Daniel Arrom, campeón en Kona: "La esclerosis múltiple me impulsó a tener más prisa"

el triatleta español con esclerosis múltiple daniel arrom compite en el ironman de kona
El triatleta con esclerosis múltiple y oro en KonaIronman

Decir que a Daniel Arrom le cambió la vida cuando estaba en el hospital con 24 años sería caer en el tópico. Además, fue algo más. Aquel día se le podía haber caído el cielo encima porque le diagnosticaron esclerosis múltiple, una enfermedad degenerativa que le iba a acompañar para siempre. No obstante, ante el mazazo de la noticia el balear decidió que era el momento de buscar el sueño que siempre había querido y que nunca había intentado: competir en un ironman.

Paradójicamente, hasta su diagnóstico, el joven de Inca no había experimentado la competición en el triatlón. Ni en distancias cortas ni en largas distancias. Se había aficionado a la bicicleta de montaña y ya entrenaba con intención de probar. Pero fue la esclerosis múltiples lo que activó más su deseo. "En el hospital recuerdo que fue un poco chocante, pensaba 'Al final no podré hacer un ironman'", recuerda sobre su reacción.

Así que su cabeza activó una cuenta atrás. "El simple hecho de que recorrer en un día 3.800 metros nadando, 180 en bici y 42 corriendo me chocó y me impactó; y dije, 'Quiero intentarlo, hacerlo algún día'", explica sobre su motivación. "Que me diagnosticaran con 24 años esclerosis múltiple casi me impulsó a tener más prisa. Me he ido comiendo etapas porque hay gente que quizás hubiera intentando un olímpico y yo empecé con un 'half' y al siguiente un ironman", repasa.

"Con 26 años hice el primero. Tenía prisa porque no sabía si el día de mañana no pudiera hacerlo porque me afectara gravemente o no pudiera mover alguna extremidad. Y he podido hacer 8 y quiero hacer muchos más", insiste con pasión el campeón del mundo.

Diez años después, Daniel Arrom no solo sabe lo que es sufrir y disfrutar el multideporte de natación, bicicleta y el maratón final de carrera a pie, sino que se ha colgado el oro en la categoría Psysically Challenged (PC) en Kona, el Ironman más legendario y Mundial de la especialidad.

daniel arrom llega en primer lugar en la categoría pc en el ironman de kona
Ironman

La preparación a Kona supuso entre 18 y 20 horas semanales de entrenamientos a las órdenes de Carlos Tur. Acudía a las 7 de la mañana a su puesto de encargado en un taller de automóviles y por las tarde encadenaba dos sesiones diferentes de preparación.

A esto había que añadir la dificultad de su discapacidad, aunque para Daniel Arrom eso es lo de menos. "La lesión grave que tengo es el nervio óptico del ojo derecho; veo muy poco. Si me tapo el izquierdo, no veo", resume. No obstante, el triatleta huye de cualquier tipo de excusas por su discapacidad de un 30 % cuando relata su vida de deportista. "Me he acostumbrado, hago vida normal. Con el izquierdo veo perfectamente. Puedo tener a veces sensaciones mías de adormecimiento y te puedes preocupar, pero no le doy mucha importancia a no ser que sea algo grave, sea un brote y tenga que ir al hospital", comenta.

Oro con diarrea para Daniel Arrom en Kona

Regresado de Hawái, Daniel Arrom todavía disfruta de los recuerdos después de varios días en la isla hawaiana. De su experiencia lo que más le ha gustad es el ambiente. Sin embargo, como competidor innato que es, le ha quedado un poso agridulce por culpa de un problema digestivo en el último segmento de la prueba.

"Estaba corriendo bien de ritmo pero es verdad que a 17 kilómetros tuve que parar en los baños, tuve diarrea y la carrera cambió totalmente. Me tocó ir a sobrevivir y ni me fijaba si iba primero. Cuando me metía en los baños no me fijaba si me pasaban los de mi grupo. No me había pasado nunca y lo pasas mal porque física y muscularmente estás bien, pero con el dolor de barriga, la flojera y todo el rato entrando a los baños...", revela el deportista balear. "Salí a la maratón sin sales, quizás me hidraté demasiado por el miedo de que hay mucho calor y humedad y bebí más de lo que habitualmente bebo. O el Gatorade, que es lo que dan allí y yo no suelo tomar", se plantea Daniel Arrom.

daniel arrom compite en bicicleta en el ironman de kona
Ironman

El nuevo reto de Daniel Arrom: mejorar frente a una enfermedad degenerativa

Daniel Arrom no considera que su logro sea extraordinario porque ha comprobado como otros compañeros de deporte han superado mayores adversidades en la vida. De hecho, le cuesta desprenderse de la mentalidad deportiva ambiciosa de mejorar sus tiempos por mucho que el cuerpo plantee límites. "Una enfermedad neurodegenerativa significa que mi sistema nervioso se va deteriorando en mayor o menor medida. Aunque no te des cuenta y con los años vas a peor. A veces lo pienso, que con mis ganas de estar a mejor nivel y competir con gente de grupo de edad a veces es frustrante y te tienes que poner los pies en la tierra. Soy el primero que no valoro lo que hago teniendo esclerosis múltiple, sino como deportista", confiesa. "Hay que asumir que puede haber un deterioro y voy a empeorar en vez de mejorar", apunta el triatleta que ha terminado en menos de diez horas un Ironman.

No obstante, el deportista enfrenta este diagnóstico para el futuro con su realidad presente. "Espero que no sea así. Mis sensaciones no eran de haber empeorado, sino que he mejorado muchísimo corriendo. Yo creo que estaba mejor incluso que cuando hice 9h29. Mi punto débil era corriendo a pie y ahora voy mejor", razona.

De hecho, su deseo incluye saltar un peldaño en el Ironman de Hawái. Porque la experiencia ha servido como estímulo para hacer algo más. "Kona es especial porque es La Meca del triatlón. Aspiraba a hacer mejor tiempo, así que habrá que volver. Pero tengo claro que si vuelvo mi idea es volver en grupo de edad. Tengo una discapacidad del 30 % pero uno es ambicioso como atleta al final y quiere hacerlo lo mejor que pueda", avisa.