¿Cuántos refrescos o gaseosas puedo tomar sin dañar la salud?

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Los refrescos quitan años de vida (Foto: Getty)
Los refrescos quitan años de vida (Foto: Getty)

Los refrescos y todas las bebidas azucaradas de forma artificial representan el "maridaje" de la comida chatarra y así como los médicos recomiendan limitar la ingesta de estos alimentos por ser dañinos para la salud, lo hacen también con las gaseosas y otros dulces líquidos que se hacen pasar por nutritivos y que restan años de vida.

Hace poco más de un año, la superestrella del fútbol Cristiano Ronaldo se sentó a responder preguntas de periodistas, y al ver que frente a él habían ubicado un par de botellas de Coca Cola, las apartó de su imagen y, en cambio, tomó un envase con un líquido transparente, lo alzó frente a él y exclamó “agua”. Este gesto de uno de los mejores futbolistas de todos los tiempos hizo perder a la gigante de gaseosas 4.000 millones de dólares.

Este “momento viral” del atleta debió generar una gran confusión en los habitantes del estado mexicano de Chiapas, donde el consumo de refrescos es 32 veces superior al promedio mundial y es el lugar del planeta donde más se toma Coca-Cola, de acuerdo con el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología de México (Conacyt).

Menos de un vaso

La OMS aconseja tomar una cantidad menor al contenido de un vaso (Foto:Getty)
La OMS aconseja tomar una cantidad menor al contenido de un vaso (Foto:Getty)

Pero más allá de la opinión de Cristiano o de los chiapanecos, la Organización Mundial de la Salud (OMS) ofrece recomendaciones a través de su director del Departamento de Nutrición para la Salud, Francesco Branca.

El especialista dijo en 2016: “El azúcar no es necesario desde el punto de vista nutricional. La OMS recomienda que, si se ingieren azúcares libres, aporten menos del 10 % de las necesidades energéticas totales; además, se pueden observar mejoras en la salud si se reducen a menos del 5 %. Esta proporción equivale a menos de un vaso de 250 mililitros de bebida azucarada al día”.

Entonces lo ideal es no comer azúcar “libre”, es decir, la que no viene incluida de forma natural en los alimentos. Pero, en caso de que la persona sienta la necesidad urgente de tomarse un refresco, la OMS recomienda tomar menos de un vaso al día.

Dulce y tóxico

La Universidad Nacional de México cita a la investigadora del Departamento de Salud Pública de la Facultad de Medicina, Laura Moreno Altamirano que explica los ingredientes de un refresco

  • Azúcar: Representa la mitad del contenido de un envase de refresco. Una cantidad que en condiciones normales el ser humano no tomaría y por eso se le ha agregado ácido fosfórico.

  • Ácido fosfórico: Provoca desmineralización en los huesos pues obstaculiza la adecuada absorción del calcio. Promueve fisuras y fracturas. Fomenta el desgaste del esmalte de los dientes y favorece la aparición de caries. Este ácido, junto al azúcar, dificulta la absorción del hierro, lo que degenera en anemia.

  • Cafeína: La cafeína, unida al azúcar, son los ingredientes causantes de la adicción a los refrescos. Juntos, estos componentes activan las terminales nerviosas del cerebro y a los 45 minutos de tomar el refresco, aumentan la producción de las hormonas del placer, serotonina y dopamina.

  • E150: Es un colorante natural o sintético de color marrón oscuro. Se obtiene de la caramelización con reactivos de azúcares como el jarabe de glucosa o fructosa. La especialista explica que este componente afecta el metabolismo de las proteínas y la calidad de la sangre, lo que puede causar anemia, depresión, confusión.

  • Sobre los refrescos ligeros, la académica advierte que son igualmente dañinos si se consumen en exceso y causan daños cerebrales, pérdida de memoria y otros problemas.

Casi diez cucharadas de azúcar por lata

El refresco es equivalente a varias cucharadas de azúcar
El refresco es equivalente a varias cucharadas de azúcar

Una lata de refresco o gaseosa de 355 mililitros, tiene 39 gramos o casi 10 cucharadas de azúcar, una cantidad que ya sobrepasa la cantidad recomendada por la OMS.

Estas diez cucharadas han sido parte del sermón del pastor Delman Coates, de la iglesia Bautista Mount Ennon en Maryland, que emprendió una campaña contra la comida chatarra al ver cómo los miembros de su comunidad, de mayoría afroamericana, morían por enfermedades asociadas a la obesidad y que los niños de 9 años ya eran prediabéticos.

En 2017 Coates se unió al también pastor William Lamar, de la histórica Iglesia Metropolitana Africana Metodista Episcopal de Washington, y al grupo defensor de la salud pública Praxis Project, para demandar a Coca-Cola y a la cámara industrial American Beverage Association (ABA).

Los demandantes alegaron que los fabricantes de refrescos engañaron de forma consciente a los consumidores y no alertaron de los riesgos que conlleva el consumo de bebidas azucaradas a la salud.

Coates dice que el contenido de azúcar en las gaseosas excede, asimismo, la recomendación diaria de la Asociación Americana del Corazón que es de 36 gramos por día en el caso de los hombres y 25 gramos en el caso de las mujeres y los niños mayores de 2 años. Hay que tomar en cuenta que una cucharada de azúcar tiene 4.2 gramos.

Los pastores recibieron una contrademanda por parte de Coca-Cola que los acusó de violar la libertad de expresión y les exigió el retiro de la demanda tras pedir el pago de varios millones de dólares.

Otros intentos de gravar fuertemente los refrescos y de exigir a la industria poner etiquetas en sus productos con la advertencia de los daños que puede ocasionar a los consumidores también se han visto frustrados por respuestas de los abogados de las compañías de gaseosas.

De ligeros nada

Las gaseosas dietéticas se han asociado a una mayor incidencia de infartos (Foto: Getty)
Las gaseosas dietéticas se han asociado a una mayor incidencia de infartos (Foto: Getty)

Resulta que los refrescos de dieta, light o ligeros, aunque no tienen calorías, tampoco contribuyen a la pérdida de peso por obligar al organismo a hacer ajustes para digerirlos, un proceso que termina desacelerando el metabolismo.

Además, existen estudios que vinculan estas bebidas ligeras con demencia, infartos y otros problemas de salud de acuerdo con la Asociación Americana del Corazón.

Los especialistas también piden que se dejen de consumir por el alto contenido de ingredientes artificiales que contienen.

Un estudio de 2018 desarrollado por investigadores de la Universidad Ben-Gurion de Negev (BGU) y Nanyang Tecnológica de Singapur publicado en la revista Molecules indicó que los edulcorantes y suplementos deportivos artificiales son tóxicos para los microbios digestivos.

Los edulcorantes señalados de afectar la microbiota intestinal son aspartame, sucralosa, sacarina, neotame, advantame y acesulfame de potasio.

México encabeza la lista

México es el país que más refresco consume en el mundo (Foto:Getty)
México es el país que más refresco consume en el mundo (Foto:Getty)

El país que encabeza la lista de tener más cantidad de consumidores de gaseosas no es Estados Unidos como muchos pensarán por ser este el lugar en el que fueron creadas y comercializadas en el siglo XIX.

La Universidad Autónoma de México (Unam) reportó en 2019 que este país latinoamericano es el primer consumidor de refrescos del mundo y cita datos de la organización El Poder del Consumidor que advierte que la ingesta de bebidas azucaradas mata 24.000 mexicanos al año.

En promedio, el mexicano consume 163 litros de refresco al año, mientras que en Estados Unidos, el segundo país que más toma gaseosas, se registra 118 litros por persona anualmente.

La Unam cita a la doctora en Sociología y representante del Instituto Nacional de Salud Pública de México, Florence L. Theodore, que señala que el consumo excesivo de refrescos o bebidas endulzadas se asocia a una serie de enfermedades como la obesidad, diabetes tipo 2, derrames cerebrales, gota, asma, cáncer, artritis reumatoide, enfermedades coronarias, problemas mentales, envejecimiento prematuro y adicción.

  • Obesidad: Acumulación excesiva de grasa que puede ser perjudicial para la salud. Se diagnostica cuando el llamado Índice de Masa Corporal (IMC) o relación entre el peso y la talla, es superior a 30.

  • Diabetes tipo 2: Surge por la utilización ineficaz de la insulina que es la hormona que procesa la glucosa o azúcar en la sangre. Esta enfermedad se presenta sobre todo en personas con exceso de peso.

  • Derrame cerebral: También conocido como apoplejía, accidente cerebrovascular (ACV) o ictus, se produce por la interrupción del flujo de sangre que llega al cerebro debido a un vaso sanguíneo bloqueado o roto. En 2017 un estudio demostró la relación de la ingesta de bebidas azucaradas con este padecimiento y con la demencia.

  • Gota: Es un tipo de artritis que se produce cuando el ácido úrico se acumula en la sangre y causa inflamación en las articulaciones.

La especialista en Salud Pública dice, además, que en promedio, una familia mexicana destina 10 % de su presupuesto a la compra de refrescos, y esto en un país en el que el 70 % de la población sufre de sobrepeso, según datos ofrecidos por el Gobierno de México.

Es un problema de salud pública y la primera recomendación del gobierno de México para sus ciudadanos es que tomen entre 6 y 8 vasos de agua al día y eviten el consumo de refrescos, jugos o cualquier bebida que contenga azúcar.

En 2014 México se alzó como el primer país de América en poner impuestos a los refrescos al etiquetarlos como un producto que causa daños a la salud, al igual que el cigarro con la idea de contener la epidemia de sobrepeso y obesidad.

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