Ni dólar, ni plazo fijo: qué inversión le ganó a una inflación récord de más del 30 por ciento

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Ante una inflación record durante el primer semestre y pronósticos poco alentadores de cara a la segunda mitad del año, la decisión de dónde invertir los pesos no sólo no fue facil sino que además no tuvo los resultados esperados en un contexto en el cual los mercados financieros tanto en el exterior como locales se encuentran sufriendo caídas adversas en sus valores y la recuperación parece estar muy lejos.

La principal causa de lo ocurrido globalmente hasta el momento tiene que ver con que los principales agentes de la economía americana reconocen a la inflación como un problema que está llevando más tiempo del esperado ajustar. El presidente de la Reserva Federal de EE. UU. (FED) aceptó que, el dato de inflación muestra la mayor alza en 40 años, con un aumento de un 8,6% interanual para mayo del 2022, por lo cual las autoridades monetarias decidieron aumentar las tasas de interés como herramienta para desacelerar la inflación.

Tomemos en cuenta que la tasa que maniobra la FED es denominada como "libre de riesgo" debido a que el tesoro de EE.UU. tiene una fuerte reputación en el cumplimiento de obligaciones.

Los alimentos fueron la mejor "inversión" del semestre

Stockearse de alimentos, lo que le ganó a la inflación

La pregunta es: ¿qué inversión le gana en el primer semestre a esa inflación de casi el 30%? Si observamos el panel argentino de las principales inversiones como el Merval, tuvo un rendimiento para primer semestre de un 2,9% y los bonos del tesoro como el TX23 de 19,4 por ciento.

Los dólares financieros se encuentran en el rango de rentabilidad de entre un 19% y 24%, los Cedears tienen caídas del -28% y -19%, la principal criptomoneda como el bitcoin fue la sufrió la mayor caída con más del 50 por ciento.

El plazo fijo tradicional con una rentabilidad del 23,8%, mientras que inversiones que siguen a la inflación como los plazos fijos UVA tuvieron una mejora semestral del 34,2% (única inversión que fue redituable contra la inflación).

Si nos alejamos del panel financiero y vamos por ejemplo a los elementos de la canasta básica, veremos que haber invertido en harina, huevos, leche o fideos son activos no financieros, pero bienes de consumo masivos que mostraron rendimientos que le ganaron a la inflación ya que su rentabilidad de haber podido stockearlos ronda en el rango del 35% y 60 por ciento.

Es decir, que en un país con una inflación anualizada de más del 70% nos permite ver que invertir en comprar harina de trigo con una rentabilidad del 51,4% en su stockeo genera más rendimiento que adquirir un auto que hubiese rendido un 28% o comprar oro que generó solo un 12% en ese semestre.

 

La situación inflacionaria es una problemática global que se encuentra comprometiendo al mundo debido a que el "soft landing económico" que propone Powell para hacerle frente a la inflación americana, puede traer recesión en el mundo debido a su endurecimiento monetario.

Por supuesto, dicha decisión arrastra a economías emergentes como la argentina. Sin embargo, las cuestiones domésticas son las que ponen en mayor peligro a nuestra economía.

Atesorar azúcar o harina en vez dólares

La distorsión de precios hace que sea mejor elegir invertir los pesos en stockeo para protegerse contra la inflación sea atesorando azúcar o harina en lugar de algún dólar financiero o un bono del tesoro, muestra que aún las autoridades monetarias continúan sin atacar de fondo la inflación.

Ya sea en el corto o mediano plazo un shock como la estanflación que se está generando en EE.UU. pueda ser la estocada final que tenga que recibir nuestro país, para que la crisis inflacionaria argentina sea corregida por el mercado por la acumulación de las distorsiones macroeconómicas locales a las cuales se les sumarían los inconvenientes globales.

Suba de tasas para enfriar la economía

Por lo que cada aumento en las tasas en el tiempo serviría para "enfriar la economía", ya que permitiría reactivar el ahorro y desactivaría el consumo presente.

El último aumento de 75 puntos básicos es uno de los más importantes desde 1994, llevando así a la tasa a un 1,5% lo cual permitiría llevar a los niveles de empleo al máximo, además de recalibrar el objetivo de inflación entorno a un 2 por ciento.

 

Bajo esta política monetaria hawkish (políticas en donde el BCR opta por aumentar la tasa de interés para fortalecer el dólar) el comité monetario -mediante el aumento de la tasa de interés- se encuentra influyendo en los principales indicadores bursátiles de Wall Street.

El Nasdaq 100 (índice bursátil que recoge los 100 valores de compañías tecnológicas) es uno de los indicadores que anticipan bajas unos meses antes de las crisis. Por ejemplo, esto se puede ver en la crisis del 2008, donde este indicador sufrió una baja del 10% meses antes que se presentará la crisis.

Otro caso también fue en la crisis sanitaria que generó otra caída en el índice por debajo del 12% y ahora que se encuentra nuevamente en su tendencia bajista pero que termina la serie con una mejora de 1,48 por ciento.

 

Luego, tenemos el caso de los otros 2 índices clave como el Dow Jones (indicador bursátil que muestra el comportamiento de las 30 principales acciones del sector industrial americano) y el S&P500 (representa el benchmark de las acciones de alta capitalización en EE. UU.), los cuales sirven como pronosticadores previos a las crisis.

Indicadores en caída

En la actualidad, estos indicadores muestran su cuarto pico de caída más elevado después de la crisis subprime del 2008, la crisis del techo de la deuda del 2011 y la crisis sanitaria del 2020. Por lo cual, se espera que estos indicadores sigan un curso negativo hasta encontrar señales solidas que la economía se enfría ante la escalada inflacionaria americana

 

 

Tomando en cuenta todo lo ocurrido a nivel mundial, es de esperarse que países emergentes como el nuestro sufran la onda expansiva global ya que se espera una salida de capitales. Esto sería un estímulo más para presionar sobre el dólar y por supuesto sobre la meta de acumulación de reservas.

Sin embargo, recargar todo el peso de la inflación nacional a cuestiones internacionales, sería no ver todo el escenario completo, ya que el aumento acumulado de precios en EE. UU. es de 4,8% si lo comparamos con el 29,3% acumulado para nuestro país. Es claro que la explicación de nuestra inflación tiene más causas locales que internacionales.

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