Cuba reporta daños “considerables” tras el paso del huracán Ian; Florida se prepara

En una evaluación preliminar dada a conocer este martes 27 de septiembre, las autoridades cubanas señalaron que el huracán Ian, que golpeó la isla en categoría 3, dejó grandes daños a la infraestructura. Por el momento, el Gobierno no ha informado sobre víctimas mortales ni heridos. El fenómeno climático avanza en dirección a Florida, Estados Unidos.

Daños en viviendas, edificios públicos, fábricas, campos, cultivos de tabaco y carreteras forman parte de la destrucción que dejó el huracán Ian en su paso por Cuba.

La tempestad, que golpeó el occidente de la isla el lunes en categoría 3, causó grandes perjuicios, indicaron las autoridades en una evaluación preliminar este martes 27 de septiembre.

"Los daños son considerables. Hay afectaciones en viviendas, casas de tabaco, viales interrumpidos, árboles caídos", aseguró la primera secretaria del Partido Comunista de Cuba, Yamile Ramos.

El Centro Nacional de Huracanes de Estados Unidos ratificó "impactos significativos de vientos y marejadas ciclónicas" en el occidente de la nación. El organismo pronóstico además 4,3 metros de marejadas ciclónicas a lo largo de la costa.

El ojo del huracán, de 32 kilómetros de diámetro, tocó tierra sobre las 4:30 de la madrugada, hora local, este martes 27 de septiembre en la provincia Pinar del Río, con vientos superiores a los 200 kilómetros por hora.

En esa región, el paso del fenómeno provocó que las autoridades cortaran el suministro eléctrico a toda la provincia, con alrededor de un millón de habitantes, como medida de precaución.

Allí, fueron instalados 55 refugios, evacuaron alrededor de 50.000 personas, enviaron personal de emergencia y tomaron medidas para proteger los cultivos. Se trata de la principal región productora de tabaco del país.

Mayelin Suárez, una residente de esa región dijo estar conmocionada después de una noche que calificó como "la más oscura de su vida".

"Casi perdemos el techo de nuestra casa (…) Mi hija, mi marido y yo lo atamos con una cuerda para que no saliera volando", explicó.

Los techos de metal improvisados ​​​​en casas y edificios en toda la región, donde las viviendas y la infraestructura son antiguas y vulnerables, quedaron esparcidos por calles y patios después de la tormenta.

A lo largo de las carreteras se podían observar palmeras caídas, lo que hacía casi imposible viajar en el punto álgido de la tormenta.

Fuertes vientos y lluvia azotaron La Habana

La capital del país también fue impactada por el paso de Ian, con el registro de fuertes vientos y precipitaciones, aunque con menores afectaciones en comparación con la provincia de Pinar del Río.

“Somos increíblemente afortunados de que Ian no cruzara La Habana porque más de la mitad de la ciudad se habría derrumbado”, subrayó Félix Hernández, un vigilante nocturno en una fábrica de licores de la ciudad.

El huracán golpea a Cuba en un momento de grave crisis económica. Incluso antes de la tormenta, los apagones durante horas se habían convertido en situaciones cotidianas para gran parte de los habitantes del país.

Es probable que la escasez de alimentos, medicamentos y combustible complique los esfuerzos de la población para recuperarse tras las consecuencias de Ian.

En las últimas horas, el fenómeno se acercaba a la costa norte del territorio cubano, con corrientes máximas sostenidas de 200 kilómetros por hora, informó el CNH.

Florida, la próxima parada de Ian

Los servicios de predicción climática indican que el fenómeno se fortalecería en categoría 4 entre 5 niveles de la escala Samir Simpson, antes de llegar a Florida, Estados Unidos. Por ello, las autoridades ordenaron la evacuación de 2,5 millones de personas antes de que toque tierra, previsiblemente el miércoles 28 de septiembre.

El gobernador del estado, Ron DeSantis, advirtió que se esperan daños en un área amplia, independientemente de a dónde llegue Ian. El político instó a la población a prepararse para los cortes de energía y a resguardarse de la tempestad.

“Cuando tienes de cinco a 10 pies de marejada ciclónica, eso no es algo de lo que quieras ser parte (…) Y la madre naturaleza tiene un aviso muy temible”, aseguró DeSantis.

El CNH amplió su advertencia de huracán para incluir Bonita Beach, al norte a través de Tampa Bay, hasta el río Anclote. Fort Myers se encuentra en la zona de huracanes, y Tampa y St. Petersburg podrían sufrir el primer impacto directo de un gran huracán desde 1921.

La marejada ciclónica podría causar daños devastadores o catastróficos con algunos lugares potencialmente inhabitables durante semanas o meses, advirtió el Servicio Meteorológico Nacional.

Una advertencia de la que se hizo eco Roger Desjarlais, administrador del condado de Lee, al que pertenece Fort Myers.

“Las personas en las islas de barrera que deciden no irse, lo hacen bajo su propio riesgo (…) Con el tipo de marejada de la que estamos hablando, no sería raro que ambas islas se inundaran demasiado, y es un lugar peligroso para estar. Por ley, no podemos obligar a las personas a abandonar las islas, pero les recomendamos encarecidamente que se vayan”, resaltó.

Por lo pronto, el presidente Joe Biden también declaró la emergencia, lo que autoriza al Departamento de Seguridad Nacional y a la Agencia Federal para el Manejo de Emergencias a coordinar el socorro en casos de desastre y brindar asistencia para proteger vidas y propiedades.

Con Reuters, AP y medios locales