Cuidado con pensar que los 'ajustes' quiroprácticos son buenos para los bebés

·6 min de lectura
En los últimos años han aumentado los casos de padres que llevan al quiropráctico a sus bebés para tratar una amplia variedad de afecciones pediátricas. Una moda peligrosa al no tener base científica. (Foto: Getty)
En los últimos años han aumentado los casos de padres que llevan al quiropráctico a sus bebés para tratar una amplia variedad de afecciones pediátricas. Una moda peligrosa al no tener base científica. (Foto: Getty)

Esta semana se ha hecho viral el video que muestra el 'ajuste quiropráctico' en un bebé de seis días (¡tiene más de 45.000 "me gusta" en TikTok), pero lejos de ser un logro 'profesional' a compartir, se ha convertido en una muestra de lo que no hay que hacer (como pacientes o cuidadores), y de mala praxis. 

No solo ha despertado estupor y preocupación entre la comunidad médica también ha provocado una tormenta de opiniones en las redes sociales donde muchos usuarios han puesto el grito en el cielo al tiempo que han compartido sus propias experiencias. 

Este contenido no está disponible debido a tus preferencias de privacidad.
Actualiza tu configuración aquí para verlo.

La quiropráctica es una disciplina que ha cogido mucha fuerza en países como Estados Unidos y que se ha normalizado tanto que incluso se han empezado a extender algunos 'tratamientos' a los bebés, llegando incluso a manipularlos en el mismo paritorio. Los médicos alertan de que esto puede ser peligroso y que se están haciendo "auténticas barbaridades sobre infantes que carecen de algún sentido" al tiempo que alegan que "los pacientes merecen una atención segura, ética, competente y eficaz, no lo que sea que se vea en ese video".

Lo que se ve es cómo el padre sujeta al bebé mientras el quiropráctico le realiza un “ajuste” con una herramienta con la que le presiona varios puntos de la espalda al recién nacido. Una maniobra peligrosa denunciada por el psicólogo clínico canadiense Jonathan N. Stea en su cuenta de Twitter. 

La quiropráctica hace hincapié en la relación entre la estructura del cuerpo, especialmente la columna, y la función del cuerpo. La gran mayoría de los quiroprácticos, también llamados médicos quiroprácticos o especialistas en 'quiropraxia' usan un tipo de terapia manual denominada manipulación o ajuste.

Se trata de una técnica que se enfoca en la detección y corrección de desalineamientos vertebrales que producen interferencia en la comunicación del cerebro y sistema nervioso con el resto del cuerpo. Lo cual podría producir disfunción en los músculos, órganos y tejidos del cuerpo, creando un estado de salud 'pobre' . Esta condición o desalineamiento de la columna recibe el nombre de 'subluxación vertebral'.

La subluxación se da cuando una o más vértebras espinales pierden su alineación. Es el término que se aplica a una vértebra que ha perdido su posición y/o función normal respecto a sus vértebras vecinas, generando una disfunción mecánica. Esto interfiere directamente con el normal funcionamiento del sistema nervioso, acelerando también el deterioro y el desgarro de los músculos circundantes, los ligamentos, los discos y la articulación.

Aunque dicen que la quiropraxia sirve para 'curar' dolores de espalda o de cuello, y otras afecciones como asma, alergia, cólicos de bebé o dolores menstruales, a día de hoy no hay evidencias de que sea eficaz. (Foto: Getty)
Aunque dicen que la quiropraxia sirve para 'curar' dolores de espalda o de cuello, y otras afecciones como asma, alergia, cólicos de bebé o dolores menstruales, a día de hoy no hay evidencias de que sea eficaz. (Foto: Getty)

La mayoría de la gente cree que este tipo de 'terapias alternativas' son seguras y eficaces. Pero el 'ajuste' como tal no existe, y no está reconocido como tratamiento médico respaldado por la ciencia; y por supuesto, no se debe aplicar una 'subluxación vertebral' a un bebé recién nacido.

Además, esta parte de nuestra anatomía es especialmente vulnerable y sensible, mucho más en los bebés cuyos huesos son demasiado inmaduros y vulnerables a las lesiones; por lo que cualquier impacto o trato brusco sobre ellos puede ser gravísimo.

Pese a la creencia popular (y a lo que se muestra en redes), este tipo de maniobras no son aconsejables porque conllevan un riesgo, y porque no se trata de una 'intervención médica' aceptada ni indicada para el tratamiento de trastornos del sistema musculoesquelético, como problemas de músculos y articulaciones. 

Aún así algunos 'practicantes' afirman que esta terapia puede utilizarse también para aliviar otros problemas generales de salud, incluso en niños. Es más, los propios quiroprácticos sostienen que las técnicas que ellos emplean son útiles para tratar enfermedades infantiles comunes, como el cólico del lactante, la otitis o el asma.

El problema radica en que en la quiropráctica, como en la medicina alternativa en general, hay una "extraordinaria ausencia" de datos que los avale. Sin embargo, sí hay constancia de que la manipulación vertebral puede tener consecuencias graves como daños en arterias que abastecen al cerebro. Con el movimiento extremo que se lleva a cabo en el cuello, por ejemplo, durante las maniobras de manipulación, una arteria puede sufrir daños que pueden conducir a un evento cerebrovascular u otros trastornos vasculares.

Un estudio concluyó que la manipulación espinal es inefectiva para cualquier enfermedad, y esta revisión de la biblioteca Cochrane concluyó que había "de muy poca a moderada evidencia" de que la manipulación espinal sea más efectiva que otras intervenciones que buscan aliviar el dolor lumbar crónico.

En Science Based Medicine citan una investigación en la que se revisaron 13 estudios sobre la manipulación espinal infantil por parte de un quiropráctico, y se llegaron a contar hasta 14 lesiones, algunas especialmente graves. También publicaron otros casos muy mediáticos, como el ocurrido en 2013 en Australia, cuando un bebé de cuatro meses tuvo que ser atendido de urgencia, después de que un quiropráctico le rompiera el cuello intentando tratarle una tortícolis.

De hecho se han registrado graves daños causados en la médula espinal debido a esta práctica, y consecuencias graves como hematomas epidurales, derrames o muertes, se desconoce con que frecuencia ocurre, por lo que hacen falta más investigaciones al respecto.

Por otro lado, cabe destacar que aparte de dislocaciones de las vértebras o hemorragias, la quiropráctica aplicada a niños implica la realización excesiva de radiografías. Tanto quiroprácticos como osteópatas recurren a esta técnica de imagen frecuentemente, en busca de las ya mencionadas subluxaciones.

No obstante, aunque el caso del quiropráctico de Tik Tok resulta especialmente preocupante por estar tratando a un recién nacido, los adultos también debemos tener cuidado con estas técnicas. Recordemos, por ejemplo, el caso de un hombre de Reino Unido de 80 años que falleció en 2019 mientras una quiropráctica le realizaba una torsión de cuello para tratarle un dolor de espalda. O el de una mujer estadounidense de 59 años que comenzó a ver manchitas después de una visita al quiropráctico. El motivo resultaron ser pequeñas hemorragias que se generaron en sus ojos. No se confirmó que fuera por causa directa pero quedó la duda. Por suerte, el problema se solucionó pasado un tiempo y la paciente no tuvo ninguna secuela.

Si bien en algunos países la osteopatía y la quiropráctica están consideradas especialidades sanitarias, en España no es el caso. De hecho, aquí forma parte de la 'lista negra' de pseudoterapias que el Ministerio de Sanidad hizo público. La polémica está servida e incluso hay denuncias de por medio. Aunque la OMS se ha pronunciado sobre su formación o inocuidad, el documento solo recoge los requisitos que deben cumplir los quiroprácticos y las contraindicaciones, pero no aporta referencias a estudios, conclusiones o evidencias que demuestren su eficacia.

Por eso, mientras no haya nuevas investigaciones al respecto, los médicos recuerdan que las afirmaciones de salud hechas por los quiroprácticos con respecto a la aplicación de la manipulación como una intervención de atención médica para afecciones de salud pediátrica continúan siendo dudosas debido a los niveles bajos de evidencia científica. Para algunas dolencias, como el dolor de espalda, hay ciertos indicios, pero no son suficientemente sólidos. Además, si tenemos problemas de este tipo, lo lógico es que acudamos a un fisioterapeuta, no a un quiropráctico.

Más historias que pueden interesarte:

Por qué debes mantener el contacto piel con piel con tu bebé (después del parto) a pesar del Covid-19

Limpieza de colon: no es inocua ni necesaria

Nuestro objetivo es crear un lugar seguro y atractivo para que los usuarios puedan establecer conexiones en función de sus intereses y pasiones. A fin de mejorar la experiencia de nuestra comunidad, hemos suspendido los comentarios en artículos temporalmente