Dakota ya no es la joven conflictiva del pasado y da lecciones sobre las relaciones entre padres e hijos en TVE

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Si alguien nos hubiera dicho seis años atrás que Dakota Tárrega y su madre iban a estar dando consejos sobre buenas relaciones entre padres e hijos, nos hubiera costado muchísimo creerlo. Y es que muchos recuerdan todavía los gritos e insultos que lanzaba contra su familia cuando saltó a la popularidad como una de las jóvenes más conflictivas de Hermano Mayor en 2014. Es por ello que los espectadores de la noche del lunes se quedaron atónitos al verla en Quien educa a quien, el debate que emite La 1 de TVE tras los capítulos de HIT.

Dakota en Quien educa a quien (Fuente: Twitter, RTVE)
Dakota en Quien educa a quien (Fuente: Twitter, RTVE)

En este espacio presentado por Mamen Asencio se habla sobre diferentes problemáticas actuales en las relaciones entre padres e hijos, a colación de los conflictos que presenta la nueva serie de Joaquin Oristrell sobre un profesor (Daniel Grao) que llega a un instituto a reeducar a jóvenes violentos y conflictivos, pero también a sus padres, dando lecciones de cooperación entre padres, alumnos y profesionales de la educación, pero manteniendo siempre una postura firme y de mano dura.

Y vaya sorpresa se llevó más de uno al ver a Dakota, seria y mirando fijamente a la cámara, al inicio del programa dejando claro el motivo de su presencia. Estaba allí para dar testimonio de que“de todo se sale” y la acompañaba su madre, aquella que en 2014 la describía como “violenta, déspota y dictadora” cuando pedía ayuda a Pedro García Aguado en la séptima temporada de Hermano Mayor.

Desde el arranque del programa Mamen Asencio anunciaba que iban a hablar sobre la violencia de padres contra hijos y viceversa, una situación que, según las noticias recientes, habría empeorado durante el confinamiento, e iban a intentar entre todos los presentes a encontrar causas y soluciones. Allí estaban varios “expertos” que “están acostumbrados a lidiar con vidas muy difíciles”, como dos psicólogos especializados, un filósofo, el director de la serie y dos protagonistas de historias vividas en carne propia, y una de ellas era Dakota Tárrega. Más tarde entraba su madre y no solo demostraban lo mucho que han cambiado sino que la elección de tertulianas era de lo más acertada.

Recordemos que cuando conocimos a Dakota en Hermano Mayor era una joven violenta y con problemas con el alcohol que había caído en una espiral autodestructiva que arrasaba a su paso tras la muerte de su hermano dos años atrás. La relación con sus padres y su hermana Tamara era un absoluto infierno. Ella los culpaba por la muerte de su hermano, que había sufrido adicciones, y sus arrebatos contra ellos eran tan agresivos que la hacían “inaguantable”, en palabras de su madre. Había participado en peleas y altercados fuera de casa y tenía una actitud extremadamente déspota, y fue en el mismo programa que hizo terapia y logró asimilar el daño que estaba provocando, a su familia y a ella misma.

En mi caso la culpa no la tienen mis padres, la tengo yo” decía Dakota en el debate del lunes al hablar sobre la culpa que puede recaer en los padres cuando existen adolescentes conflictivos. Y así, desde la grada, su madre recordaba la historia de que Dakota había tenido una adolescencia normal hasta los 16 años, “que pintaba, hacía deporte y tenía buenas notas”, hasta que vivieron la muerte de su hermano mayor por culpa de su adicción a las drogas a los 25 años.

La madre recuerda que toda la familia estaba “destrozada” y no supo cortar a tiempo el espiral en el que estaba cayendo Dakota. Era mi hermano favorito y me eché a la mala vida, a las drogas, a todo. Y todo lo hice fatal pero estoy arrepentida y todo el mundo puede cambiar” sentenciaba la concursante de realities demostrando que el cambio es posible, como dice ella.

No hay hijos problemáticos, hay hijos con problemas” añadía la madre de Dakota sirviendo como la voz de la experiencia y alejando el debate que pudiera culpar directamente a los adolescentes. “Un adolescente no se comporta así, siempre hay una razón, una causa” añadía mientras Dakota se emocionaba.

El debate de La 1 se antoja redondo para continuar la conversación sobre las problemáticas que plantea HIT. Cabe destacar que en apenas dos episodios emitidos, la serie logró captar la atención de los espectadores (esos que no están enganchados a Mujer en Antena 3 -que ya son pocos a juzgar por los datos de audiencia- o Idol Kids en Telecinco) con sus lecciones de tolerancia -aunque con polémica incluida- o mensajes sobre la presencia de la violencia en la sociedad actual como el que dejó en la noche del lunes.

Pero más allá de la sorpresa de ver a Dakota en la cadena pública tras participar en varios realities de Mediaset como Cámbiame y Supervivientes, se antoja muy positivo verla dando testimonio para bien, compartiendo su experiencia para que otros aprendan de ella, algo que jamás hubiéramos creído posible años atrás. Incluso compartiendo riñas graciosas con su madre al no ponerse de acuerdo si son amigas o no.

Sin dudas, a pesar de los arrebatos de Dakota en los realities del pasado o incluso en sus redes sociales cuando responde a haters o comentarios, es evidente que ha pasado el tiempo y ha cambiado. Aquella joven que se convirtió en fenómeno viral con frases como “de la cárcel se sale, pero del cementerio no” o “tú no me hables que mira, me pica la nariz y eso significa movida”, ha madurado y trabajado su dolor. Ahora sirve de testimonio y como voz de la experiencia. Vamos, ya pueden ir convirtiéndola en presentadora de una temporada de Hermano Mayor…

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