuentagotas, insultos de por medio, gritos y voces cortando testimonios y peleas por doquier, mientras Sandra Barneda perdía el control de la situación.

Sandra recién fue rotunda cuando se terminaba el segmento de Isaac y Marina, pero en lugar de criticar el bochorno que le hicieron pasar los concursantes, criticó a Lobo por su actuación con las dos chicas fuera del reality. La presentadora dijo que estaba "en caliente" con todo lo que había escuchado y rompió con su papel para cantarle las cuarentena, aunque creo que a más de uno nos hubiera gustado que fuera así de firme en más ocasiones durante los gritos e insultos.

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Lo que vimos fue un espectáculo de testosterona adolescente, de jóvenes que no supieron comportarse dadas las circunstancias, con Manuel, Jesús e Isaac montando un show por ver cuál era el más machito de los tres. Un final bochornoso para la que había sido la mejor edición del reality.

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Fuente de la imagen: Twitter.com/islatentaciones/; Mediaset