Cómo funciona 'First Dates', el dating show donde ocurren flechazos reales

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Cada vez más personas están demostrando que el amor puede surgir en un dating show, un subgénero televisivo relacionado con la telerrealidad que de un tiempo a esta parte se ha coronado como uno de los reyes de la parrilla. A los hechos me remito. Recientemente Limones y Piedad anunciaron en First Dates que van a ser papás de una niña que se va a llamar Marina. La pareja se conoció en el restaurante del amor allá por 2016 y ella no dudó en ponerle la corona de príncipe. Pero, ¿cómo funciona realmente este programa presentado por Carlos Sobera para que haya dado como resultado que este par de enamorados forme su propia familia?

¿Qué hay detrás de las cámaras del restaurante (que en realidad es un plató) más famoso de la pequeña pantalla? A continuación desvelamos todos los entresijos de este formato de Cuatro que goza de gran popularidad.

(©Mediaset)
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Reconozco que hasta ahora mantenía mi escepticismo respecto a los dating shows en España (el año pasado Me quedo contigo me chirrió en su intento de demostrar que siempre hay un roto para un descosido), sin embargo, conocer que Limones y Piedad traerán al mundo al séptimo bebé surgido de un flechazo en First Dates me ha abierto la mente. Además charlar con Carmen Díaz Ortega, la directora de Marketing y Comunicación en Warner Bros. ITVP, y con Yolanda Martín Campayo, productora ejecutiva del formato presentado por Carlos Sobera, me ha hecho ser más receptiva ante la fiebre de los últimos años por las citas televisadas. Porque aunque suene a tópico, love is in the air.

¿Cómo nace First Dates?

First Dates es la versión española del programa homónimo de citas británico que, desde su estreno en Cuatro el 17 de abril de 2016 (tres años después del original), ha supuesto la consolidación de los dating shows en la televisión española. En plena era Tinder los formatos como éste que contribuyen a que surja el amor, y que en definitiva nos muestran cómo se liga en este mundo moderno, se han convertido en tendencia.

“Llevamos lanzando flechas del amor desde 2016. Es un formato que ya se estaba haciendo en Reino Unido con mucho éxito, pero a nosotros nos lanzaron el reto de aquí en Mediaset hacerlo en tira diaria porque allí se hacía solo semanal. Hacían las citas igual, pero una vez en semana. El volumen de citas de amor de una versión diaria es mucho mayor. Yo creo que ese fue el primer reto”, me cuenta Yolanda Martín sobre la puesta en marcha de este proyecto para el que, primeramente, la cadena encargó un piloto. “ Ahí ya nos dimos cuenta que era muy diferente a cualquier dating que se hubiera hecho antes. Aquí es una cosa muy mágica: sentar a dos desconocidos a cenar en un restaurante y dejar que durante la cena tengan una cita a ciegas y se conozcan sin interferencia de nada. Nada más que ellos dos”.

Hasta la fecha First Dates, que recibió en 2016 el premio BAFTA TV al Mejor reality, lleva más de 1.100 programas emitidos. Para que nos entendamos: por sus puertas han pasado más de 11.000 solteros y solteras, y sus mesas se han reservado para más de 5.500 citas. Asimismo, desde su puesta en marcha, este restaurante ha servido más de 16.000 platos, entre primeros, segundos y postres, sacando jugo a las citas a ciegas y la conexión entre dos desconocidos.

En este sentido, a pesar de la imagen que hayan podido ofrecer otros dating shows (que yo personalmente tanto he cuestionado en los últimos años) con solteros y solteras buscando su minuto de gloria en pantalla, quienes acuden a First Dates por norma general nos invitan a creer en el amor a primera vista. “El 89% de la gente viene a encontrar el amor. Lo que pasa que luego realmente después te quedas con el personaje. Pero la mayoría de la gente va a buscar el amor”, completa la productora ejecutiva que también valora por qué cree que este formato ha tenido (y sigue teniendo) tanto éxito en Cuatro. “Este concepto es simple, muy fácil de ver, y le está dando al espectador algo que es maravilloso que es dos personas sin artificios conociéndose en la primera cita. Y con una variedad de cinco parejas diferentes cada noche. Al final el amor es universal. Es como trocitos de comedia romántica. Te saca una sonrisa o una emoción. Cada pareja tiene su punto”, ha rematado.

¿Y cómo funciona First Dates?

La pregunta del millón que siempre me invade cuando sigo el programa es cómo funciona realmente este dating show. Si bien el feeling suele nacer de las conversaciones en el restaurante no podemos obviar que los responsables de este formato no dejan nada al azar. Dicho de otro modo, hay un trabajo previo por parte del equipo para que cada soltero encuentre a esa persona especial que encaje en el puzzle de su vida. Porque obviamente no todo es llegar y besar el santo. A la hora de producir este exitoso espacio televisivo First Dates sigue una dinámica muy concreta para hacer coincidir a aquellas almas que, aparentemente, presentan cierto grado de compatibilidad.

Lo primero que hay que puntualizar es que los protagonistas de cada entrega están ahí por voluntad propia. Además, todos los perfiles tienen cabida en este programa que, desde luego, ha derribado tabúes acogiendo las diferentes formas de entender las relaciones personales: parejas heterosexuales y homosexuales han compartido restaurante con asexuales, intersexuales, transexuales o poliamorosos, reflejando entre todos la sociedad española actual.

Han sido muchas las flechas de visibilidad del amor, una de las claves que, según Yolanda Martín, sirve para justificar el buen funcionamiento del programa: “La diversidad en su amplio sentido para nosotros ha sido, como profesionales y como espectadores, el gran descubrimiento. No nos hemos puesto límites de ningún tipo. Darle la posibilidad a gente de noventa años que vengan a enamorarse eso también está muy bien, a pasar un rato divertido. Cualquier persona puede venir a enamorarse a First Dates. Todo el mundo a la hora de enamorarse es igual.

Como digo, que la diversidad de las citas forme parte del ADN de First Dates implica que el programa haya valorado especialmente todas aquellas formas de relaciones personales que fomenten la inclusión. Así, personas con discapacidad auditiva o visual, con autismo, con síndrome de Down o de Asperger han acudido al restaurante en busca del amor (¡todavía me acuerdo del maravilloso encuentro entre Manolo y Sara!). Por tanto cualquier persona puede apuntarse a First Dates, eso sí, rellenando un cuestionario previo aunque, como me explica Yolanda Martín, verdaderamente “tienen varias vías de participación. Hay un equipo grande que también se pone en contacto con ellos pero tenemos normalmente, gracias a nuestro buen hacer, muchísimos registros de participación diaria de gente que quiere venir al programa a encontrar el amor”.

Evidentemente el equipo no hace milagros pero, una vez que los candidatos son seleccionados, su labor se intensifica. “Nosotros hacemos un trabajo muy exhaustivo y con los años hemos ido mejorando. Era bueno al principio y ahora bromeamos que podríamos montar una agencia matrimonial. Conocemos perfectamente sus gustos, sus aficiones, todo lo que buscan. Muchas veces decimos que ya es tanto lo que exigen del programa que nos hacen la carta de los Reyes Magos. Esperan tanto de nosotros que hay veces que se enfadan como no acertemos”, reconoce Yolanda Martín.

Ahora bien, la productora ejecutiva de First Dates me matiza que “hay un trabajo por parte del equipo de redacción de entrevistas en el que conocen bien a todas las personas que quieren venir a tener las citas. Y luego hay un equipo de ‘matcheo’ bastante amplio que nos dedicamos a cruzar las parejas. A veces acertamos mucho y otras veces nos equivocamos. Siempre trabajamos para intentar acertar y que se enamoren. Ese es nuestro objetivo final.

En este punto, seguro que te pica el gusanillo de conocer qué porcentaje depende de la suerte y qué porcentaje de ese trabajo previo del equipo para presentar a dos almas gemelas. Hay un porcentaje de profesionalidad que sabemos que funciona, pero luego existe la magia. Y existe el flechazo y el amor. Ese es inexplicable. Hay veces que ocurren carambolas como en las películas de comedia romántica. Hay dos personas que tú las has puesto en distintos programas pero que, al final, se caen sus citas y terminan en el programa y, a lo mejor, son de los que tienen luego un hijo. Y ocurre. Luego el porcentaje del trabajo y buen hacer es altísimo, es el que sustenta también el buen funcionamiento del programa”, afirma muy convencida Yolanda Martín sobre ese proceso antes de que dos protagonistas se conozcan durante el transcurso de la cena y puedan comprobar delante de los focos si son compatibles o no.

Entonces… ¿cuánto de amor verdadero hay detrás de First Dates?

En First Dates se ha anunciado la llegada de bebés, han sonado campanas de boda y por sus mesas también han pasado decenas de anillos de pedida. Desde su lanzamiento en la parrilla televisiva el programa atesora 6 bodas, 6 bebés (más uno que está en camino) y más de 25 propuestas de matrimonio que se suman a las historias de amor más particulares, curiosas y emocionantes que podamos imaginar.

Tratándose de un programa de citas me ha parecido muy interesante conocer este porcentaje de éxito. Unas cifras positivas que confirman la efectividad del programa. “Antes a lo mejor estábamos más acostumbrados a encontrar el amor de otra forma pero hoy en día las citas a ciegas es algo a lo que estamos más acostumbrados. Una plataforma, en nuestro caso nuestro restaurante y nuestro equipo, yo creo que pueden venir aquí a encontrar pareja que no se nos da del todo mal”, incide la productora ejecutiva en un claro mensaje a todos los escépticos para que reconsideremos que el amor también se puede descubrir en la televisión.

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Y para muestra un botón. Como ya he mencionado anteriormente el equipo de First Dates está de enhorabuena después de que Limones y Piedad hayan contactado con Carlos Sobera para contar una buena nueva que a los espectadores nos ha llenado de emoción. Lo cierto es que no es la primera vez que somos testigos de un anuncio de este tipo tras la participación en realities de la cadena de Fuencarral. Ahí tenemos al hijo de Israel y Silvia de la primera edición de Gran Hermano o a la hija de Yoli y Jonathan, concursantes de la decimoquinta entrega de esta versión española de Big Brother. También Kiko Rivera y Jessica Bueno se conocieron concursando en Supervivientes 2011 y fruto de su romance nació el primer nieto de Isabel Pantoja. No obstante, no deja de llamar la atención que también se formen familias a raíz de los encuentros en los programas de citas.

“La historia es que Limones y Piedad se conocieron en First Dates y luego tuvieron una crisis. Volvieron en uno de estos programas que hacemos especiales de segundas oportunidades”, me recuerda Carmen Díaz. “Los trajimos a una segunda cita donde él se vistió de príncipe azul y ella de princesa, que era su sueño. Como de cuento de Disney. Tuvieron también una pelea, luego una reconciliación, se casaron. Fuimos a su boda y ahora por fin van a ser papás. Por eso nos hace tanta ilusión porque hemos vivido todo el proceso. Es como la vida misma, añade Yolanda Martín.

El reto futuro de First Dates

A estas alturas creo que ha quedado clara la influencia del equipo en su papel de Cupido. Su labor hace mucho de cara a que surja el amor y lo mejor de todo es que en la actualidad el programa mantiene intacta su capacidad de sorprender a los espectadores dejándonos en cada nueva entrega historias para el recuerdo y momentos muy divertidos. La aceptación del público se palpa en las redes sociales donde First Dates es, además de una fábrica incansable de memes, el formato del amor en televisión por excelencia. Una propuesta televisiva que garantiza que si alguien no encuentra su media naranja como poco se topará con su medio limón.

En este sentido, el balance que hacen desde el equipo de este programa de Cuatro es positivo ya que ha experimentado una evolución gradual que incluso ha llevado a la puesta en marcha de First Dates: Crucero. “Nos da también oxígeno y nos hace contar las historias un poquito con más recorrido”, confiesa la productora ejecutiva del formato sobre esta versión también presentada por Carlos Sobera que se desarrolla a bordo de un barco y que ha contado con más de 100 solteros y solteras.

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“El crucero te permitía contar lo que ocurría antes de tener la cita, luego la cita y en muchos casos el después de la cita. Si decían que sí, les veías al día siguiente a lo mejor en la piscina o en el jacuzzi. Tienes un poco más de recorrido que no solamente lo del restaurante que tú ves la cita y ya está, añade la directora de Marketing y Comunicación en Warner Bros.

Así que te puedes imaginar cuál es el desafío con vistas a una próxima temporada que a buen seguro yo ya miraré con otros ojos: De momento el reto es seguir enamorando tanto a las parejas como al espectador. Algún girito nuevo tenemos preparado porque el equipo siempre estamos en continuo movimiento”, concluye Yolanda Martín.

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Imágenes: ©Mediaset

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