Dasic Fernández, un artista chileno de renombre que no olvida el aerosol

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Miami, 22 sep (EFE).- El chileno Dasic Fernández no olvida sus orígenes artísticos callejeros y por eso le pone un toque de aerosol a sus pinturas, como las de su primera exposición individual en Estados Unidos, entre las cuales hay una creada para apoyar que Chile tenga una constitución no nacida en "una dictadura".

"Todavía estoy un poco en shock", dice a Efe en la galería Goldman Global Art (GGA) de Miami, donde se inaugura su exposición este jueves, al hablar de la victoria del "no" en el reciente plebiscito al que fue sometida la propuesta de nueva Carta Magna que respaldaba el Gobierno del presidente Gabriel Boric.

Una de las más de 20 obras de la exposición, "The Lightness of Being", destaca por la ligereza del ser en español, su vibrante colorido y el protagonismo de la figura humana. Fernández, de 36 años, la hizo "para poner sobre tela" una ilustración, luego convertida en animación, con la que participó en la campaña para animar a los chilenos a votar "sí".

ESPERANZADO CON UN CAMBIO

Este artista urbano de renombre internacional, que transformó el Paseo Bandera de su natal Santiago con una instalación 3D y el desierto de Arabia Saudí con "El reloj de los tiempos", dice que ha pensado "mucho" acerca del 62 % de "noes" que arrojó la consulta del 4 de septiembre.

Como persona "muy positiva" sigue "esperanzado" en que el proceso termine de la "mejor manera" y que triunfe la idea de que "sí se pueda escribir una nueva constitución".

"Que no sigamos regidos por la Constitución actual, que viene directamente de la dictadura (encabezada por Augusto Pinochet)", subraya.

Pero no es la política lo que más interesa a Dasic, sino el arte, en el que está desde los 14 años, primero como grafitero en Santiago buscando dónde pintar y luego, desde 2009, en Nueva York pintando murales, esta vez con permiso de distintas instituciones y comunidades.

Por el arte dejó en quinto año sus estudios de arquitectura. "Necesitaba el tiempo completo", subraya en la entrevista realizada en la galería GGA, situada dentro del recinto del famoso museo de arte urbano conocido como "Wynwood Walls", en cuyas paredes pintó por primera vez en 2016.

Uno de sus murales, de 2019, se salvó de la renovación que cada cierto tiempo se hace para dar a nuevos artistas la oportunidad de exponer en este museo a cielo abierto.

EL ARTE DE DASIC

"Mi idea y mi foco se concentran en las personas, en la gente. En el potencial, las capacidades y especialmente los sentimientos que creo que compartimos... El tratar de dejar reflejados estos sentimientos en una imagen es la base de mi trabajo".

La naturaleza dice que es un elemento más dentro de la composición, porque le "gusta ver la vida siendo parte de la naturaleza".

Sin embargo, la figura del colibrí se repite, porque le gustan y que ve muchos en el lugar donde tiene su casa en Santiago, pero también porque le inspira el hecho de que sea la única ave que "puede volar en reversa, pero debe hacerlo con la vista al frente".

Para Fernández, el colibrí encierra una enseñanza: se puede visitar el pasado pero siempre mirando al futuro.

El artista, que ahora vive a caballo entre EE.UU. y Chile, donde todo es "más lento" y tiene tiempo para poner "los pies sobre la tierra" y pensar sobre su arte, dice que su transformación en un pintor de lienzo y pincel fue por "necesidad".

"Vivía en un lugar muy pequeñito donde quería pintar (con aerosol) sobre tela, sobre canvas y no tenía el espacio para hacerlo. Entonces me vio obligado a usar pincel", dice, mientras muestra en las obras que ahora expone en Miami los toques con spray que hace para darles un efecto distinto y no olvidar.

El colorido de sus cuadros es el mismo de los murales. Colores vibrantes que cubren las piezas de las que componen sus figuras humanas y les dan un aspecto multicolor, semejante al de los trajes de arlequín.

"Yo empecé a pintar con colores porque, bueno, pintando en la calle me di cuenta de que una de las cosas más importantes es atraer la atención, cómo tenemos que competir contra la publicidad y con muchas cosas. Por eso es que me enfoqué en la figura humana y en los colores, porque es una manera de llamar la atención y una vez que ya tienes la atención de la gente, podemos meter el mensaje", dice.

A sus 36 años, cuando piensa en su futuro, no ve otro mundo que el artístico y lo que más le duele es la injusticia en todas sus formas, incluyendo la falta de oportunidades.

Ana Mengotti

(c) Agencia EFE