10 hechos curiosos sobre el hielo que te sorprenderán

Miguel Artime
·7 min de lectura
Bloque natural de hielo de 4 toneladas en una playa de Islandia. (Imagen CC vista en Wikipedia).
Bloque natural de hielo de 4 toneladas en una playa de Islandia. (Imagen CC vista en Wikipedia).

España se ha disfrazado esta semana de Siberia gracias a la borrasca Filomena. Cualquiera que intente acercarse al interior de la península verá su camino dificultado por la nieve y el hielo. De hecho, el frío es tan acusado que ya solo falta que alguien vea a la célebre Scrat buscando su bellota entre las gélidas calles de Teruel (por citar a una localidad especialmente afectada).

Pero no todo es malo. Esta enorme masa de nieve y hielo terminarán por ir a parar a los embalses, alejando al fantasma de la sequía en los meses venideros. Y mientras tanto, podemos regodearnos de las preciosas estampas que ha dejado la nieve en nuestra poblaciones, y ya puestos aprender un par de cosas fascinantes y extrañas sobre el hielo que seguro que te sorprenden.

10 el agua fría no se congela por sí sola fácilmente

En efecto, si el agua fuese pura y no contuviese ningún tipo de impurezas (como el polvo) no se congelaría ni siquiera a 0º. Para que esto sucede los cristales de hielo deben poder “agarrarse” a algo para poder formarse. En ausencia de impurezas, la temperatura debe descender hasta los -42ºC para que el agua se congele. Por cierto ¿Sabías que bajo ciertas circunstancias el agua caliente se congela antes que la fría? Pues así es, y esta rareza se da gracias al efecto Mpemba.

Antigua nevera de los años 50, una de las primeras en comercializarse en España. (Crédito imagen todocoleccion.net).
Antigua nevera de los años 50, una de las primeras en comercializarse en España. (Crédito imagen todocoleccion.net).

9 recolectores de hielo

Tus bisabuelos probablemente vinieron al mundo antes de que se comercializaran los primeros refrigeradores domésticos de gas licuado, que no llegaron a España hasta comienzos de la década de 1950. Eso no significa que las amas de casa no conocieran el hielo hasta entonces. Antes de este avance, existían fábricas de hielo (la primera se instaló en Zaragoza en 1878) y suponían un enorme negocio. Pero antes de eso, existían personas que acudían a la montaña a recoger nieve, y que vivían de la producción rudimentaria de hielo. Conservaban la nieve en pozos y lugares sombríos y la prensaban con instrumentos de madera creando capas de diferente grosor (separadas entre sí con helechos para que no se adhirieran). En verano, salían a comercializar su producto, y era de lo más demandado.

8 Densidad

¿Prefieres darle un puñetazo a la superficie de un lago, o a un bloque de hielo? Seguramente optes por lo primero, lo cual podrá hacerte pensar que el hielo es más denso que al agua. No es cierto. Una cosa es que el hielo sea más duro que el agua, lo cual no discutimos, pero no es bueno confundir esta propiedad física con la densidad.

A medida que se enfría el hielo se expande, lo cual hace que las tuberías heladas terminen en ocasiones por reventar, y es que un litro de agua helada ocupa un 9% más de espacio, lo cual explica que el hielo flote “normalmente” (La explicación en el punto siguiente).

7 tipos diferentes

¿Creías que solo había un tipo? Te equivocas, existen hasta 16 variedades con diferentes propiedades. El más común (que enfría tus refrescos por el verano) es el hielo tipo IV. Las diferencias entre los 15 primeros tipos radican en la estructura de los cristales que lo componen, que varían según la temperatura y presión atmosférica presentes en el medio en que se forma. Como os decía, algunos muestran extrañas propiedades. Este es el caso del hielo XI, que es ferroeléctrico (es decir exhibe polarización eléctrica, la cual puede manipularse y revertirse). El hielo V tiene la estructura cristalina más compleja que se conoce, y el hielo III es más denso que el agua, por lo que si te lo sirvieras en tu copa ser iría al fondo.

Pero habíamos dicho que existían 16 ¿verdad? En efecto, el más extraño de todos ni siquiera tiene un número de clasificación, y se le conoce simplemente como hielo amorfo ya que carece de estructura cristalina. Este último el más común en el espacio.

Patinar sobre hielo, mejor cuando se hace voluntariamente. (Imagen creative commons vista en SnappyGoat).
Patinar sobre hielo, mejor cuando se hace voluntariamente. (Imagen creative commons vista en SnappyGoat).

6 Es resbaladizo

Como bien sabe el personal sanitario, (que estos días tiene que lidiar con algo más que el COVID) con el hielo llega siempre un alza en el número de fracturas y esguinces. Y es que las caídas y los resbalones están aseguradas. ¿Por qué? Los científicos no están del todo seguros pero creen que no es algo que se deba propiamente al agua congelada, que de por sí no resbala demasiado. El problema viene en realidad de una delgadísima capa de agua líquida que se forma en la superficie, la cual puede originarse con la simple fricción de nuestros zapatos al caminar por encima. Es esta finísima capa de agua, de un grosor equivalente a la centésima parte del grosor de un cabello la que nos hace resbalar y no el hielo.

5 Producción comercial de agua de lujo

Como en su día os comenté en este blog, existen iniciativas comerciales basadas en derretir hielo de iceberg (el más puro del mundo) para elaborar agua de mesa que se vende a precios escandalosos. En efecto, cada vez hay más empresas en Canadá, Noruega y Groenlandia explotando un producto abundantísimo para ellos. ¿Sabías que en 2017 se pensó en arrastrar un iceberg hasta Arabia Saudí, para venderlo allí? Afortunadamente el proyecto se desechó, imagino que por no ser tan lucrativo como habían planeado. En fin, si os apetece ser los más snob del mundo, podéis pedir agua Svalbardi a 79,95 EUR la botella, yo prefiero seguir usando la del grifo.

Muelle de hielo construido en la Antártida. (Crédito imagen antarcticfudgesicles).
Muelle de hielo construido en la Antártida. (Crédito imagen antarcticfudgesicles).

4 Material de construcción

¿Estáis pensando en iglús? También, pero no me refiero a eso. En la base McMurdo que los Estados Unidos tienen en la Antártida, una pequeña ciudad con capacidad para 1258 residentes en realidad, los barcos que suministran víveres o petróleo tenían verdaderos problemas para encontrar un puerto seguro. ¿Solución? En 1973 la marina estadounidense ideó una solución ingeniosa: construir un muelle con hielo. La idea funcionó tan bien que desde entonces han construido otros cinco atraques, cada uno de los cuales dura varias temporadas antes de derretirse.

3 Glaciares

¿Sabías que el hielo de los glaciares es fundamental para la vida? En efecto, tres cuartas partes del agua dulce de la Tierra se encuentra contenido en los glaciares y casquetes polares. Si el calentamiento global acaba por derretir toda esa agua, no solo perderíamos un recurso valiosísimo sino que además el nivel de los océanos crecería varios metros, sumergiendo buena parta de la línea costera que conocemos.

2 Perforadora de bloques de hielo

En los lugares que llevan permanente cubiertos de hielo desde hace cientos de miles de años (pensad en la Antártida o en Groenlandia) existe hielo a profundidades enormes que se formó hace más de 100.000 años. Los científicos llevan perforando en estos lugares desde 1955, extrayendo testigos de hielo que suponen todo un registro de la historia climática de nuestro planeta. Atrapadas en el hielo existen pequeñas burbujas de aire en las que es posible, por ejemplo, medir el nivel de CO2 que existía en la atmósfera cuando ni siquiera había Homo sapiens en Europa.

<i>Polaromonas vacuolata</i> criatura capaz de sobrevivir a temperaturas bajo cero. (Crédito imagen: genome.jigi.doe.gov).
Polaromonas vacuolata criatura capaz de sobrevivir a temperaturas bajo cero. (Crédito imagen: genome.jigi.doe.gov).

1 Indicador de vida extraterrestre

En efecto, el hielo no es más que un montón de hidrógeno y oxígeno comprimido, y como sabéis estos dos elementos resultan básicos para la aparición de vida. En cierto modo podemos decir que nosotros (como el resto de seres vivos) no estaríamos aquí de no ser por el hielo. Piénsalo, este mineral (sí, el hielo tiene esta consideración ya que se trata de un óxido de hidrógeno) se forma abundantemente en las regiones exteriores de cada proto-estrella, y se almacena en miles de cometas y asteroides. En la Tierra, buena parte del agua que hizo posible la aparición de la vida llegó desde el espacio en forma de impactos de cometas hace miles de millones de años. Además, en nuestro planeta existen organismos extremófilos que han evolucionado hasta ser capaces de prosperar en el hielo. ¿Por qué no habría de pasar esto mismo en otros mundos?

Me enteré leyendo Toptenz.net

Otras historias que te pueden interesar: