Cuando beber agua se convierte en una peligrosa obsesión

¿Dónde está el límite? Las cantidades reales que hay que tomar

Ocho vasos diarios o dos litros. Es la recomendación general. Pero cada vez son más las personas que se lanzan como posesas a ‘engullir’ litros y litros de agua pensando que así van a comer menos, adelgazar más y lucir jóvenes y esplendorosos por siempre jamás al margen de la edad y el resto de hábitos.

Además, con el calor y las altas temperaturas, los expertos nos animan a aumentar aún más la ingesta de líquidos debido a la pérdida de estos motivada por el sudor.

Sin embargo, el consumo exagerado de agua, que se conoce como ‘potomanía’, puede terminar mal, muy mal de hecho. Puede hasta matarte (literalmente).

De hecho, el consumo excesivo de líquidos de forma compulsiva, fundamentalmente de agua (pero también de zumos, refrescos y otras bebibas) repercute de manera negativa en el cuerpo.

El problema viene porque ese exceso de agua llega a las células y las expande. Entonces se produce una hiponatremia dilucional”, que es la concentración baja de sodio en sangre por exceso de agua,y si llega a afectar a las neuronas puede provocar el coma o la muerte.

Es cierto que las personas sufrimos continuas pérdidas de líquidos a través de la piel, la orina y por la sudoración, un desgaste que aumenta con la llegada de las altas temperaturas veraniegas.

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Es aconsejable beber pequeños sorbos de agua de forma progresiva a lo largo del día. (Foto: Getty Images)

Pero un cosa es beber agua con frecuencia para mantener una correcta hidratación, sobre todo en los meses de más calor, y otra sobrepasar nuestra propia resistencia, o mejor dicho, la de nuestro organismo.

No obstante, según un estudio realizado por la Universidad de Zaragoza y la Universidad Rovira i Virgili, la mitad de los españoles (el 50,4 por ciento) no se hidrata correctamente, siendo el consumo de agua más bajo en los hombres que en las mujeres.

Los resultados también indican que el 87 por ciento de los niños y adolescentes españoles también tendrían que mejorar su hidratación, ya que sus hábitos no cumplen con las recomendaciones de la Agencia Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA).

Es decir, ni tanto ni tan calvo. Los extremos nunca son buenos. Por eso te recordamos las cantidades que sí deberíamos tomar dependiendo de nuestra edad y sexo:

  • En el caso de los hombres se recomienda un consumo de agua de 2l/día.

  • Alrededor de 1,6l para las mujeres.

  • Las embarazadas deben aumentar esta ingesta diaria en 300 ml.

  • Las mujeres en periodo de lactancia, en 700ml2 .

  • Las cantidades recomendadas para los niños menores de 2-3 años es de 1,3l/día.

  • Los niños de entre 4 y 8 años deben beber 1,6l/día.

  • Para las edades comprendidas entre los 9 y los 13 años el consumo diario debe ser de 1,9l para las niñas y de 2,1l para los niños.

Pero claro, una cosa es la teoría y otra la práctica, ¿verdad? Y es que no es fácil controlar lo que bebemos ni acordarnos de que debemos hacerlo porque a veces ni nos damos cuenta de lo sedientos que estamos.

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Con estos sencillos trucos -facilitados por expertos en hidratación de Aguas Font Vella y Lanjarón- podrás ponerle remedio:

  1. Lleva siempre una botella de agua encima que te recuerde la necesidad de beber.

  2. Coloca botellas de agua a la vista tanto en casa o en el trabajo.

  3. Asegúrate de llevar siempre agua en el coche.

  4. Deja agua en la mesilla de noche para poder beber si te despiertas a mitad de la noche.

  5. Bebe agua a lo largo de todo el día, no sólo durante las comidas.

  6. No esperes a sentir sed para beber.

  7. No bebas mucha agua de golpe, sino con frecuencia y en pequeños sorbos.

  8. Programa alarmas o deja notas para recordar que debes beber agua.

  9. Si realizas alguna actividad física, hay que beber antes, durante y después de la misma.

  10. Ingiere alimentos ricos en agua como frutas, verduras y hortalizas.

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