Daniel Ruiz retrata a la generación "acomodada" de los 50 años en una novela

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Madrid, 4 jun (EFE).- Una fiesta de antiguos amigos del instituto para celebrar el 50 cumpleaños de uno de ellos ha servido al escritor sevillano Daniel Ruiz para retratar en una novela a esa generación "acomodada" que está instalada en los espacios de poder y que ha hecho poco ejercicio de autocrítica, asegura.

"Amigos para siempre", editada por Tusquets, es la última novela de Ruiz (Sevilla, 1976) que asiste al encuentro de este grupo de amigos que, a pesar de que tomaron caminos distintos y de que ya no se ven con frecuencia, permanecen unidos. Ellos y sus parejas forman el chat de WhatsApp "Amigos para siempre" y se las prometen muy felices en la celebración de un cumpleaños.

Ruiz, que con su novela "La gran ola" (2016), una sátira sobre el "coaching", ganó el premio Tusquets, recuerda en una entrevista con Efe que "Amigos para siempre" le permitió "convocar" una fiesta durante el confinamiento por la pandemia a través de la literatura.

Así, explica, la angustia que afrontó durante el confinamiento hizo que se volcara en la escritura de una forma intensiva y se convirtió en un "espectador invisible" de ese grupo de amigos: "estaba en una esquina de esa fiesta escuchándolo todo y viendo cómo se despellejaban".

"Acompañé al grupo durante esa noche, en esa enorme farra, hasta la madrugada, y cuando terminó me costó despedirme de ellos. Pero en esta ocasión, en vez de el vacío que suelo sentir cuando acabo una novela, tuve una sensación de resaca", asegura Daniel Ruiz, que destaca que este libro le salvó de caer en una depresión durante la pandemia porque le sirvió de cobijo.

Pero el origen de la historia fue comprobar cómo las cuestiones políticas se han introducido en las relaciones familiares y de amigos "hasta el punto de contaminarlas y mandarlas al traste".

La relación que une a sus protagonistas amigos del instituto "se basa en determinadas liturgias muy nostálgicas; su amistad no ha evolucionado" y en cierto modo está viciada porque son personas que se conocen desde hace años, con roles asumidos desde la adolescencia y la juventud.

En su novela aborda todas las preocupaciones que asaltan a esa generación y "al inevitable momento de rendición de cuentas con la pareja, con el sexo, con el cuidado de los hijos, aspiraciones no satisfechas y el poder".

En la novela realiza una especie de radiografía de los pertenecientes a la generación del "boom" y la generación X, nacidos a finales de los 60 y 70: personas criadas "al calor de los rescoldos de la sociedad del bienestar que nos dieron nuestros padres y a los que nos han ido muy bien las cosas", indica el autor.

"Una generación que ha accedido al poder con poco trabajo de revisión y de autocrítica de cómo ha llegado y que hemos sido un poco egoístas con las generaciones que vienen después", sostiene.

Uno de sus personajes, la novia milénial de uno de los amigos, "encarna el reproche de las generaciones que vienen por detrás, a las que hemos mantenido cercenadas y a las que reprochamos con condescendencia sobre la falta de empuje".

(c) Agencia EFE