La mejor manera de hacer un cumplido a alguien que ha adelgazado

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Photo credit: Slim Aarons
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No, adelgazar no debería ser sinónimo de éxito, ni algo de lo que presumir, ni siquiera tu mejor carta de presentación, pero por desgracia lo sigue siendo. Los cumplidos en cuanto adelgazas unos kilos no tardan en llegar, casualmente no pasa lo mismo cuando los coges... En plena post era del 'body positive' parece que pocas cosas han cambiando.

Esto nos lo ha recordado la Instagramer y empresaria Katie Sturino, conocida por su lucha contra la dictadura de las tallas, en uno de sus últimos reels donde nos hace reflexionar sobre algo que o bien hemos hecho o hemos sufrido alguna vez. Con su habitual humor reproduce algunas conversaciones en las que valoramos positivamente que alguien haya bajado de peso e incluso lo asociamos a salud. NO. No está relacionado con estar saludable para nada, y deberíamos dejar de hacerlo porque no hace ningún bien. Estamos ante un piropo bastante dañino.

En su mensaje leemos: La gente me pregunta todo el tiempo cuál es la forma correcta de acercarse a alguien que ha perdido peso y yo siempre digo: ¡NO!
Adquirir el hábito de no comentar sobre los cuerpos de las personas es una excelente manera de hacer que tu cerebro también deje de reaccionar.
Si alguien quiere hablar contigo sobre un cambio en su tamaño, ¡puede hacértelo saber!

Ahí está cosa. Si te pregunto cómo ves o si me ves más delgada o más gorda, entiendo que estoy dando permiso para que hablemos de mi cuerpo. Pero si no, no debería ser objeto de comentario.

"Estás más delgada, qué guapa te veo"

Sin ir más lejos, yo misma me he visto en esta situación hace unos días en la redacción de ELLE. Era día de vuelta de las vacaciones y varias personas señalaron, para bien, que había adelgazado. Por supuesto entendí la buena intención de sus palabras, que por otra parte me gustaron. Y ahí viene uno de los problemas, ¿debería seguir estando delgada para que me sigan piropeando? MAL.

Realmente no he adelgazado en verano, de hecho he engordado algún kilo (como era de esperar) y no me preocupa lo más mínimo. Desde pequeña he sido rellenita y he hecho miles de dietas (con sus respectivos rebotes) para intentar entrar en una talla determinada, la que dicta la sociedad que era la adecuada.

El caso es que hace menos de un año ya no entraba en la mayoría de mi ropa y decidí no tanto hacer dieta sino comer bien, (lo que todos sabemos que hay que hacer, pero que tanto cuesta), me apunté a boxeo, salgo a andar, intento cuidar las cenas y poco más. He seguido saliendo con amigos a cenar, he seguido bebiendo vino/copas, comiendo croissants cuando se celebra algo en la redacción... Quiero decir, no he hecho locuras ni me he obsesionado, por muchos motivos, porque ya he entendido que no puedo ir contranatura con mi cuerpo (nunca voy a ser una 36, ni quiero) y porque no quería tener efecto rebote.

El caso es que pese a que he adelgazado unos 9 kilos, no me veo más guapa, simplemente entro en ropa que ya tenía y no me apetecía tirar, tengo más opción a la hora de vestirme y he conseguido hacer deporte de una forma más o menos constante. Entonces, si yo misma no considero que estoy más guapa que hace ocho meses, ¿por qué la sociedad sí?

Photo credit: dr
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Palabra de experta

"Es cierto que últimamente se ha puesto muy en tela de juicio el hecho de halagar a una persona cuando adelgaza (lo hablamos también en el evento que hicimos en los ELLE Talks All in One con Caixabank acerca del movimiento Body Positive con Lola Índigo) y es que eso es una muestra más de que consideramos que cuanto más delgado/a = más atractivo/a, más exitoso/a y por lo tanto, más feliz. Y la realidad, está claro que no es esa. Todo está en nuestra cabeza", nos comenta la psicóloga Silvia Congost, experta en autoestima, dependencia emocional y conflictos de pareja.

Como nos apunta la experta, "tampoco podemos caer en la dejadez y el dejar de cuidarnos porque eso tampoco es sano ni está alineado con amarse bien y de verdad. Debemos entender que lo importante es que la persona esté bien, que se sienta a gusto, aceptando aquellas características físicas que no puede cambiar y cuidándose para encontrarse de la mejor forma posible y con buena salud."

Pasos a seguir

Entonces, ¿cómo debemos proceder? ¿cuál es la forma adecuada? Silvia Congost nos responde: "al encontrar a alguien que ha adelgazado a veces es mejor primero preguntar e interesarnos por si le va todo bien, tratar de averiguar cómo le van las cosas ya que su delgadez puede deberse a algún problema de salud (ansiedad, depresión, duelo, ruptura de pareja, cambios inesperados en su vida o enfermedad) y decirle que la vemos fenomenal cuando no se encuentra ni se ve bien, puede empeorar aún más su estado."

Incluso no descarta regalar un posible cumplido. "Una vez nos hemos asegurado que está bien y que fue una pérdida voluntaria, podemos compartir que la vemos bien. Tampoco creo que sea malo regalar un cumplido a las personas que queremos. Si la persona en cuestión está orgullosa y se siente muy bien por cómo se ve y nosotros pensamos lo mismo al verla pero no le decimos nada, dependiendo de la confianza que tengamos incluso puede que le siente mal nuestro silencio. Por lo tanto, debemos intentar seguir lo que nos diga nuestro sentido común y si nos apetece halagar a otra persona porque lo hacemos de corazón, sabiendo que está bien y que es feliz así, creo que debemos hacerlo. Lo importante es transmitirle que la aceptamos esté como esté, que no la juzgamos si su peso cambia porque quien nos importa es ella y no su forma física."